Y ABASTECIMIENTO
AGRICULTURA, GANADEA
MINISTERIO DE
RELACIONES EXTERIORES
MINISTERIO DE
SISTEMA AGROECOLÓGICO TRADICIONAL
SISTEMA HIDRÁULICO DE AGRICULTURA
ANFIBIA ZE
SEMBRANDO CAPACIDADES
COOPERACIÓN BRASIL- COLOMBIA- FAO
Sistema agroecológico tradicional
Sistemahidráulicodeagriculturaanbiazenú
Sembrando Capacidades
Cooperación Brasil - Colombia - FAO
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura
Colombia 2021
Las opiniones expresadas en este producto informativo son las de sus autores y no reejan
necesariamente los puntos de vista ni las políticas del MADR Colombia, MAPA Brasil, ABC/
MRE y/o la FAO.
ISBN 978-628-7522-07-7
© FAO
La FAO fomenta el uso, la reproducción y la difusión del material contenido en este producto
informativo. Salvo que se indique lo contrario, se podrá copiar, descargar e imprimir el
material con nes de estudio privado, investigación y docencia, o para su uso en productos
o servicios no comerciales, siempre que se reconozca de forma adecuada a la FAO como la
fuente y titular de los derechos de autor y que ello no implique en modo alguno que la FAO
aprueba los puntos de vista, productos o servicios de los usuarios. Todas las solicitudes
relativas a los derechos de traducción y adaptación así como a la reventa y otros derechos
de uso comercial deberán realizarse a través de www.fao.org/contact-us/licence-request o
dirigirse a copyright@fao.org. Los productos de información de la FAO están disponibles en
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solicitud por correo electrónico dirigida a publications-sales@fao.org.
Fuente Imagen Portada: Adaptado de ASPROCIG, 2019.
ÍNDICE
Agradecimientos.
I. Introducción.
II. Información básica.
III. Descripción del sistema.
1. Importancia del sistema.
2. Características del sistema.
2.1 Seguridad alimentaria y de los medios de vida.
2.2 Agro-biodiversidad y servicios ecosistémicos.
2.3 Sistemas de conocimientos locales y tradicionales.
2.4 Culturas, sistemas de valores y organizaciones sociales.
2.5 Paisaje.
IV. Plan de acción para la sostenibilidad del sistema.
Bibliografía.
Anexo 1. Mapa conicto ambiental y cobertura de suelos.
VII
1
3
5
6
9
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9
25
27
35
31
39
41
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1. Principales especies cultivadas en las parcelas por las comunidades zenú.
Tabla 2. Principales especies cultivadas en los patios de la comunidad zenú.
Tabla 3. Variedades de hortalizas en el resguardo zenú.
Tabla 4. Frutales presentes en el resguardo zenú.
Tabla 5. Algunas plantas medicinales usadas por el pueblo zenú.
Tabla 6. Plantas medicinales del resguardo indígena zenú de San Andrés de Sotavento.
14
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20
22
23
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1a. Ubicación del sistema productivo.
Figura 1b. Ubicación del municipio de San Bernardo del Viento, vereda Caño Grande, departamento
de Córdoba.
Figura 2. Imagen aérea sistema productivo.
Figura 3. Imagen aérea policultivo.
Figura 4. Imagen aérea río Sinú y cultivos.
Figura 5. Imagen aérea familia ampliada.
Figura 6. Ubicación de Sistemas Agroecológicos SADAS por municipio en el bajo Sinú.
Figura 7. Ubicación de Sistemas Agroecológicos Biodiversos Familiares (ABIF) por municipio en el
bajo Sinú.
Figura 8. Imágenes aéreas paisaje río Sinú y conguración de los caños en forma de espina de
pescado.
5
6
7
9
13
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30
30
32
COOPERACIÓN INTERNACIONAL
BRASIL-COLOMBIA-FAO
AGENCIA BRASILEÑA DE COOPERACIÓN DEL
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES (ABC/
MRE)
Cecilia Malaguti do Prado
Coordinadora de la Cooperación Sur-Sur Trilateral
con Organismos Internacionales
Carolina Salles Smid
Analista de proyectos
Luis Fernando Bacelar
Asistente de proyectos
MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y
ABASTECIMIENTO DE BRASIL (MAPA)
César Hanna Halum
Secretario de Agricultura Familiar y Cooperativismo
(SAF)
Nelson Andrade Júnior
Asesor (SAF)
Rafael Martins Dias
Analista Técnico de Políticas Sociales (SAF)
MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO
RURAL DE COLOMBIA (MADR)
Sergio Ramírez Payares
Director de Capacidades Productivas y Generación
de Ingresos (DCPGI)
Ronald Dallos Rincón
Profesional especializado (DCPGI)
Joaquín Salgado Rodríguez
Contratista (DCPGI)
Heidy Barbosa Segura
Profesional especializada, Ocina de Asuntos
Internacionales
OFICINA REGIONAL DE LA FAO PARA
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Luiz Carlos Beduschi
Ocial de Políticas en Desarrollo Territorial
Ronaldo Ferraz
Coordinador regional del Proyecto América Latina
y el Caribe sin Hambre/Programa de Cooperación
Internacional Brasil-FAO
FAO BRASIL
Rafael Zavala
Representante
Rossandra Farías de Andrade
Profesional especializada en articulación
FAO COLOMBIA
Alan Bojanic
Representante
Manuela Ángel
Representante Asistente y Ocial Nacional de
Programas
Marcos Rodríguez Fazzone
Especialista Senior Área Agricultura Familiar y
Mercados Inclusivos
Camilo Ardila Galvis
Coordinador del Proyecto Sembrando Capacidades
Texto elaborado por:
Cindy Alexandra Córdoba Vargas
Consultora en sistemas productivos agroecológicos
Revisión técnica:
Camilo Ardila Galvis, Marcos Rodríguez Fazzone,
Juan Manuel Bustamante
Supervisión gráca:
Giovanny Aristizabal
Diseñador Visual/Ocina de Comunicaciones,
Representación FAO Colombia
Ángela Silva
Profesional en comunicaciones/Sembrando
Capacidades Representación FAO Colombia
Proyecto gráco y diagramación:
Glück Comunicaciones SAS
Bogotá D.C , Colombia
2021
VII
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
E
ste documento no se habría podido realizar sin la información brindada y el apoyo recibido por
la Asociación de Productores para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú
(ASPROCIG), en particular por la información documental ofrecida por Eber Grondona.
Así mismo, agradecemos a las partes del Proyecto Sembrando Capacidades: el área de Cooperación
Sur-Sur Trilateral con Organismos Internacionales de la Agencia Brasileña de Cooperación; la Se-
cretaría de Agricultura Familiar y Cooperativismo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abaste-
cimiento de Brasil; la Dirección de Capacidades Productivas y Generación de Ingresos del Ministerio
de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia; el Proyecto América Latina y el Caribe sin Hambre
del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO; y el área de Agricultura Familiar y Mercados
Inclusivos de FAO Colombia.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
AGRADECIMIENTOS
VII
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
1
E
ste documento está dividido en tres gran-
des secciones, la primera de ellas presenta
la información básica del sistema hidráu-
lico de agricultura an bia zenú. Aquí se espe-
ci can aspectos ecosistémicos y físicos que
caracterizan la zona (ubicación, clima, tempera-
tura, extensión topografía), así como algunas va-
riables sociales (pueblos indígenas, actividades
económicas y población).
La segunda sección presenta una descripción
del sistema agrícola que a su vez se divide en
dos partes: importancia del sistema y caracte-
rísticas del sistema.
La primera parte muestra la importancia mul-
tidimensional de los humedales, su papel en
la regulación de las inundaciones, así como su
amplia diversidad a nivel de fauna, ora y pai-
saje (solamente en la cuenca baja del río Sinú se
encuentran sistemas de humedales estuarinos,
marinos, uviales y palustres). También eviden-
cia las amenazas que enfrenta: ganadería y agri-
cultura intensiva, monocultivos, transgénicos,
urbanización, contaminación, megaproyectos,
desplazamiento, inseguridad alimentaria, cam-
bios en el uso el suelo, entre otros.
En cuanto a las características del sistema se
abordan aspectos como:
seguridad alimentaria y de los medios de
vida;
agrobiodiversidad y servicios ecosistémicos;
sistemas de conocimientos locales y tradi-
cionales;
culturas, sistemas de valores y organizacio-
nes sociales;
paisajes terrestres y marinos.
El conjunto de estas características evidencia la
complejidad e inventiva de esta obra hidráulica
en la cual conviven los zenúes en dos ambientes:
terrestre y acuático. Históricamente se ha com-
probado la viabilidad económica y sostenibilidad
de los grandes camellones y canales construi-
dos entre el año 800 a. C. y el 1.200 d. C y que
actualmente cubren más de 500 hectáreas. Han
demostrado su alta capacidad adaptativa a las
condiciones climáticas y sociales, convirtién-
dose en un ejemplo para el país y el mundo de
cómo modi car el paisaje, manteniendo la pro-
ducción agrícola y pesquera, preservando la sa-
lud ambiental y los conocimientos tradicionales
de los pequeños productores en la región de la
Mojana.
Estos sistemas evidencian características so-
bresalientes en cuanto a la conservación de
recursos genéticos locales (peces, animales de
corral y especies vegetales) y de prácticas an-
cestrales de producción; más de un centenar
de especies producidas garantizan el control
ecológico de plagas, mantienen la fertilidad del
suelo y favorecen la seguridad alimentaria de
estas comunidades.
Adicionalmente, la Asociación de Productores
para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga
Grande del Bajo Sinú (ASPROCIG) apuesta por el
desarrollo rural territorial en relación con el ma-
nejo integral del agua, la seguridad alimentaria,
la producción, la conservación y la adaptación al
cambio climático. Además, lucha por fortalecer
los sistemas de conocimiento tradicional, las
expresiones culturales, la cohesión social y la
cosmovisión de estas comunidades.
Por último, se encuentra la tercera sección Plan
de acción para la sostenibilidad del sistema que
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
I. INTRODUCCIÓN
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
2
plantea una serie de propuestas para fortalecer
los derechos territoriales y la autonomía de las
comunidades.
El sistema de agricultura an bia es un ejemplo
de gestión sostenible de los recursos locales
basado en el conocimiento local tradicional, su
reconocimiento y difusión puede servir a millo-
nes de pequeños agricultores y agricultoras en
el mundo para alcanzar una agricultura resi-
liente y sostenible.
El reconocimiento y revalorización de este tipo
de sistemas agropecuarios tradicionales resulta
fundamental para la promoción de sistemas
alimentarios sostenibles. El conocimiento tradi-
cional que reposa en estos sistemas, así como
la multidimensionalidad y multifuncionalidad del
sistema en sí mismo, son elementos que con-
tribuyen a potenciar las sinergias entre las tres
dimensiones del desarrollo sostenible (social,
ambiental, económica).
En este sentido, desde el Proyecto Sembrando
Capacidades, como iniciativa de cooperación
Sur-Sur trilateral que busca el fortalecimiento
de políticas e instrumentos para la Agricultura
Campesina, Familiar y Comunitaria (ACFC) en
Colombia, se ha realizado la documentación de
tres sistemas agropecuarios tradicionales, con
el objetivo de evidenciar la existencia y virtudes
de estos sistemas y contribuir informando e ins-
pirando estrategias para la transición agroeco-
lógica en otros sistemas productivos.
3
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Nombre/título del sistema agrícola: Sistema hidráulico de agricultura an bia zenú / Sistemas
agroecológicos en diques altos colectivos y familiares / Sistema de agricultura an bia / Sistema
hidráulico zenú.
Ubicación del sistema: La Mojana, una de las subregiones de la región Caribe, ubicada dentro
de la Depresión Momposina y abarca los departamentos de Sucre (72%), Bolívar (16%), Córdoba
(10%) y Antioquia (2%). Ver mapa de con icto ambiental y mapa de cobertura de suelos (anexo1)
(OCA, 2017).
Zona agro-ecológica
1
: planicie aluvial pobremente drenada, suelos Endoaquept, Fluvaquents,
Udipsamments.
Características topográfi cas: tierra principalmente plana con alturas máximas de 25 m.s.n.m.
Tipo de clima: tropical húmedo, con una temperatura promedio de 30 °C.
Población aproximada: 167 837 para 2005.
Área de extensión: 38 843 hectáreas (ha).
Pueblos indígenas: zenúes, embera katío.
Principal fuente de ingresos: agricultura, pesca y acuicultura.
Accesibilidad al sitio desde la capital o desde las principales ciudades cercanas: aéreo, terrestre
y  uvial.
Ubicación del sistema (coordenadas): 1.440.000 a 1.527.000 norte y 800.000 a 855.000 este.
1 La FAO defi ne las zonas agro-ecológicas como áreas homogéneas y contiguas con suelos, tierras y características climáticas similares.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
II. INFORMACIÓN BÁSICA
4
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
5
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Ubicación
Fuente: Campos, et al., 2015.
2
2 Sierra, D. 2015. Hombres y mujeres del agua: adaptación y transformación del medio en la cultura anfi bia. Revista Universidad de Córdoba. (disponible en: https://
revistas.unicordoba.edu.co/index.php/avedhum/article/view/798/911)
Figura 1a.
Ubicacióndelsistemaproductivo.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
III. DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA
6
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Figura 1b.
Ubicación del municipio de San Bernardo del Viento, vereda Caño Grande, departamento de
Córdoba.
Fuente: Campos, et al., 2015.
3
3 Campos, N., Dueñas, P., Genes, N. 2015. Malformación en cangrejos de la superfamilia Xanthoidea (Crustácea: Brachyura) en la bahía de Cispatá. Córdoba,
Colombia. Revista Acad (disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/racefn/v39n150/v39n150a09.pdf).
1. Importancia del sistema
“Cuando hemos sabido interpretarlos y res-
petarlos, los humedales nos han llevado de la
mano hasta algunos de nuestros logros más
sofi sticados como seres humanos. Al pensar el
territorio de manera anfi bia podemos satisfacer
nuestras necesidades de vivienda y alimenta-
ción en armonía con el agua (Jaramillo, 2015).
El Caribe colombiano se caracteriza por la ri-
queza de sus humedales, tales como los sali-
trales, los manglares, los estuarios y las lagu-
nas costeras. Estas últimas se encuentran en
la interfase entre el mar y la tierra rme, tienen
in uencia uvial y también almacenan agua
dulce proveniente de la lluvia. Presentan una co-
municación con el mar, temporal o permanente
a través de canales o bocas. Estos macrohábi-
tats cuentan con una alta productividad prima-
ria generada principalmente por el toplancton,
por lo que tienen un gran potencial pesquero. Su
vegetación es diversa: allí se desarrollan desde
praderas hasta manglares. Así mismo, albergan
una gran cantidad de especies animales, lo que
con gura esta región como una de las más bio-
diversas de Colombia y América Latina (Jarami-
llo, 2015).
Uno de los hallazgos prehispánicos más re-
presentativos de nuestro territorio colombiano
se halla en esta región Caribe, “en la llamada
Depresión Momposina, donde tienen lugar los
cursos bajos de los ríos San Jorge y Sinú, en
7
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
áreas que comprenden aproximadamente 500
000 hectáreas, en donde se observa la evidencia
arqueológica de canales arti ciales construidos
para aprovechar la condición cenagosa de es-
tos territorios que permanecen inundados ocho
meses al año” (Plazas, C. y Falchetti A., 2005).
En medio de tal biodiversidad, la cultura zenú
ha desarrollado y mantenido vivo por más de 2
000 años, el sistema hidráulico de agricultura
an bia zenú, el cual parte del entendimiento de
las condiciones naturales del río y de un proceso
de coadaptación de los seres humanos y su en-
torno acuático para establecer sus viviendas y
cultivos.
De esta manera, se construyó una obra de in-
geniería ancestral única en el mundo, la cual
“estableció canales en forma perpendicular a
los ríos y caños, en forma de espina de pescado,
en forma de Y, estrella, cuadrículas ajedreza-
das y abanicos (Ortiz, C., Pérez, M., y Muñoz, L.,
2006), con el propósito de generar productividad
a través de la combinación de la agricultura y la
pesca; además de garantizar la protección de las
viviendas y la regulación del ujo hídrico durante
eventuales inundaciones. Dicho proceso se
mantiene vivo bajo el liderazgo de la Asociación
de Pescadores, Campesinos, Indígenas y Afro-
descendientes para el Desarrollo Comunitario
de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú (ASPROCIG).
Figura 2.
Imagensistemaproductivo.
Fuente: © FAO
A pesar de lo anterior, estos ecosistemas de
humedales vienen en un proceso avanzado de
transformación, desde el nivel de cuenca hasta
los microhábitats alrededor y dentro del hume-
dal. Entre los principales factores de afectación
se encuentran: la contaminación de aguas,
deforestación de las márgenes, ganadería, de-
secación de áreas de inundación, sobreexplo-
tación de fauna y ora, construcción de obras
de infraestructura que alteran la conectividad
(diques, represas y canalizaciones) (Instituto
Humboldt, 2018).
Los humedales se encuentran entre los ecosiste-
mas más biodiversos y productivos del mundo,
teniendo en cuenta que desempeñan funcio-
nes muy importantes, tales como: control de
inundaciones, recarga y descarga de acuíferos,
control de erosión, detención de sedimentos, re-
tención de nutrientes, exportación de biomasa,
protección contra tormentas, estabilización de
microclimas; además de otros bene cios direc-
tos para la humanidad como son: transporte por
agua, recreación y turismo, fuente de abasteci-
miento de agua y energía (Turbay, et al., 2000).
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
8
Teniendo en cuenta el papel de estos ecosiste-
mas para la supervivencia del planeta, Colombia
se unió a la convención RAMSAR, la cual hace
referencia a los humedales de importancia inter-
nacional, especialmente como hábitat de aves
acuáticas, la cual tiene como nalidad asegu-
rar su conservación. La Depresión Momposina
constituye uno de los principales sistemas de
humedales en Colombia, ya que está rodeada
por brazos del río Magdalena, formando ciéna-
gas y caños, razón por lo cual es una región tan
rica en  ora y fauna (Turbay, et al., 2000).
Estos ecosistemas tienen un signi cado eco-
nómico, ecológico, cultural, cientí co y recrea-
tivo; sin embargo, son uno de los hábitats más
amenazados por fenómenos como: agricultura
y ganadería intensiva, inserción de monocultivos
transgénicos, urbanización, contaminación por
aguas residuales y basura, caza y pesca incon-
troladas, taponamiento de caños, alta carga de
sedimentos y construcción de represas, particu-
larmente el megaproyecto de Urra I y II (Turbay,
et al., 2000).
Al respecto del mencionado megaproyecto, un
estudio realizado por Kashyapa A. S., Yapa en
2003, llamado «El asesinato ceremonial del río
Sinú: una catástrofe ambiental en Córdoba» de-
talla los impactos socioambientales de la imple-
mentación de la hidroeléctrica Urrá I, resaltando
el deterioro de la pesca artesanal de la zona, de-
bido al desvío del río Sinú por dos túneles para
completar la cimentación del dique, lo que blo-
queó la ruta regular que usa el bocachico para
llegar a sus únicos lugares de desove dentro del
territorio embera, lo cual estuvo acompañado
de fenómenos como: el desplazamiento de los
indígenas y la afectación en la navegación de los
embera katíos, lo que agravó los problemas de
salinización en el delta del río Sinú, además de
aumentar la amenaza de epidemias (Citado en
Barrios, Cárdenas y Ríos, 2015).
Así mismo, los con ictos sociales como el des-
plazamiento de la población hacia los centros
urbanos, la desintegración de los núcleos fami-
liares, la inseguridad alimentaria y el cambio de
los patrones de usos del suelo son evidencias de
la desarticulación de las políticas ambientales y
de desarrollo sostenible en este territorio, donde
en años anteriores sus habitantes tenían una
mejor calidad de vida (Citado en Barrios, Cárde-
nas y Ríos, 2015).
Conservar y proteger este sistema de agricultura
an bia zenú resulta prioritario para la preserva-
ción de los medios de vida de las comunidades
que habitan estos territorios, pero también, para
replicar modelos como este, que incorporan va-
rios elementos:
reconocimiento y recuperación de saberes y
prácticas ancestrales alrededor del agua;
desarrollo de sistemas de producción agro-
ecológicos, bajo un enfoque de sostenibili-
dad;
contribución en la seguridad y soberanía ali-
mentaria de las comunidades;
diseño e implementación de modelos de in-
fraestructura hidráulica adaptada al cambio
climático, la cual no genera impactos o afec-
taciones ambientales.
9
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
2. Características del sistema
2.1 Seguridad alimentaria y de los
mediosdevida
El pueblo zenú, a partir del estudio, coexistencia
y comprensión del agua como medio de vida
desde el periodo prehispánico (siglo V al X d. C.)
ha generado en la cuenca baja del río Sinú proce-
sos de agricultura an bia, los cuales se soportan
en un “sistema hidráulico propio de esta cultura,
y se desarrollan en función de los movimientos
de crecientes y sequías de los ríos y caños (Pla-
zas, C. y Falchetti A., 2005).
De esta manera, en los momentos de aguas
bajas se posibilita la siembra y el pastoreo de
ganado, mientras que en la época de creciente
se caza y se pesca, estos momentos son bien
conocidos por los campesinos quienes antes
de la inundación cosechan y llevan el ganado a
lugares altos. “El mismo agricultor se convierte
así, en pescador durante estos meses” (Fals,
2002a) .
Este sistema hidráulico zenú, es una obra de
ingeniería ancestral única en el mundo, la cual
establece canales en forma perpendicular a los
ríos y caños, con el propósito de cumplir con tres
objetivos: 1. Regular el ujo del agua ante fenó-
menos de inundación. 2. Proteger las viviendas
de las familias habitantes. 3. Aprovechar las tie-
rras fértiles para generar productividad agrícola
(Roa, 2010), integrando sistemas de cultivos
permanentes y semipermanentes con sistemas
de pesca. Estos canales pueden tener entre 20
metros y 4 kilómetros de largo, separados en-
tre sí por 10 metros generalmente. Los canales
amplios se mantienen en Caño Grande y Sícara
con extensiones de hasta 280 kilómetros, permi-
tiendo el manejo de inundaciones, el transporte
en canoas, la pesca y el drenaje de los suelos.
Figura 3.
Imagen aérea policultivo
Fuente: © FAO
Así mismo, esta arquitectura prehispánica se
adapta a “funciones agroecológicas (cultivos
de panllevar) y condiciones topográfi cas como
meandros, concibiéndose canales en forma de
pescado, en forma de Y, estrella, cuadrículas
ajedrezadas y abanicos. (Ortiz, C., Pérez, M., y
Muñoz, L., 2006). De otra parte, “el movimiento
de tierra originado por la readecuación de los
canales, mejora la estructura de los suelos y
permite la producción agrícola estable, donde se
siembran árboles frutales y se cultiva maíz, ba-
tatas, ahuyama, calabazas y yuca. (Céspedes,
R., y Niño, F., 2014).
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
10
Las comunidades han combinado el uso de di-
ferentes recursos a través de la pesca, la agri-
cultura, la zootecnia y la caza, interconectados
entre sí (Fals Borda, 2002). El hecho de estar
rodeados por agua hace que los pescadores
adquieran una serie de conocimientos sobre los
lugares y momentos en los cuales ubicarse so-
bre el río, la ciénaga, caño o mar, las corrientes
y temperaturas que determinan la abundancia
de peces, las formas de manejar la canoa, ca-
naletes (remos), redes y palancas, el compor-
tamiento de diferentes especies, así como las
formas de organización y las relaciones socia-
les. Esto incluye la plani cación de corto plazo,
la preponderancia de los hombres en el o cio, el
papel de los intermediarios, los lugares especí-
cos en los que los pescadores tiran sus redes,
entre otros (Rojas y Hoyos, 2019).
Algunas especies son importantes para la segu-
ridad alimentaria tanto para la alimentación di-
recta como fuente de ingresos monetarios para
adquirir otros alimentos. Entre ellas están róbalo,
sierra, anchoa, pargo y tiburón en agua salada y
liseta, moncholo, mojarra, agujeta, barbul, bagre,
mayupa, yalúa y bocachico en aguas dulces,
este último representa la fuente de proteína ani-
mal más consumida. El bocachico se mueve en
grandes cantidades río arriba para reproducirse
y esta subienda es ampliamente aprovechada
por los pescadores (Rojas y Hoyos, 2019).
Sin embargo, la dinámica de movilidad del boca-
chico se ve afectada por el aumento o disminu-
ción de agua que se produce al abrir o cerrar las
puertas de la hidroeléctrica Urrá. Las turbinas
modi can el curso de las corrientes y los mu-
ros de concreto impiden el paso de estos peces.
También se modi can los momentos que los
pescadores conocían tradicionalmente como
temporadas de invierno o verano, debido a las
decisiones inesperadas de la hidroeléctrica (Mi-
ninterior, 2014).
La pesca tradicionalmente representaba la po-
sibilidad de mejorar condiciones de vida, como
la construcción de casas de materiales más re-
sistentes y no de bareque o palma. Sin embargo,
los pescadores reportan que anteriormente la
subienda del bocachico podía durar hasta tres
semanas, pero que ahora se encuentran en me-
nor cantidad y tamaño; tal escasez es un factor
que permite el aumento de los precios, afectando
así la seguridad alimentaria de estas comunida-
des (Rojas y Hoyos, 2019). Algunas tradiciones
de pesca libre se han transformado; por tanto,
muchos hogares instalan estanques para la cría
de bocachico, algunos de ellos son manejados
colectivamente con el apoyo de ASPROCIG,
buscando el bene cio de varias familias.
En cuanto a la agricultura, la condición climática
permite tener suelos fértiles para garantizar cul-
tivos de pancoger durante todo el año y pastos
para el ganado, ya que en los seis meses que
el agua baja los suelos son ricos en nutrientes.
Adicional a esto el uso de prácticas de agroeco-
logía como la siembra en asociación permite una
diversidad amplia y un buen manejo de plagas.
Por ejemplo, es común encontrar en Ciénaga
Grande policultivos de patilla, berenjena, melón,
pepino ají y otros. En las orillas de ríos y caños se
cultivan diferentes variedades criollas llamadas
“veraneros” de arroz: “forastero, mono, aguanta
el hombre y SICA, los primeros son criollos, sus
semillas son guardadas y reproducidas y se
cultivan bajo prácticas agroecológicas; el SICA
es certi cado y requiere el uso de agroquímicos
para su producción. La producción de arroz para
autoconsumo y su venta también se ve afectada
por la dinámica de la hidroeléctrica de Urrá, pues
el cultivo es comúnmente arrasado por la cre-
ciente causada por las inundaciones (Mininte-
rior, 2014; RECAR, 2008).
La seguridad alimentaria también disminuye en
lugares donde la tierra se ha concentrado para
desarrollar monocultivos de maíz, algodón y
pasto para el ganado, tal es el caso de San Pablo
(Cotorra) y El Playón y San Nicolás de Bari (Lo-
rica). Por otra parte, los cultivos bajo prácticas
de la agricultura convencional como plátano y
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
11
ñame también han disminuido el espacio para
desarrollar otro tipo de producción, al tiempo
que contaminan el medio ambiente. El maíz, que
es fundamental en la seguridad alimentaria de
estos pueblos, también se ha visto afectado por
esta dinámica. La introducción de tecnologías
de la revolución verde ha desplazado el uso de
semillas criollas y modi cado la economía de
autosu ciencia, ya que mucha producción se
destina a satisfacer las demandas del mercado.
Con ello también se han perdido las tradiciones
de consumo de recetas como la chicha de maíz
reemplazada por jugos industrializados. Así
mismo, se han debilitado las redes de intercam-
bio de semillas (RECAR, 2008).
Los zenú se consideran hijos del maíz y algunas
organizaciones se han encargado de recuperar
las variedades nativas que son resistentes a se-
quías y plagas de la región y pueden almacenarse
durante largos periodos de tiempo. De estas
existen 27 variedades: cariaco, negrito, azulito,
panó (rosado), piedrita (violeta), cariaco (amari-
llo, rojo y rayado), tacaloa (naranja), sangre toro
(rojo), cucaracho (rayado), berrendo (mezcla de
colores), huevito (blanco rayas negras) (RECAR,
2008).
Para la siembra de estos maíces se escoge un
terreno y se limpia el rastrojo, luego se fertiliza
con estiercol y se añaden abonos verdes como
vitabosa, canavalia u otra leguminosa; para evi-
tar la erosión en terrenos empinados se emplean
acequias, barreras vivas de piña, pajalimón pas-
tos de corte, guandul y otros. Luego se realizan
dos siembras al año en asociación con yuca,
ñame y fríjol, también se siembra ahuyama,
batata, guadúl, pepino, arroz, candía, plátano y
patilla. Una e ciente germinación de las semi-
llas se garantiza envolviéndolas previamente
en hojas de plátano con ceniza o extractos de
plantas amargas como nim, paraíso, balsamina
y tabaco. Se hacen dos o tres limpias en total
en el cultivo y se aplican preparados orgánicos
para el control de plagas y enfermedades (RE-
CAR, 2008).
En cuanto a la cría de animales de corral estos
son comúnmente encontrados en las cercanías
de las viviendas y su producción se alterna con
las temporadas de pesca, ya que ante la falta de
pescado, estos animales cubren en buena parte
las necesidades de proteína de los pobladores.
Allí se pueden encontrar, pavos, gallinas, cerdos,
patos, palomas, hicoteas y vacas. La venta de
productos como huevos favorece la economía
de las familias y el autoconsumo. Por su parte,
el consumo de hicoteas está tradicionalmente
ligado a las costumbres religiosas de semana
santa (Mininterior, 2014).
ASPROCIG considera la agroecología, dentro
de su plan de desarrollo, como eje fundamental
en su sentido amplio, que considera tanto las
prácticas de producción ecológicas como los
conocimientos tradicionales y la cosmogonía
que permite comprender las dinámicas natura-
les y sociales de los sistemas agroalimentarios.
En ese sentido, se busca que en los patios se
conserven semillas, se produzca utilizando pro-
ductos orgánicos y se fomente la reforestación
de las riberas del Sinú y de la Ciénaga Grande.
Para rehabilitar los caños se han designado ho-
rarios y lugares que permiten distribuir la pesca
entre la comunidad y evitar el descenso de las
poblaciones de peces.
A los espacios de siembra tanto en los patios
como en las parcelas se les ha denominado
Agroecosistema Biodiverso Familiar (ABIF), en
los cuales se emplean los principios de la agro-
ecología, entre ellos la asociación de plantas
para imitar el bosque y así propiciar el control
ecológico de plagas y evitar la dependencia de
insumos externos. Algunos habitantes reportan
asociaciones de hasta 100 especies, con seis ti-
pos de plantas: medicinales (jengibre, orégano),
ornamentales, protectoras (roble, guacamayo),
productoras, frutales (guayaba, papaya), hortali-
zas y energéticas (yuca, plátano). Los patios que
son manejados por las mujeres cuentan con
especies que proporcionan proteína, vitamina y
carbohidratos: membrillo, fríjol caraota, guandúl,
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
12
cabecita negra, vitabosa, entre otros (RECAR,
2008; Sepúlveda, et al., 2020). En cuanto a las
especies animales a los peces se clasi can en
piscinas de medidas diferentes que contienen
tilapia, cachama o bocachico.
En los resguardos el manejo de plagas y en-
fermedades se hace utilizando preparados con
base en plantas como ortiga (Urtica sp.) y ár-
bol de nim (Azadirachta indica). Sin embargo,
el asesoramiento técnico para el uso de estas
prácticas agroecológicas es muy bajo, lo cual
lleva a emplear prácticas de la agricultura con-
vencional para competir en el mercado frente a
la gran producción del monocultivo.
También se ha creado un sistema solidario de
comercialización e intercambio de productos
agroecológicos (SICIPA) en Lorica, Córdoba, que
recoge los productos de la agricultura familiar,
como frutas, hortalizas, carne, pollo, huevos,
pescado y algunos productos con mínimo pro-
cesamiento. Las ganancias de la venta de estos
productos se ahorran durante todo el año y se
entregan a las mujeres de cada familia en di-
ciembre. Esta forma de comercializar favorece
la seguridad alimentaria de las familias urbanas
al proporcionar alimentos de calidad biológica y
a precios de los productos convencionales.
Este sistema se basa en la certi cación de con-
anza, lo cual permite estrechar lazos entre
quienes producen y consumen, obteniendo be-
ne cios. Los consumidores pueden acceder a
productos agroecológicos a precios de mercado
y los productores mejoran sus ingresos. Estos
son mecanismos autónomos donde participan
de forma horizontal los actores, estableciendo
criterios agroecológicos que permiten garantizar
la calidad e inocuidad de los alimentos (Alianza
por la Agroecología, 2016).
13
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Figura 4.
Imagen aérea río Sinú y cultivos.
Fuente: adaptado de ASPROCIG, 2019.
2.2 Agrobiodiversidad y servicios
ecosistémicos
La disminución de biodiversidad de  ora y fauna,
la desecación de ciénagas, ríos, caños y arroyos,
la degradación de aguas y suelos, los cambios
en el uso del suelo, la deforestación para imple-
mentar ganadería, la extracción de maderas en
la última década, han afectado la sobrevivencia
de las comunidades. La reducción de corredores
biológicos, por su parte, ha afectado el control
ecológico de plagas y la movilidad de diferentes
especies.
Un factor clave de la agrobiodiversidad es la con-
servación de semillas, los ancianos consideran
las fases de la luna para guardarlas y sembrar-
las, también guardan tradiciones como evitar
que quienes seleccionan la semilla hayan tenido
el día anterior relaciones sexuales, ya que eso
podría favorecer el ataque de polillas. Las semi-
llas de maíz se conservan en bolsas con ceniza
y hojas de matarratón, las hortalizas en frascos
o sobre el fogón para que el humo evite el ataque
de mariposa blanca (RECAR, 2008). Muchas de
estas costumbres se han transformado o desa-
parecido debido a la imposición del modelo de
revolución verde; sin embargo, actualmente se
conservan 25 variedades autóctonas de maíz,
18 de yuca y ocho de ñame. La Tabla 1 muestra
las principales especies agrícolas cultivadas en
las parcelas y la Tabla 2 muestra las principales
especies cultivadas en los patios.
14
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Tabla 1.
Principales especies cultivadas en las parcelas por las comunidades zenú.
Ajonjolí
Arroz
Auyama
Batata
Maíz
Melina
Ñame
Patilla
Plátano
Yuca
Sesamum indicum
Oriza sativa
Cucurbita máxima
Ipomoea batatas
Zea mays
Gmelina arborea
Dioscorea sp.
Citrullus lanatus
Musa sp.
Manihot sculenta
Carretera
Comba vieja
Fortuna
INA blanco
INA mono ligerito
INA rojo
Incha buche
Jarta muchacho
Mano negra
Maraca
Maravilla
Marfil
María Ángela
María Juliana Blanco
Mestizo
Mono bola
Mono recao
Mora
Orgullo de las mujeres
Panela
Pigua
Punta clara
Rosita
Cabullana
Cacao
Carreta
Hueso
Pastelito
Pescuezona
Batata de sangre
Concha blanca
Concha morada carne blanca
Yema de huevo
Azulito
Berrendo
Blanco
Brisa
Cacho de buey
Cariaco
Cuba
Cucaracho
Guajiro
Huevito
Javao
Lomo bayo amarillo
Manteca
Minga
Negrito
Ojo de gallo
Panó
Piedrecita
Pira
Pochó
Pompo
Puya
Sangre toro
Tacaloa
Venezolano
Azúcar
Cartagenita
Criollo pelao
Espino
Manteca
Morado
Morado mestizo
Oso
Asentao
Dominico
Filipino
Manzano de rosa
Matacura
Papoche, cuatro filos
Plátano
Quiniento
Bonguita
Burrera
Caoba
Cartagena
Chirosa
Cubita
Efraín
Guarumera
Hiaco
Lengua de venao amarilla
María prieta
Mirable
Mona Blanca
Pata de paloma
Rianita
Santanera
Sardina
Venezolana
Especie Nombre científico Variedad
15
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Ajonjolí
Arroz
Auyama
Batata
Maíz
Melina
Ñame
Patilla
Plátano
Yuca
Sesamum indicum
Oriza sativa
Cucurbita máxima
Ipomoea batatas
Zea mays
Gmelina arborea
Dioscorea sp.
Citrullus lanatus
Musa sp.
Manihot sculenta
Carretera
Comba vieja
Fortuna
INA blanco
INA mono ligerito
INA rojo
Incha buche
Jarta muchacho
Mano negra
Maraca
Maravilla
Marfil
María Ángela
María Juliana Blanco
Mestizo
Mono bola
Mono recao
Mora
Orgullo de las mujeres
Panela
Pigua
Punta clara
Rosita
Cabullana
Cacao
Carreta
Hueso
Pastelito
Pescuezona
Batata de sangre
Concha blanca
Concha morada carne blanca
Yema de huevo
Azulito
Berrendo
Blanco
Brisa
Cacho de buey
Cariaco
Cuba
Cucaracho
Guajiro
Huevito
Javao
Lomo bayo amarillo
Manteca
Minga
Negrito
Ojo de gallo
Panó
Piedrecita
Pira
Pochó
Pompo
Puya
Sangre toro
Tacaloa
Venezolano
Azúcar
Cartagenita
Criollo pelao
Espino
Manteca
Morado
Morado mestizo
Oso
Asentao
Dominico
Filipino
Manzano de rosa
Matacura
Papoche, cuatro filos
Plátano
Quiniento
Bonguita
Burrera
Caoba
Cartagena
Chirosa
Cubita
Efraín
Guarumera
Hiaco
Lengua de venao amarilla
María prieta
Mirable
Mona Blanca
Pata de paloma
Rianita
Santanera
Sardina
Venezolana
Especie Nombre científico Variedad
16
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Tabla2.
Principalesespeciescultivadasenlospatiosdelacomunidadzenú.
Achiote
Ají dulce
Ají picante
Ajonjolí
Bixa orellana
Capsicum annuum
Capsicum annuum
Sesamum indicum
Ají de bola
Ají de gajo
Cacho de cabra
Criollo
Pimentón
Cacho de buey
Chivato
Cimarrón
Extranjero de colores
Larguito fino
Picante grande
Pico de pájaro
Pico pájaro extranjero
Especie Nombre científico Variedad
Fuente: Mininterior, 2014.
Ajonjolí
Arroz
Auyama
Batata
Maíz
Melina
Ñame
Patilla
Plátano
Yuca
Sesamum indicum
Oriza sativa
Cucurbita máxima
Ipomoea batatas
Zea mays
Gmelina arborea
Dioscorea sp.
Citrullus lanatus
Musa sp.
Manihot sculenta
Carretera
Comba vieja
Fortuna
INA blanco
INA mono ligerito
INA rojo
Incha buche
Jarta muchacho
Mano negra
Maraca
Maravilla
Marfil
María Ángela
María Juliana Blanco
Mestizo
Mono bola
Mono recao
Mora
Orgullo de las mujeres
Panela
Pigua
Punta clara
Rosita
Cabullana
Cacao
Carreta
Hueso
Pastelito
Pescuezona
Batata de sangre
Concha blanca
Concha morada carne blanca
Yema de huevo
Azulito
Berrendo
Blanco
Brisa
Cacho de buey
Cariaco
Cuba
Cucaracho
Guajiro
Huevito
Javao
Lomo bayo amarillo
Manteca
Minga
Negrito
Ojo de gallo
Panó
Piedrecita
Pira
Pochó
Pompo
Puya
Sangre toro
Tacaloa
Venezolano
Azúcar
Cartagenita
Criollo pelao
Espino
Manteca
Morado
Morado mestizo
Oso
Asentao
Dominico
Filipino
Manzano de rosa
Matacura
Papoche, cuatro filos
Plátano
Quiniento
Bonguita
Burrera
Caoba
Cartagena
Chirosa
Cubita
Efraín
Guarumera
Hiaco
Lengua de venao amarilla
María prieta
Mirable
Mona Blanca
Pata de paloma
Rianita
Santanera
Sardina
Venezolana
Especie Nombre científico Variedad
17
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Achiote
Ají dulce
Ají picante
Ajonjolí
Berenjena
Bledo
Cacao
Calabaza
Cilantro criollo
Col
Espinaca
Frijol
Guandúl
Habichuela
Iraca
Lechuga
Orégano
Pepino
Ruda
Tomate
Vitabosa
Bixa orellana
Capsicum annuum
Capsicum annuum
Sesamum indicum
Solanum melongena
Amaranthus caudatus
Theobroma cacao
Cucurbita pepo
Coriandrum sativum
Brassica oleracea
Spinacia oleracea
Phaseolus vulgaris
Cajanus cajan
Phaseolus sp.
Carludovica palmata
Lactuca sativa
Origanum vulgare
Cucumis sativus
Ruta graveolens
Licopersicum sp.
Mucuna deeringianum
Ají de bola
Ají de gajo
Cacho de cabra
Criollo
Pimentón
Cacho de buey
Chivato
Cimarrón
Extranjero de colores
Larguito fino
Picante grande
Pico de pájaro
Pico pájaro extranjero
Blanca
Delgada corta morada
Delgada larga
Negra
Verde
Chupa
Espinaca
Gallinazo
Puerco
Bate
Larga
Pequeña
Criolla mojosa
Criolla verde
Extranjera
Morada
Verde
Blanco cabecita negra
Chino rojo
Cuarentano blanco
Cuarentano negro
Diablito rojo
Rojo criollo
Soya
Blanco
Cariaco
Negro
Rosado
Criolla cariaca
Criolla negra
Metro cariaca
Metro negra
Blanco
Cacho de toro
Morado
Verde
Bolita de gato
Chonto
Mano de tigre
Pera
Blanca
Negra
Rayada
Especie Nombre científico Variedad
18
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
El arroz tiene un papel importante en la historia
zenú, se siembra en pequeñas extensiones y se
cultiva de dos formas, cultivo de inundación y
cultivo de secano. Dentro de las variedades se
encuentran: orgullo de las mujeres, María Julia
blanco, ina mono ligerito, mono recao, mano
negra, mora, comba vieja, mestizo, maraca,
ina blanco, jarta muchacho (escaso), fortuna
(escaso), María Ángela (perdido), panela (abun-
dante), mono bola (escaso), punta clara (per-
dido), rosita (escaso), mar l (perdido), carretera
(perdido), pigua (perdido), el maravilla (perdido)
y incha buche (RECAR, 2008).
4
La yuca se siembra asociada con maíz y ñame
y está representada por una gran diversidad y
variedad de usos. En el resguardo zenú de San
Andrés de Sotavento se encuentran las siguien-
tes variedades: Efraín o catabrera, Cubita, vene-
zolana, santanera, Cartagena, mona blanca, pata
de paloma, guarumera, bonguita, sardina, mira-
ble, María prieta, burrera, hiaco, caoba, lengua de
venao amarilla, rianita (RECAR, 2008).
El ñame tiene las siguientes variedades: oso,
espino, manteca o seda, criollo pelao, ñame mo-
rado, ñame morado o mestizo, cartagenita ca-
bezón o burrión, ñame azúcar o familia.
4 El resguardo de San Andrés de Sotavento se encuentra el departamento de Córdoba muy cerca del área de estudio.
Achiote
Ají dulce
Ají picante
Ajonjolí
Berenjena
Bledo
Cacao
Calabaza
Cilantro criollo
Col
Espinaca
Frijol
Guandúl
Habichuela
Iraca
Lechuga
Orégano
Pepino
Ruda
Tomate
Vitabosa
Bixa orellana
Capsicum annuum
Capsicum annuum
Sesamum indicum
Solanum melongena
Amaranthus caudatus
Theobroma cacao
Cucurbita pepo
Coriandrum sativum
Brassica oleracea
Spinacia oleracea
Phaseolus vulgaris
Cajanus cajan
Phaseolus sp.
Carludovica palmata
Lactuca sativa
Origanum vulgare
Cucumis sativus
Ruta graveolens
Licopersicum sp.
Mucuna deeringianum
Ají de bola
Ají de gajo
Cacho de cabra
Criollo
Pimentón
Cacho de buey
Chivato
Cimarrón
Extranjero de colores
Larguito fino
Picante grande
Pico de pájaro
Pico pájaro extranjero
Blanca
Delgada corta morada
Delgada larga
Negra
Verde
Chupa
Espinaca
Gallinazo
Puerco
Bate
Larga
Pequeña
Criolla mojosa
Criolla verde
Extranjera
Morada
Verde
Blanco cabecita negra
Chino rojo
Cuarentano blanco
Cuarentano negro
Diablito rojo
Rojo criollo
Soya
Blanco
Cariaco
Negro
Rosado
Criolla cariaca
Criolla negra
Metro cariaca
Metro negra
Blanco
Cacho de toro
Morado
Verde
Bolita de gato
Chonto
Mano de tigre
Pera
Blanca
Negra
Rayada
Especie Nombre científico Variedad
Fuente: Mininterior 2014.
19
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Aunque la batata ha sufrido una fuerte disminu-
ción aún se encuentran algunas variedades que
se emplean sobre todo para el autoconsumo de
la familia: concha morada, carne blanca, yema
de huevo, concha blanca, batata de sangre. La
ahuyama se siembra en pequeñas cantidades
asociada con maíz y yuca, resaltan las varie-
dades: pastelito, carreta, hueso, cacao, pescue-
zona y caballuna (RECAR, 2008).
El plátano anteriormente era solo para autocon-
sumo, luego con la introducción de variedades
empezó a comercializarse, las variedades más
comunes son: papoche (cuatro los, renga
Tabla3.
Variedadesdehortalizasenelresguardozenú.
Ají
Tomate
Cebollín
Col
Berenjena
Espinaca
Habichuela
Candia
Fríjol
Guandúl
Ahuyama
Pepino
Calabazo
Bledo
Vitabosa
15
4
3
3
5
2
4
5
7
4
5
4
3
4
3
Hortaliza
No. de
variedades
Variedad
Dulce: criollo, de gajo, de bola,
pimentón, cacho de cabra. Picante: cimarrón,
pico de pájaro, chivato, extranjero de colores,
larguito fino, cacho de buey, picante grande,
pico pájaro extranjero.
Bolita de gato, mano de tigre, pera, chonto.
Criollo, mojocito, cebolla rama.
Criolla mojosa, criolla verde, extranjera.
Verde, blanca, delgada larga, negra, delgada corta morada.
Verde, morada.
Criolla negra, criolla cariaca, metro negra, metro cariaca.
Filito, porroquita, peluda morada, lisa, venezolana.
Chino rojo, rojo criollo, soya, cuarentano blanco,
blanco cabecita negra, diablito rojo, cuarentano negro.
Cariaco, negro, blanco, rosado.
Hueso, pecunia, cacá, pastelito, lomo de caballo (puercos).
Blanco, morado, verde, cacho de toro.
Bate, larga, pequeña.
Gallinazo, puerco, chupa, espinaca.
Blanca, negra, rayada.
vieja o mafufo), manzano, matacura, dominico,
quiniento, manzano de rosa, lipino, plátano y
asentao (RECAR, 2008).
La caña se empleaba para la extracción de gua-
rapo en alambiques rudimentarios, actualmente
se cultiva en pocas ncas en grandes cantida-
des, las variedades más comunes son: cubana,
blanca criolla y vela (RECAR, 2008).
En los patios las mujeres se encargan de cultivar
una variedad de hortalizas en pocas cantidades
para el autoconsumo. La Tabla 3 muestra las
variedades de hortalizas en los patios.
20
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Ahuyama
Pepino
Calabazo
Bledo
Vitabosa
5
4
3
4
3
Hueso, pecunia, cacá, pastelito, lomo de caballo (puercos).
Blanco, morado, verde, cacho de toro.
Bate, larga, pequeña.
Gallinazo, puerco, chupa, espinaca.
Blanca, negra, rayada.
En cuanto a los frutales se siembran en los patios fundamentalmente para autoconsumo e inter-
cambio, bajo los principios de la economía solidaria. La Tabla 4 ilustra las variedades que se encuen-
tran actualmente en el resguardo zenú.
Tabla4.
Frutalespresentesenelresguardozenú.
Especie
No. de
variedades
Nombre de las variedades
Limón
Naranja
Guanábana
Papaya
Coco
Guayaba dulce
Ciruelo
Mamoncillo
Maracuyá
Mango
Tamarindo
Anón
Corozo
Piña
Mandarina
Toronja
Banano
Aguacate
Pomelo
Níspero
(Achras sapota)
Zapote
(Calocarpum
mammosum)
5
2
2
2
4
4
3
2
2
10
2
2
4
2
2
2
2
2
2
3
1
Criollo, mandarino, toronja, turco, tahití.
Criolla.
Dulce, agria.
Cimarrona, sapote.
Grande, verde, amarillo, propio.
Morada, blanca, yema de huevo, sapote.
Criolla, de hobo, masa.
Mico, mamón.
Morada, blanca.
Chancleto, puerco, zapote, de azúcar,
corazón, maza, hobo, felipino, paloma, morado.
Agrio, azúcar.
Criollo, castilla.
De lata, palmito dulce, corozo arroyero, de coroza.
Criolla, mejorada.
Dulce blanca, morada.
Amarilla, morada.
Manzano, asentado.
Verde, morado.
Morado, amarillo.
Marrón, amarillo, zapote.
Criollo.
Fuente: RECAR, 2014.
21
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Fuente: RECAR, 2014.
Son muchos los servicios ecosistémicos que
brinda el bosque seco tropical: conservación
de suelos, el ciclaje de nutrientes, la regulación
hídrica y climática, la oferta de fuentes de ali-
mentos y madera (Pizano y García, 2014). Como
se mencionó en el apartado anterior, diferentes
especies sirven como alimento de las poblacio-
nes; cultivos como el maíz, yuca, ñame, arroz,
ajonjolí, animales de corral como marranos,
gallinas, piscos, pisingo, ganado; peces como el
moncholo, lisa, barbudo, cachama y mojarra y
algunos animales de monte como el armadillo,
conejo, guartinaja, ñeque y venado.
La deforestación y los procesos de ganadería
han disminuido la diversidad de los bosques, el
número de especies maderables y la disponibi-
lidad de animales de monte que proporcionaban
fuente de proteína. Muchas especies madera-
bles son utilizadas, Mininterior (2014) reporta las
siguientes: el vara de humo (Cordia alliodora), el
cedro (Cedrela odorata), el campano (Samanea
saman), las ceibas (Ceiba spp.), el roble (Tabe-
buia rosea), el matarratón (Gliricidia sepium),
el caracolí (Anacardium excelsum), el camajón
(Sterculia apetala), los guayacanes (Tabeuia
spp.), el hoja menuda (Phitecellobium sp.), el
malambo (Croton malambo), el mora (Macrula
tinctoria), el santa cruz (Astronium graveolens) y
el trébol (Platymiscium pinnatum). Para la cons-
trucción de techos se emplean palmas como la
amarga y el corozo, para las paredes se emplean
las pencas de estas palmas y especies como
planta de lata (Bactris sp.) y la guadua (Guadua
sp.).
En cuanto a las artesanías, el sombrero vuel-
tiao se elabora con caña echa (Gynerium sagi-
ttatum) y la planta de bija (Arrabidaea chica) se
emplea como tintura de los mismos, otro colo-
rante empleado en las comidas es la planta de
achiote (Bixa orellana).
También hay muchas plantas de uso medicinal,
la mayoría de ellas son herbáceas y son emplea-
das para curar varios tipos de afecciones que se
resumen en la Tabla 5.
Especie
No. de
variedades
Nombre de las variedades
Limón
Naranja
Guanábana
Papaya
Coco
Guayaba dulce
Ciruelo
Mamoncillo
Maracuyá
Mango
Tamarindo
Anón
Corozo
Piña
Mandarina
Toronja
Banano
Aguacate
Pomelo
Níspero
(Achras sapota)
Zapote
(Calocarpum
mammosum)
5
2
2
2
4
4
3
2
2
10
2
2
4
2
2
2
2
2
2
3
1
Criollo, mandarino, toronja, turco, tahití.
Criolla.
Dulce, agria.
Cimarrona, sapote.
Grande, verde, amarillo, propio.
Morada, blanca, yema de huevo, sapote.
Criolla, de hobo, masa.
Mico, mamón.
Morada, blanca.
Chancleto, puerco, zapote, de azúcar,
corazón, maza, hobo, felipino, paloma, morado.
Agrio, azúcar.
Criollo, castilla.
De lata, palmito dulce, corozo arroyero, de coroza.
Criolla, mejorada.
Dulce blanca, morada.
Amarilla, morada.
Manzano, asentado.
Verde, morado.
Morado, amarillo.
Marrón, amarillo, zapote.
Criollo.
22
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Tabla 5.
Algunas plantas medicinales usadas por el pueblo zenú.
Totumo
Tamarindo
Salvia
Orégano
Limón
Albahaca
Sábila
Caraguala
Zarzaparrila
Cruceta
Verbena
Capinata
Cilantro
Anamú
Hierba santa
Hierbabuena
Balsamina
Ultimorreal
Árnica
Azahar de la india
Crescentia cujete
S.I.
Croton punctatus
Origanum vulgare
Citrus aurantifolia
Ocimum basilicum
Aloe vera
Phyllocactus phyllantus
S.I.
S.I.
Heliotropium indicum
Aristolochia anguicida
Eryngium faetidum
Petiveria alliacea
Chenopodium ambrosioides
Mentha citrate
Momordica charantia
Pedilanthus tithymaloides
Tithonia diversifolia
Murraya exotica
Gripa.
Inflamación en las encías.
Tos.
Colesterol y presión.
Dolor de cabeza y enfermedades ojos.
Cólicos menstruales e insomnio.
Sirve para una gran variedad de dolencias,
entre estas para desinflamar.
Gripa.
Problemas en la menstruación de la mujer.
Heridas de culebra.
Heridas, problemas de azúcar.
Heridas de culebra e infección.
Parásitos.
Gripe.
Purga.
Calmar los cólicos.
Varicela.
Sacar el frío antes del parto.
Desinflamatoria.
Dolor de muela.
Nombre común
Nombre científico
Uso
Fuente: RECAR, 2014.
23
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
El manejo ancestral de la relación salud - enfer-
medad se ha ido perdiendo, las personas que
actualmente tienen conocimientos sobre el uso
de ciertas plantas se reconocen como hierbate-
ros, raiceros, culebreros, zeteros, santiguadores,
parteras o leedores de orines. El uso de estas
plantas sirve para curar dolencias en humanos
y para contrarrestar los efectos adversos de en-
fermedades y plagas.
Se han identi cado más de 120 especies que
se clasi can entre calientes y frías, las mujeres
emplean más de 140 especies de plantas que
pertenecen a 40 familias botánicas que sirven
para diferentes afecciones. Cutáneas, dolores
de cabeza, estómago, huesos, muelas, gástri-
cas, riñones, etc. En el resguardo de San Andrés
de Sotavento se encuentran las plantas medici-
nales que se muestran en la Tabla 6.
Tabla 6.
Plantas medicinales del resguardo indígena zenú de San Andrés de Sotavento.
Achote
Ajenjo
Albahaca cimarrona
Altamiza
Anamú
Apio
Árnica
Asauco
Azahar de la India
Bajagua
Balsamina
Bijao
Bonche
Cabeza de negro
Caña agria
Caña fístula
Capitana
Caraguala
Cariaca
Cascarilla
Cilantro de sabana
Ciruela
Cotorrera
Cudilla
Guanábana
Guásimo
Guayaba
Hierba anis
Hierbabuena
de Castilla
Hierba santa
Hobo
Llantén
Limón
Matarratón
Mora
Naranja agria
Naranja dulce
Níspero
Piña
Pringamosa
Quitadolor
Ruda
Sábila
Singamochila
Toronjil
Totumo
Tres Bolas
Ultimorreal
Bixa Orellana
Artemisia absynthium
Ocimun basilicum
Ambrosia cumanensis
Petiveria alliaceae
Apium graveolens
Thithonia diversifolia
Cordia dentata
Murraya exótica
Senna reticulata
Momordica charantia
Thalia geniculata
Hibiscus rosa-sinencis
Annona purpurea
Costus sp
Cassia grandis
Aristolochia anguicida
Phyllocactus phyllanthus
Machaerium sp
Copaifera canime
Erygium foetidum
Spondia purpúrea
Ocimun micranthum
Justicia pectoralis
Annona muricata
Guazuma ulmifolia
Psidium guajava
Scoparia dulcis
Mentha citrata
Chenopodium
ambrosioides
Spondias mombin
Plantago mayor
Citrus aurantifolia
Gliricidia sepium
Chlorophora tintorea
Citrus aurantifolia
Citrus sinensis
Achras zapota
Ananas sativun
Cnidosculus urens
Lippia alba
Ruta graveolens
Aloe vera
Ruellia tuberosa
Melissa officinalis
Crescentia cujete
Leonotis nepetifolia
Pedilanthus
tithymaloides
Bixaceae
Compositae
Labiatae
Compositae
Phytolacaceae
Umbelliferae
Asteraceae
Boraginaceae
Rutaceae
Caesalpiniaceae
Cucurbitaceae
Marantaceae
Malvaceae
Annonaceae
Zingiberaceae
Caesalpiniaceae
Aristolochiaceae
Cactaceae
Fabaceae
Caesalpiniaceae
Umbelliferae
Anacardiaceae
Lamiaceae
Acanthaceae
Annonaceae
Sterculiacea
Myrtaceae
Scrophulariaceae
Lamiaceae
Chenopodiaceae
Anacardiaceae
Plantaginaeceae
Rutaceae
Fabaceae
Moraceae
Rutaceae
Rutaceae
Sapotaceae
Bromeliaceae
Euphorbiaceae
Verbenaceae
Rutaceae
Liliaceae
Acanthaceae
Lamiaceae
Bignoniaceae
Lamiaceae
Euphorbiaceae
Braza.
Cólicos menstruales,
estomacales y de parásitos.
Dolor de cabeza, viruela, mal de ojo.
Cólicos menstruales,
regulariza menstruación,
dolor en huesos y resfriados.
Limpia el organismo,
alivia pasmos, gripe y mal de ojo.
Hematomas y golpes.
Hematomas y golpes.
Viruela y sarampión.
Dolor de muela.
Rasquiña y viruela.
Rasquiña y viruela.
Braza.
Sarampión.
Dolor de huesos, pasmos.
Tosferina.
Anemia.
Mazamorrilla, heridas abiertas.
Tosferina, gripa.
Rasquiña, dolor en los huesos, mal de ojo.
Mal de ojo y niño perdido.
Cólicos de indigestión y parásitos.
Pasmos.
Nube del ojo (catarata) o terigio.
Mal de ojo y niño perdido.
Diarrea y vómito.
Postema, sacar espinas.
Diarrea y vómito.
Mazamorrilla, erisipela, heridas.
Cólico por parásitos,
dolor de estómago.
Lombrices y parásitos, calmar el vómito.
Conjuntivitis o ajo y sarampión.
Conjuntivitis o ajo y cólico de gastritis.
Conjuntivitis, dolor de cabeza,
golpes y picaduras de abejas y avispas.
Conjuntivitis, rasquiña,
dolor de cabeza, viruela.
Postema, carbunco, dolor de muela.
Gripa, cólico de indigestión.
Vómito y anemia.
Dolor de riñones y arrojar cálculos.
Parásitos.
Dolor de muela.
Dolor en los huesos.
Nervios.
Nube del ojo, golpes, secas, dolor de cabeza.
Dolor de riñones, mal de orín, cistitis.
Dolor de estómago, nervios.
Dolor de oído, gripe.
Dolor de estómago, dolor de huesos.
Dolor de riñones, dolor de oído,
cicatrizar heridas.
Nombre
común
Nombre
científico
Enfermedad o
dolencia que cura
Familia
24
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Achote
Ajenjo
Albahaca cimarrona
Altamiza
Anamú
Apio
Árnica
Asauco
Azahar de la India
Bajagua
Balsamina
Bijao
Bonche
Cabeza de negro
Caña agria
Caña fístula
Capitana
Caraguala
Cariaca
Cascarilla
Cilantro de sabana
Ciruela
Cotorrera
Cudilla
Guanábana
Guásimo
Guayaba
Hierba anis
Hierbabuena
de Castilla
Hierba santa
Hobo
Llantén
Limón
Matarratón
Mora
Naranja agria
Naranja dulce
Níspero
Piña
Pringamosa
Quitadolor
Ruda
Sábila
Singamochila
Toronjil
Totumo
Tres Bolas
Ultimorreal
Bixa Orellana
Artemisia absynthium
Ocimun basilicum
Ambrosia cumanensis
Petiveria alliaceae
Apium graveolens
Thithonia diversifolia
Cordia dentata
Murraya exótica
Senna reticulata
Momordica charantia
Thalia geniculata
Hibiscus rosa-sinencis
Annona purpurea
Costus sp
Cassia grandis
Aristolochia anguicida
Phyllocactus phyllanthus
Machaerium sp
Copaifera canime
Erygium foetidum
Spondia purpúrea
Ocimun micranthum
Justicia pectoralis
Annona muricata
Guazuma ulmifolia
Psidium guajava
Scoparia dulcis
Mentha citrata
Chenopodium
ambrosioides
Spondias mombin
Plantago mayor
Citrus aurantifolia
Gliricidia sepium
Chlorophora tintorea
Citrus aurantifolia
Citrus sinensis
Achras zapota
Ananas sativun
Cnidosculus urens
Lippia alba
Ruta graveolens
Aloe vera
Ruellia tuberosa
Melissa officinalis
Crescentia cujete
Leonotis nepetifolia
Pedilanthus
tithymaloides
Bixaceae
Compositae
Labiatae
Compositae
Phytolacaceae
Umbelliferae
Asteraceae
Boraginaceae
Rutaceae
Caesalpiniaceae
Cucurbitaceae
Marantaceae
Malvaceae
Annonaceae
Zingiberaceae
Caesalpiniaceae
Aristolochiaceae
Cactaceae
Fabaceae
Caesalpiniaceae
Umbelliferae
Anacardiaceae
Lamiaceae
Acanthaceae
Annonaceae
Sterculiacea
Myrtaceae
Scrophulariaceae
Lamiaceae
Chenopodiaceae
Anacardiaceae
Plantaginaeceae
Rutaceae
Fabaceae
Moraceae
Rutaceae
Rutaceae
Sapotaceae
Bromeliaceae
Euphorbiaceae
Verbenaceae
Rutaceae
Liliaceae
Acanthaceae
Lamiaceae
Bignoniaceae
Lamiaceae
Euphorbiaceae
Braza.
Cólicos menstruales,
estomacales y de parásitos.
Dolor de cabeza, viruela, mal de ojo.
Cólicos menstruales,
regulariza menstruación,
dolor en huesos y resfriados.
Limpia el organismo,
alivia pasmos, gripe y mal de ojo.
Hematomas y golpes.
Hematomas y golpes.
Viruela y sarampión.
Dolor de muela.
Rasquiña y viruela.
Rasquiña y viruela.
Braza.
Sarampión.
Dolor de huesos, pasmos.
Tosferina.
Anemia.
Mazamorrilla, heridas abiertas.
Tosferina, gripa.
Rasquiña, dolor en los huesos, mal de ojo.
Mal de ojo y niño perdido.
Cólicos de indigestión y parásitos.
Pasmos.
Nube del ojo (catarata) o terigio.
Mal de ojo y niño perdido.
Diarrea y vómito.
Postema, sacar espinas.
Diarrea y vómito.
Mazamorrilla, erisipela, heridas.
Cólico por parásitos,
dolor de estómago.
Lombrices y parásitos, calmar el vómito.
Conjuntivitis o ajo y sarampión.
Conjuntivitis o ajo y cólico de gastritis.
Conjuntivitis, dolor de cabeza,
golpes y picaduras de abejas y avispas.
Conjuntivitis, rasquiña,
dolor de cabeza, viruela.
Postema, carbunco, dolor de muela.
Gripa, cólico de indigestión.
Vómito y anemia.
Dolor de riñones y arrojar cálculos.
Parásitos.
Dolor de muela.
Dolor en los huesos.
Nervios.
Nube del ojo, golpes, secas, dolor de cabeza.
Dolor de riñones, mal de orín, cistitis.
Dolor de estómago, nervios.
Dolor de oído, gripe.
Dolor de estómago, dolor de huesos.
Dolor de riñones, dolor de oído,
cicatrizar heridas.
Nombre
común
Nombre
científico
Enfermedad o
dolencia que cura
Familia
25
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Fuente: RECAR, 2008.
Finalmente, el complejo cenagoso es refugio
para una amplia diversidad de fauna y ora,
en donde se encuentran árboles nativos como
pimientos, dorados, naranjuelos, higos, robles
y campanos. Alberga también peces como bo-
cachico, blanquillo, moncholo, yalúa y mojarra
amarilla. Además, se pueden encontrar babillas,
tortugas hicoteas, chavarríes, patos pisingos,
manatí, titís, colibríes y aves migratorias como
barraquetes, águilas pescadoras, chorlitos, ga-
viotas, turpiales y golondrinas (Salazar-Mejía,
2008).
Achote
Ajenjo
Albahaca cimarrona
Altamiza
Anamú
Apio
Árnica
Asauco
Azahar de la India
Bajagua
Balsamina
Bijao
Bonche
Cabeza de negro
Caña agria
Caña fístula
Capitana
Caraguala
Cariaca
Cascarilla
Cilantro de sabana
Ciruela
Cotorrera
Cudilla
Guanábana
Guásimo
Guayaba
Hierba anis
Hierbabuena
de Castilla
Hierba santa
Hobo
Llantén
Limón
Matarratón
Mora
Naranja agria
Naranja dulce
Níspero
Piña
Pringamosa
Quitadolor
Ruda
Sábila
Singamochila
Toronjil
Totumo
Tres Bolas
Ultimorreal
Bixa Orellana
Artemisia absynthium
Ocimun basilicum
Ambrosia cumanensis
Petiveria alliaceae
Apium graveolens
Thithonia diversifolia
Cordia dentata
Murraya exótica
Senna reticulata
Momordica charantia
Thalia geniculata
Hibiscus rosa-sinencis
Annona purpurea
Costus sp
Cassia grandis
Aristolochia anguicida
Phyllocactus phyllanthus
Machaerium sp
Copaifera canime
Erygium foetidum
Spondia purpúrea
Ocimun micranthum
Justicia pectoralis
Annona muricata
Guazuma ulmifolia
Psidium guajava
Scoparia dulcis
Mentha citrata
Chenopodium
ambrosioides
Spondias mombin
Plantago mayor
Citrus aurantifolia
Gliricidia sepium
Chlorophora tintorea
Citrus aurantifolia
Citrus sinensis
Achras zapota
Ananas sativun
Cnidosculus urens
Lippia alba
Ruta graveolens
Aloe vera
Ruellia tuberosa
Melissa officinalis
Crescentia cujete
Leonotis nepetifolia
Pedilanthus
tithymaloides
Bixaceae
Compositae
Labiatae
Compositae
Phytolacaceae
Umbelliferae
Asteraceae
Boraginaceae
Rutaceae
Caesalpiniaceae
Cucurbitaceae
Marantaceae
Malvaceae
Annonaceae
Zingiberaceae
Caesalpiniaceae
Aristolochiaceae
Cactaceae
Fabaceae
Caesalpiniaceae
Umbelliferae
Anacardiaceae
Lamiaceae
Acanthaceae
Annonaceae
Sterculiacea
Myrtaceae
Scrophulariaceae
Lamiaceae
Chenopodiaceae
Anacardiaceae
Plantaginaeceae
Rutaceae
Fabaceae
Moraceae
Rutaceae
Rutaceae
Sapotaceae
Bromeliaceae
Euphorbiaceae
Verbenaceae
Rutaceae
Liliaceae
Acanthaceae
Lamiaceae
Bignoniaceae
Lamiaceae
Euphorbiaceae
Braza.
Cólicos menstruales,
estomacales y de parásitos.
Dolor de cabeza, viruela, mal de ojo.
Cólicos menstruales,
regulariza menstruación,
dolor en huesos y resfriados.
Limpia el organismo,
alivia pasmos, gripe y mal de ojo.
Hematomas y golpes.
Hematomas y golpes.
Viruela y sarampión.
Dolor de muela.
Rasquiña y viruela.
Rasquiña y viruela.
Braza.
Sarampión.
Dolor de huesos, pasmos.
Tosferina.
Anemia.
Mazamorrilla, heridas abiertas.
Tosferina, gripa.
Rasquiña, dolor en los huesos, mal de ojo.
Mal de ojo y niño perdido.
Cólicos de indigestión y parásitos.
Pasmos.
Nube del ojo (catarata) o terigio.
Mal de ojo y niño perdido.
Diarrea y vómito.
Postema, sacar espinas.
Diarrea y vómito.
Mazamorrilla, erisipela, heridas.
Cólico por parásitos,
dolor de estómago.
Lombrices y parásitos, calmar el vómito.
Conjuntivitis o ajo y sarampión.
Conjuntivitis o ajo y cólico de gastritis.
Conjuntivitis, dolor de cabeza,
golpes y picaduras de abejas y avispas.
Conjuntivitis, rasquiña,
dolor de cabeza, viruela.
Postema, carbunco, dolor de muela.
Gripa, cólico de indigestión.
Vómito y anemia.
Dolor de riñones y arrojar cálculos.
Parásitos.
Dolor de muela.
Dolor en los huesos.
Nervios.
Nube del ojo, golpes, secas, dolor de cabeza.
Dolor de riñones, mal de orín, cistitis.
Dolor de estómago, nervios.
Dolor de oído, gripe.
Dolor de estómago, dolor de huesos.
Dolor de riñones, dolor de oído,
cicatrizar heridas.
Nombre
común
Nombre
científico
Enfermedad o
dolencia que cura
Familia
2.3Sistemasdeconocimientos
locales y tradicionales
“Los seres humanos somos tan adaptables y
capaces de reinventarnos como el agua. Las
transformaciones del ambiente siembran nue-
vos hábitos, nuevas adaptaciones, nuevas ne-
cesidades y, así, nuevas culturas anfi bias” (Ja-
ramillo, 2015).
La cultura an bia, como fue caracterizada por
Orlando Fals Borda (2002) y Luis Strif er, está
integrada por un complejo de conductas, creen-
cias y prácticas relacionadas con el manejo del
agua, ríos, caños, barrancos, laderas, playones,
ciénagas y selvas pluviales, y su relación con el
ambiente natural, la tecnología y las normas de
producción agropecuaria y de la pesca, las cuá-
les prevalecen en las comunidades que habitan
la Depresión Momposina (Fals, 2002, 21).
Esta cultura ha dominado a la perfección la tec-
nología que es propia para las actividades que
realiza, con herramientas básicas para agricul-
tura como: el palo cavador (espeque), machete,
hacha, cuchillo para segar arroz, gancho para
bajar frutas, la piedra de moler, entre otros; ade-
más de instrumentos para la pesca y caza que
se encuentran en la mayoría de las casas ribe-
reñas: canoa, canalete, atarraya, anzuelos, tram-
pas (Fals, 2002, 24).
Así mismo, su principal herramienta para la
pesca es la canoa, la cual en muchas ocasiones
es construida por los habitantes con maderas
de la región y, en la actualidad, también han ad-
quirido otras en bra de vidrio. Los pescadores
se han desplazado prioritariamente usando la
fuerza de sus brazos, aunque recientemente se
ha implementado el motor que funciona con ga-
solina, lo cual evita la fatiga, pero aumenta los
gastos. En relación a la pesca, se ha hecho uso
de la echa arpón, el anzuelo y redes como la
atarraya y el trasmallo. (Rojas y Hoyos, 2019,
178)
Como parte de esta cultura an bia, se encuentra
el pueblo zenú, que en lengua indígena se deno-
mina: “la gente de la palabra” (Ministerio de Cul-
tura, 2016), el cual forjó y asumió unos sistemas
organizativos, de amortiguación, producción y
almacenamiento, que fueron generados como
una estrategia adaptativa ante las condiciones
naturales de las zonas inundables y que posibi-
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
26
litaron una de las agriculturas más prósperas y
ricas de la región, capaz de garantizar alimento
para una población de más de tres millones de
personas (Roa, 2010).
Prácticas como la alfarería artesanal, la ceste-
ría con base en tejidos de bejucos, enea, iraca
y junco, la curación de enfermedades a base de
plantas medicinales y orientada por los médi-
cos tradicionales, la siembra de cultivos acorde
al calendario lunar, y el desarrollo de rituales en
agradecimiento a la madre tierra (pacha mama),
son parte integral de su cultura, su espiritualidad
y cosmovisión. Así mismo, en la tradición zenú,
las fábulas, los mitos, las leyendas y cuentos,
con guran el sistema de creencias ancestrales
y religiosas asociadas a los “chimpines” de los
arroyos (duendes), mohanes y encantos (Minis-
terio de Cultura, 2016).
Otra de sus prácticas artesanales es el trabajo
en barro o arcilla, material que se encuentra fá-
cilmente en la región y con la que se elaboran di-
ferentes objetos para uso doméstico, conservar
líquidos o cocinar. Los zenúes solían relacionar
dicha técnica con lo ceremonial y funerario (Ro-
jas y Hoyos, 2019, 178).
Sin duda, un elemento central para la cultura
zenú es la alimentación a partir de lo que provee
la tierra y lo que ofrece el agua, destacando la
importancia de la producción y el consumo de
arroz acompañado del coco, junto con la diver-
sidad de especies vegetales y la liga o proteína
animal, la cual es diversa en la zona. De otra
parte, las viviendas se construyen siguiendo el
curso de los ríos, lo que Fals Borda denomina
poblamiento lineal, cuyo tránsito cotidiano se
realiza a través de caminos terrestres y acuáti-
cos (Rojas y Hoyos, 2019, 197-199).
En el pueblo zenú, la mujer se entiende como
portadora de conocimientos ancestrales y par-
ticipa directamente en la siembra de plantas
medicinales y de pancoger, así como en la con-
servación de semillas, alistamiento del pescado
para su consumo y comercialización y elabora-
ción de artesanías con bras naturales. Por su
parte, el hombre zenú se dedica principalmente
a la agricultura, la pesca, la elaboración de arte-
sanías y el jornaleo (Ministerio de Cultura, 2016).
Para esta cultura la imagen popular del hombre
“hicotea” presenta importancia, ya que es una
pequeña tortuga de agua dulce que se entierra
en verano y resiste hambre y sed. Se trata en-
tonces del humano que busca salvarse de pe-
ligros, sobrepasando las adversidades, lo cual
está acompañado de una apelación a un mundo
superior, en el cual habitan mohanes, santos
y espíritus dotados de grandes poderes (Fals,
2002, 28).
La práctica de la pesca es parte integral de la
cultura an bia, destacando que, aunque muchos
coinciden en que es algo difícil, también trae
grandes satisfacciones para ellos y sus familias.
La relación con el agua y la observación de las
relaciones entre los diferentes componentes de
la naturaleza genera una sensación de libertad
y relajación. Es de resaltar que esta práctica ha
sido heredada por sus mayores y es motivo de
orgullo (Rojas y Hoyos, 2019, 193).
En la cosmología zenú, se veneraba al Sol
(Ninha), la luna (Thi) y la Estrella Matutina (Uhrira)
como dioses. La gente todavía conoce algunos
nombres de los astros que fueron venerados por
sus abuelos: “mohamay” llamaban a la estrella
matutina del occidente; al lucero del día, “molem-
dero”. Cuando el lucero con rabo nacía a las cua-
tro de la mañana, decían que el cielo descendía a
la tierra. Además, los antiguos tienen un conoci-
miento etnoastronómico de tres astros pequeños
que siempre nacen juntos, a los que llaman “ojos
de la Santalucía” (Drexler, 2002, 37).
De otra parte, se considera que debajo de la tie-
rra hay “agua viva”, ese mundo acuático subte-
rráneo lo imaginan como un pozo inmenso, un
27
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
río caudaloso o gran mar. Ahora bien, toda el
agua de la superfi cie es agua viva porque viene
de abajo”. Dicen que esa agua “vive”, ya que esa
agua permanece estable, haya invierno o no, la
mantienen los encantos, los “chimpines” y las
visiones acuáticas (Drexler, 2002, 38).
Desde la mirada del sistema médico zenú, las
medidas de prevención y los métodos de trata-
miento de las enfermedades se basaban en la
idea de un equilibrio entre el calor (exceso de
espíritu) y el frío (falta de espíritu), y se categori-
zaban las enfermedades en tres grupos: “las en-
fermedades de Dios, las enfermedades curiosas
y los daños” (Drexler, 2002, 65).
La riqueza y la importancia cultural, natural,
económica, social y ecológica del pueblo zenú,
del río y las ciénagas, procuran la alternancia
de diferentes actividades, es decir “las comuni-
dades y el río han coevolucionado hasta formar
5 Asociación de Pescadores, Campesinos, Indígenas y Afrodescendientes para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú ASPROCIG. 2005.
Impactos en las Comunidades Campesinas. Plan Maestro de Desarrollo Integral de la Cuenca Hidrográfi ca del Río Sinú (Córdoba). Revista No. 24/25. Experiencias
locales de soberanía en medio del confl icto. Bogotá.
Figura 5.
Imagen aérea familia ampliada.
Fuente: adaptada de ASPROCIG, 2019.
un sistema físico cultural interdependiente, en el
que las relaciones productivas, los mitos y la or-
ganización social, se sincronizan con crecientes
y estiajes del río; lo que determina los ciclos de
abundancia y escasez en función del uso de la
oferta ambiental”.
5
2.4Culturas,sistemasdevalores
yorganizacionessociales
La degradación de los cuerpos de agua, la ines-
tabilidad de los cuerpos cenagosos y la insegu-
ridad alimentaria, son algunos de los factores
que han potenciado la organización de diferen-
tes actores bajo la Asociación de Productores
para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga del
Bajo Sinú (ASPROCIG), que lidera la lucha por la
justicia ambiental y el desarrollo sostenible en
contra de las dinámicas económicas causantes
de los problemas ambientales en la región (Va-
lle, 2020).
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
2828
ASPROCIG es una organización de base creada
en 1987 que congrega 6 200 familias que ocu-
pan 2 332 hectáreas, entre indígenas, pescado-
res, campesinos y campesinas. La asociación
lucha por mantener los conocimientos ances-
trales, la cultura y cosmovisión de estas comu-
nidades, centralmente en relación con el manejo
integral del agua para la producción agrícola, la
promoción de prácticas agroecológicas y la for-
mación y administración de proyectos comuni-
tarios (Sepúlveda, et al., 2020). En ese sentido,
sus banderas de lucha incluyen autonomía,
solidaridad, cooperación y sostenibilidad para
mejorar las condiciones de vida de las comuni-
dades, mientras se conservan los ecosistemas.
El caso de ASPROCIG refl eja con claridad las
posibilidades de intervención en la problemática
por parte de la comunidad, pues han alcanzado
importantes logros en la transformación de
confl ictos ambientales como la recuperación
de caños sedimentados, el retorno de población
desplazada, la protección del estuario de la ba-
hía de Cispatá, la protección de ciénagas, la pro-
moción de la agricultura orgánica y, mediante
la protesta pacífi ca, la detención de obras de
infraestructura que pueden afectar el delta del
Sinú (Ortiz, et al., 2007, 111).
ASPROCIG inicia su conformación en medio de
la lucha por la tierra, que se disputaba con los
terratenientes de la región que buscaban desti-
narla a monocultivos y ganadería. La organiza-
ción reconoce cuatro fases de desarrollo y con-
solidación organizativa: primera (1990-1994),
segunda (1995-1998), tercera (1999-2000) y
cuarta (2001-2004) (ASPROCIG, 2006).
En la primera etapa el hostigamiento de los
terratenientes por la posesión de la tierra era
continuo, varias casas fueron quemadas y
muchas familias desplazadas. También las
luchas del campesinado aumentaron, se
hicieron tomas al extinto Instituto Colombiano de
Reforma Agraria (INCORA) de Montería, producto
de lo cual se otorgó a uno de los terratenientes
700 de 1 000 hectáreas que estaban en disputa
y el resto se asignaron a la comunidad. Sin
embargo, continuaron las luchas con otros
terratenientes y con la participación de personas
de varias veredas se conformó la Asociación de
Pequeños y Medianos Cultivadores de Córdoba
y Antioquia, la cual sufrió fuertes hostigamientos
y luego tomó el nombre de ASPROCIG. Esta
organización obtuvo personería jurídica en
1994, época en la cual establece vínculos con
Swissaid (Barrios, et al., 2015).
Luego de esto se inicia un trabajo con semillas
criollas y se adoptan los conceptos y experien-
cias de la agroecología donde las prácticas cul-
turales tienen un papel relevante. Se plantea una
propuesta de trabajo con dos partes: desarrollo
institucional y área agroambiental. El área de
desarrollo institucional cuenta con diferentes
programas: administración contable, de organi-
zación, acción institucional, tenencia de tierra. El
área agroambiental, por su parte, tiene los pro-
gramas de: agricultura alternativa, acuicultura
alternativa, manejo integral de patios, tiendas
comunitarias y de humedales (Rojas y Hoyos,
2019).
En la cuenca baja del río Sinú además de AS-
PROCIG también se encuentran la Asociación
de Pescadores de Chimá (ASOPECHI), la Asocia-
ción de Cabildos zenúes de Chima, APROPAPUL,
COMEPEZ, AGROPESMUP, entre otras. Esta úl-
tima consta de junta directiva y scal y las de-
cisiones para los arreglos de los camellones, la
repartición del pescado y la distribución del cui-
dado de las parcelas se da de forma colectiva en
asambleas (Salazar-Mejía, 2008).
En los años 90 la lucha de ASPROCIG apunta
hacia la hidroeléctrica Urrá, en la cual toman
parte también los embera katío que estaban
asentados en las tierras altas de donde fueron
desplazados. Sin embargo, en 1999 el Ministe-
rio de Medio Ambiente otorga la licencia para el
funcionamiento de la hidroeléctrica. Esta lucha
trasciende al país y se establecen contactos con
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29
diferentes entidades en Europa que dan como
resultado la expedición del fallo T -194 de 1999.
Actualmente, a estos con ictos se suman las
industrias camaroneras, la plantación comercial
de árboles y la agricultura convencional con el
uso de semillas transgénicas (OCA, 2017).
En el plan de trabajo de 2011-2015 se proponen
estas áreas de acción: desarrollo organizativo e
institucional, seguridad alimentaria, conserva-
ción, producción, agua potable y saneamiento
básico, adaptación al cambio climático, educa-
ción ambiental, equidad de género y generacio-
nal.
Se han consolidado dos tipos de sistemas agro-
ecológicos con importantes impactos en la
comunidad. El primero son los Sistemas Agro-
ecológicos Biodiversos Familiares (ABIF) que
funcionan en cada agroecosistema en el que
participan los miembros de la familia, buscando
fortalecer su seguridad alimentaria y producir
excedentes para la venta. La Figura 6 ilustra los
municipios donde se encuentran ubicados estos
sistemas. El segundo son Sistemas Agroecoló-
gicos de Diques Altos (SADAS) en donde varias
familias se dedican a la producción agrícola y
piscícola, empleando los conocimientos y téc-
nicas ancestrales. Se practica una piscicultura
alternativa que combina prácticas modernas
y ancestrales; por ejemplo, han instalado pisci-
nas para la cría de peces de manera que esta
sigue siendo fuente importante de proteína, pero
no acuden tanto a los lugares tradicionales de
pesca. Muchas de estas piscinas son colectivas
y cuentan alrededor con espacios altos para la
siembra. La Figura 6 muestra la ubicación por
municipio de los SADAS (Sepúlveda et al., 2020).
Se consolidan áreas de trabajo antiguas y se
establecen nuevas desde 2017 así: adaptación
al cambio climático que además de los ABIF y
SADAS incluye establecimiento de bosques de
galería y restauración y fortalecimiento de eco-
sistemas estratégicos. Agua potable y sanea-
miento básico a través de acciones como ltros
cerámicos artesanales, acueducto, unidades
sanitarias familiares, red de aljibes y casas co-
sechadoras de agua. Turismo comunitario que
incluyen recorrido por el río, la zona delta y la
ciénaga grande. Educación con procesos como
la red de espirales agroecológicas y la escuela
agroecológica para la paz. Comercialización a
partir de Sistema Solidario de Comercialización
e Intercambio de Productos Agroecológicos (SI-
CIPA). Mujer y género generacional que incluye
el trabajo con los jóvenes y las mujeres. Actual-
mente ASPROCIG continúa siendo el eje arti-
culador de las luchas de la cuenca baja del río
Sinú con capacidad para proponer acciones que
favorecen el desarrollo sostenible y la calidad de
vida de los pescadores y campesinos (Barrios et
al., 2015).
30
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Figura 6.
Ubicación de Sistemas Agroecológicos SADAS por municipio en el bajo Sinú.
Fuente:ASPROCIG, 2013.
Fuente:ASPROCIG, 2013.
Grup afi liados
Vías bajo sinú
Río región
Manglares
Territorio asprocig
Fuente:ASPROCIG, 2013.
Grup afi liados
Vías bajo sinú
Río región
Manglares
Territorio asprocig
Lorica
Cotorra
Momil
Purisima
San Andres de Sotavento
San Antero
San Bernardo del Viento
Figura 7.
Ubicación de Sistemas Agroecológicos Biodiversos Familiares (ABIF) por municipio en el
bajo Sinú.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
3131
2.5 Paisaje
El paisaje terrestre y dulceacuícola de este sis-
tema hace parte de un gran ecosistema an bio,
ya que en unos momentos está inundado y en
otros seco, siendo ambos extremos parte de su
identidad y funcionalidad (Jaramillo, U., Cárde-
nas, C., Ayazo, R., Vargas, W., Gómez, N., Linares,
J., Carillo, M., Martínez, A., y Ramírez, W., 2019)
Este paisaje está dominado por la presencia de
ciénagas interconectadas por medio de caños
(humedales) y con zonas cuya inundación es
uctuante, denominadas playones si están alre-
dedor de una ciénaga, y orillares y vegas si están
en las orillas de los ríos e incluso islas.
Los componentes bióticos del sistema se han
adaptado a las variaciones en sus condiciones,
utilizando el ecosistema como sitio permanente
o temporal dentro de su ciclo de vida (i.e espe-
cies de aves migratorias). Prácticamente todos
los eventos ecológicos, tales como el depósito
y exposición de sedimentos, colonización, desa-
rrollo y descomposición de vegetación herbácea
anual, consumo y mineralización de materia
orgánica, actividad de herbívoros, migraciones,
están relacionados con la amplitud y regularidad
del ciclo sequía-inundación; así como las activi-
dades de subsistencia, entre estas la pesca, las
siembras, las cosechas, la cacería, son ajusta-
das a los pulsos de los ríos.
El paisaje de este sistema está inmerso en la red
hídrica, donde las condiciones siográ cas, cli-
máticas y orísticas establecen una diferencia-
ción en la vegetación de la región: vegetación de
bajos, de sabanas (terrazas) y vegetación de co-
linas. Los bosques en la actualidad se reducen a
relictos y unidades aisladas como consecuencia
de las actividades antrópicas que remontan a la
época prehispánica
6
.
Ahora bien, ASPROCIG tiene dentro de sus ob-
jetivos la restauración de bosques de galería.
Como consecuencia, desde el año 2007 se ha
diseñado una metodología para la restauración
del bosque de galería asociado a las riberas del
río Sinú, involucrando a las comunidades de
manera directa en todos los procesos de res-
tauración, manejo, aprovechamiento sostenible
y conservación. Se han restaurado a la fecha 28
km de bosque de galería en zonas críticas de
las riberas del río en su cuenca baja. Los efec-
tos positivos en la disminución de inundaciones
localizadas por ruptura de riberas (bocas) son
evidentes, entre otros benecios relacionados
con el aumento de la biodiversidad y acceso a
recursos vitales para las comunidades locales
7
.
La Mojana tiene numerosas ciénagas perma-
nentes y temporales y una gran cantidad de ca-
ños y canales. El delta interior está formado por
una planicie en la que con uyen los sedimen-
tos que provienen de los Andes. En el norocci-
dente se encuentran muchas colinas suaves, en
el centro hay fallas activas como El Colorado,
Ayapel, Chicagua y Romeral (es la llanura alu-
vial de desborde), en el suroccidente está el río
Cauca y se encuentran caños como el Rabón
y Mojana. Existen dos unidades geomorfológi-
cas: 1. Planicie uvial entre los ríos San Jorge
y Cauca, la cual se inunda periódicamente y 2.
Planicie uvio lacustre con super cies planas y
onduladas. Los bordes de la ciénaga se inundan
periódicamente y se acumulan sedimentos que
provienen de terrazas y colinas adyacentes. Los
ríos se desbordan por el gran caudal que pro-
viene de los ríos Cauca y Magdalena, ahí se for-
man diques y espacios de menor altura que se
llaman basines (Mora y Mora, 2010).
En la región centro-occidental se encuentran los
caños Rabón, Carate, Pajaral, San Matías, Los
Ángeles, Viloria, y en la región oriental, los ca-
ños Chicagua y Panzeguíta. Las ciénagas amor-
tiguan las inundaciones y descensos de agua.
Cabe resaltar que las áreas más usadas para la
siembra son las asociadas al curso principal del
río, los canales en forma de espina de pescado y
6 Neotrópicos. (s.f.) (disponible en: www.neotropicos.org)
7 Asociación de Pescadores, Campesinos, Indígenas y Afrodescendientes para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú (ASPROCIG).
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abanico tienen un área disponible para cultivos
de 20,61 ha, los canales y camellones que pre-
sentan un patrón ajedrezado proveen un área de
29,13 ha para la siembra (Mora y Mora, 2010).
Geomorfológicamente la Depresión Momposina
se clasi ca en diques, orillares y playones. Orillar,
vega o aluvión son terrenos bajos e inundables
que poseen sedimentos dejados por el río. Dique,
albardón o loma son terrenos más altos, el tipo
de sedimentos hace que se retarde el re ujo.
Playón o bajo son terrenos bajos con poco dre-
naje con aguas estancadas (Turbay et al., 2000).
Los humedales son considerados como ecosis-
temas muy productivos, sirven para controlar
inundaciones, recargar y descargar acuíferos,
control de erosión, detención de sedimentos, re-
tención de nutrientes, exportación de biomasa,
protección contra tormentas, estabilización de
microclimas, transporte de agua, recreación, tu-
rismo y abastecimiento de agua y de energía.
Hacia 1200 a. C los zenúes se ubicaron en las
partes bajas de los ríos San Jorge, Nechí, Cauca
y Magdalena en la Mojana, luego del siglo XIV al
XVII los malibúes ocuparon el río Magdalena con
la llegada de los españoles, ellos no construye-
ron canales arti ciales ni obras para el control
hidráulico. Desde entonces los humedales han
sido sometidos a cambios antrópicos como
ganadería, agricultura, minería, invasión urbana
que han transformado las coberturas terrestres.
La ciénaga grande del Sinú afecta la economía
de cinco municipios: Chimá, Cotorra, Lorica, Mo-
mil y Purísima (Barrios et al., 2015). El 70% de las
tierras tiene con ictos por subutilización y 20%
por sobreutilización. Las coberturas que se han
transformado entre 1990 y 2019 son: lagunas
costeras (54,26%), zonas pantanosas (39,67%),
bosque denso (4,53%) y tierras desnudas y de-
gradadas (36, 85) (Camacho, 2017).
Muchas condiciones y actividades humanas
han contribuido a estos cambios, por ejemplo, la
ausencia de gas natural hace que los habitantes
talen el bosque para obtener leña. El turismo en
la región también impacta los recursos natura-
les, al igual que la ganadería que ocupa el 80%
de las tierras de la ciénaga grande. De la misma
forma la pesca de especímenes pequeños de
Figura 8.
Imágenes aéreas paisaje río Sinú y confi guración de los caños en forma de espina de pescado.
Fuente:Adaptado de ASPROCIG, 2013.
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talla pequeña o en edad reproductiva, las técni-
cas de pesca inadecuadas, la caza de especies
en peligro de extinción, afectan la sostenibilidad
en la región (Camacho, 2017).
Por otro lado, tal como señala Burgos (2015)
las transformaciones del paisaje en términos de
contaminación de aguas y suelos tienen su base
en la implementación de cultivos transitorios y
permanentes bajo prácticas convencionales
como frutas, tubérculos, cereales y hortalizas.
De otra parte, el aumento de asentamientos hu-
manos y la construcción de viviendas sin con-
diciones para el manejo adecuado de residuos
sólidos y líquidos representa una amenaza para
la  ora y fauna de la región.
34
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
35
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
E
l reconocimiento de los derechos colecti-
vos territoriales y la autonomía de las co-
munidades sobre el manejo y conserva-
ción de los recursos naturales son importantes
para la sostenibilidad del sistema, la seguridad
alimentaria y la construcción de resiliencia. Para
ello es necesario:
Elaborar e implementar planes de manejo,
reglamentos internos y protocolos por las
comunidades para la investigación bajo
sus propias concepciones de desarrollo.
Consolidar procesos de recuperación de
semillas de la agricultura tradicional, ini-
ciando con un inventario de las diferentes
razas y variedades y promoviendo el inter-
cambio.
Fomentar y apoyar las propuestas agroeco-
lógicas que aporten a la seguridad alimen-
taria y planteen alternativas a los modelos
productivos en donde predomina el interés
económico .
Promover la producción y comercialización
de variedades locales y buscar alianzas en-
tre productores/as y consumidores/as.
Garantizar el cumplimiento del reglamento
interno elaborado por el resguardo zenú de
control local del territorio y la construcción
de planes de vida.
Apoyar y fortalecer las organizaciones de
mujeres, jóvenes y otros actores.
Garantizar el funcionamiento adecuado del
Distrito de Manejo Integrado de los Recur-
sos Naturales Renovables (DMI).
Fomentar la resolución de condiciones de
pobreza y desigualdad que ejercen presión
sobre los recursos naturales, así como ga-
rantizar el acceso a servicios públicos e in-
fraestructura.
Resolver los con ictos de uso del suelo por
sub o sobre utilización favoreciendo la pro-
ductividad y la conservación de los recur-
sos naturales.
Desarrollar procesos educativos, talleres,
cursos que combinen el conocimiento tra-
dicional y el experto en el manejo de los sis-
temas productivos.
Promoción de políticas públicas que ga-
ranticen la diversidad biológica animal y
vegetal, prohibiendo la caza de animales
silvestres.
Consolidar y promover el accionar de AS-
PROGIC para mejorar integralmente la ca-
lidad de vida de campesinos, campesinas,
indígenas, pescadores y la sustentabilidad
en la región.
Promover las políticas públicas, programas
de asesoría técnica, formalización y ac-
tualización con perspectiva agroecológica
desde los entes de gobierno en la región.
Fomentar los mercados agroecológicos,
para evitar la intermediación y distorsión
de precios y ampliar la oferta de productos
ecológicos.
Garantizar el cumplimiento de la sentencia
T-194 de 1999 de la Corte Constitucional
que ordena: 1. Suspender toda obra de re-
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IV. PLAN DE ACCIÓN PARA LA
SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA
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lleno y desecación de pantanos, lagunas,
charcas ciénagas y humedales 2. Adelantar
acciones administrativas e instaurar accio-
nes procedentes para recuperar el dominio
público sobre los terrenos que fueron de-
secados y apropiados por particulares 3.
Regular la manera como se exige a los mu-
nicipios regular la función ecológica que es
inherente a la propiedad, establecer y exigir
las obligaciones que de tal función se des-
prendan para particulares y entes públicos
4. Revisar planes y programas de desarrollo
económico y social.
Diseñar políticas públicas que a través de
procesos participativos para su formula-
ción e implementación garanticen zonas
libres de transgénicos; la incorporación del
enfoque agroecológico en los planes de or-
denamiento territorial, local y regional y el
desarrollo de mercados campesinos en el
marco del Plan Nacional de Seguridad Ali-
mentaria y Nutricional.
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
ANEXO 1. MAPA CONFLICTO AMBIENTAL Y
COBERTURA DE SUELOS.
Y ABASTECIMIENTO
AGRICULTURA, GANADERÍA
MINISTERIO DE
RELACIONES EXTERIORES
MINISTERIO DE
Y ABASTECIMIENTO
AGRICULTURA, GANADERÍA
MINISTERIO DE
RELACIONES EXTERIORES
MINISTERIO DE
Representación de FAO en Colombia
Calle 72 No. 7-82 Ofi cina 702, Edifi cio
Acciones y Valores
BOGO
+57-1-3465101
+57-1-2103064
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