SISTEMA AGROECOLÓGICO TRADICIONAL
DE CHAGRAS AMAZÓNICAS EN EL MEDIO
CAQUE
SEMBRANDO CAPACIDADES
COOPERACIÓN BRASIL- COLOMBIA- FAO
Y ABASTECIMIENTO
AGRICULTURA, GANADEA
MINISTERIO DE
RELACIONES EXTERIORES
MINISTERIO DE
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura
Colombia 2021
Sistema agroecológico tradicional de chagras
amazónicas en el medio Caquetá
Sembrando Capacidades
Cooperación Brasil- Colombia- FAO
Las opiniones expresadas en este producto informativo son las de sus autores y no reejan
necesariamente los puntos de vista ni las políticas del MADR Colombia, MAPA Brasil, ABC/
MRE y/o la FAO.
ISBN 978-628-7522-06-0
© FAO
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Índice de tablas.
Índice de guras.
Índice de fotografías.
Agradecimientos.
Introducción.
I. Información básica.
II. Descripción del sistema.
1. Importancia del sistema.
2. Características.
2.1. Seguridad alimentaria y de los medios de vida.
2.2. Agro-biodiversidad y servicios ecosistémicos.
2.3. Sistemas de conocimientos locales y tradicionales.
2.4. Culturas, sistemas de valores y organizaciones sociales.
2.5. Paisajes terrestres y marinos.
III. Plan de acción para la sostenibilidad del sistema.
Bibliografía
Anexos
ÍNDICE
5
8
VIII
V
IV
III
3
5
1
8
14
31
34
39
41
45
27
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1. Recetas étnicas tradicionales a base de yuca.
Tabla 2. Clasicación yucuna de los suelos con nes agronómicos.
Tabla 3. Productos más importantes de la chagra.
Tabla 4. Principales plantas cultivadas por las comunidades indígenas del medio Caquetá. Amazonía
colombiana.
Tabla 5. Diversidad de plantas en la chagra.
11
15
16
19
22
10
10
27
35
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1. Desde la socola al rastrojo.
Figura 2. Diversidad de productos de la chagra.
Figura 3. Ciclo anual Muina (verdadera denominación de la etnia uitoto).
Figura 4. Ubicación de los paisajes y tipos de suelo en relación con el nivel del río.
ÍNDICE DE FOTOGRAFÍAS
Fotografía 1. Mujer en la chagra.
Fotografía 2. Panorámica del paisaje de la selva amazónica.
33
35
VI
COOPERACIÓN INTERNACIONAL
BRASIL-COLOMBIA-FAO
AGENCIA BRASILEÑA DE COOPERACIÓN DEL
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES (ABC/
MRE)
Cecilia Malaguti do Prado
Coordinadora de la Cooperación Sur-Sur Trilateral
con Organismos Internacionales
Carolina Salles Smid
Analista de proyectos
Luis Fernando Bacelar
Asistente de proyectos
MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y
ABASTECIMIENTO DE BRASIL (MAPA)
César Hanna Halum
Secretario de Agricultura Familiar y Cooperativismo
(SAF)
Nelson Andrade Júnior
Asesor (SAF)
Rafael Martins Dias
Analista Técnico de Políticas Sociales (SAF)
MINISTERIO DE AGRICULTURA Y DESARROLLO
RURAL DE COLOMBIA (MADR)
Sergio Ramírez Payares
Director de Capacidades Productivas y Generación
de Ingresos (DCPGI)
Ronald Dallos Rincón
Profesional especializado (DCPGI)
Joaquín Salgado Rodríguez
Contratista (DCPGI)
Heidy Barbosa Segura
Profesional especializada, Ocina de Asuntos
Internacionales
OFICINA REGIONAL DE LA FAO PARA
AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
Luiz Carlos Beduschi
Ocial de Políticas en Desarrollo Territorial
Ronaldo Ferraz
Coordinador regional del Proyecto América Latina
y el Caribe sin Hambre/Programa de Cooperación
Internacional Brasil-FAO
FAO BRASIL
Rafael Zavala
Representante
Rossandra Farías de Andrade
Profesional especializada en articulación
FAO COLOMBIA
Alan Bojanic
Representante
Manuela Ángel
Representante Asistente y Ocial de Programas
Marcos Rodríguez Fazzone
Especialista Senior Área Agricultura Familiar y
Mercados Inclusivos
Camilo Ardila Galvis
Coordinador del Proyecto Sembrando Capacidades
Texto elaborado por:
Cindy Alexandra Córdoba Vargas
Consultora en sistemas productivos agroecológicos
Revisión técnica:
Camilo Ardila Galvis, Marcos Rodríguez Fazzone,
Juan Manuel Bustamante
Supervisión gráca:
Giovanny Aristizabal
Diseñador Visual/Ocina de Comunicaciones,
Representación FAO Colombia
Ángela Silva
Profesional en comunicaciones/Sembrando
Capacidades Representación FAO Colombia
Proyecto gráco y diagramación:
Glück Comunicaciones SAS
Bogotá D.C , Colombia
2021
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
VIII
E
xpresamos nuestra profunda gratitud a Tropenbos, en cabeza de María Clara Van der Ham-
men y Carlos Rodríguez y a sus colaboradores, en especial a Jaime Olarte, quienes nos
brindaron los soportes de muchos años de investigación en campo sobre las chagras ama-
zónicas, sustento de este documento.
Así mismo, agradecemos a las partes del Proyecto Sembrando Capacidades: el área de Coopera-
ción Sur-Sur Trilateral con Organismos Internacionales de la Agencia Brasileña de Cooperación;
la Secretaría de Agricultura Familiar y Cooperativismo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Abastecimiento de Brasil; la Dirección de Capacidades Productivas y Generación de Ingresos del
Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia; el Proyecto América Latina y el Caribe sin
Hambre del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO; y el área de Agricultura Familiar y
Mercados Inclusivos de FAO Colombia.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
AGRADECIMIENTOS
1
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
INTRODUCCIÓN
E
ste documento está dividido en tres gran-
des secciones, la primera de ellas pre-
senta la información básica del sistema
productivo tradicional Chagras amazónicas, la
segunda presenta una descripción del sistema
agropecuario que a su vez se divide en dos par-
tes la primera muestra la importancia del sis-
tema y la segunda evidencia las características
del sistema divididas en:
seguridad alimentaria y de los medios de
vida;
agrobiodiversidad y servicios ecosistémi-
cos;
sistemas de conocimientos locales y tradi-
cionales;
culturas sistemas de valores y organizacio-
nes sociales;
paisajes terrestres y marinos.
Por último, se encuentra la tercera sección Plan
de acción para la sostenibilidad del sistema.
La información básica describe aspectos bio-
físicos como la ubicación de las chagras en el
medio Caquetá, el clima, suelos, zona agroeco-
lógica y características topográ cas. También
incluye una breve caracterización social sobre
la composición de los pueblos indígenas que
habitan esta zona (las etnias Huitoto, Nonuya,
Bora, Miraña, Andoke y Munaine) y sus fuentes
de ingresos.
La cosmovisión indígena, sus formas de rela-
cionarse con el resto de la naturaleza y de con-
cebirla representan un valor inconmensurable
no solo para el país, sino para la humanidad,
evidenciando la importancia patrimonial de este
sistema para la conservación de la Amazonía.
Resaltando como la chagra más que un espa-
cio físico de producción de alimentos re eja el
trabajo espiritual, representa la cultura indígena
y es la base sobre la cuál se organizan tanto la
familia como la comunidad y como el mante-
nimiento y visibilización de estas interacciones
provee información clave para el fomento de la
agroecología siendo un bien público de impor-
tancia mundial.
La parte de características del sistema en-
marca una serie de atributos que hacen que
este sistema productivo tradicional sea consi-
derado como sistema de patrimonio agrícola
debido a su valor cultural y biológico, que hace
posible el desarrollo sostenible en la región. Es-
tos 5 criterios no están separados, al contrario,
se interconectan e in uencian unos a otros. Se
evidencia como estos sistemas productivos
proveen de alimentos durante todo el año ha-
ciendo uso de prácticas que tratan de imitar el
funcionamiento del bosque con alta diversidad
de cultivos adaptados a los cambios del clima,
del tiempo, del espacio y de la espiritualidad. La
chagra representa relaciones sociales y sim-
bólicas en la forma y los momentos en que se
ubican los cultivos y en las labores que ejercen
hombres y mujeres. Las comunidades indíge-
nas tienen un amplio conocimiento del manejo
de las variedades locales que se conservan para
el tratamiento de enfermedades, rituales, rece-
tas, artesanías, etc., en este contexto destaca la
enorme variedad de yucas y su valor simbólico.
El documento  naliza con algunas sugerencias
de plan de acción que desde las condiciones
locales permitan superar los con ictos ambien-
tales en los ámbitos ecosistémicos, político,
económico, tecnológico y simbólico.
El re-conocimiento y re-valorización de este
tipo de sistemas agropecuarios tradicionales
resulta fundamental para la promoción de siste-
2
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
mas alimentarios sostenibles. El conocimiento
tradicional que reposa en estos sistemas, así
como la multidimensionalidad y multifunciona-
lidad del sistema en sí mismo, son elementos
que contribuyen a potenciar las sinergias entre
las tres dimensiones del desarrollo sostenible
(social, ambiental, económica).
En este sentido, desde el Proyecto Sembrando
Capacidades, como iniciativa de cooperación
sur-sur trilateral que busca el fortalecimiento
de políticas e instrumentos para la Agricultura
Campesina, Familiar y Comunitaria en Colom-
bia, se ha realizado la documentación de tres
sistemas agropecuarios tradicionales, con el
objetivo de evidenciar la existencia y virtudes
de estos sistemas y contribuir informando e
inspirando estrategias para la transición agro-
ecológicas en otros sistemas productivos.
3
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
I. INFORMACIÓN BÁSICA
Nombre/título del Sistema agrícola: Chagras medio Caquetá.
Ubicación del sistema: Departamento del Caquetá, que hace parte de la Amazonía occidental junto
a Putumayo, Guaviare y Meta, es la región más colonizada y con menor densidad indígena. Se ubica
en la parte occidental de la cuenca hidrográ ca del Amazonas.
Zona agro-ecológica: selva húmeda tropical.
Características topográfi cas: tierra principalmente plana con alturas promedio de 150 m.s.n.m,
que presenta alta acidez, toxicidad por aluminio, baja Capacidad de Intercambio Catiónico Efectiva
(CICE), bases totales y de materia orgánica y fósforo.
Tipo de clima: clima tropical siempre húmedo (>60mm), cuyas diferencias en temperatura entre el
mes más cálido y el más frío son de 5°C. Temperatura promedio de 24°C y precipitación entre 2 800
y 4 000mm.
Población aproximada: 496 000 habitantes.
Área de extensión: 88 965 km todo el Caquetá.
Pueblos indígenas: habitan las etnias Uitoto, Nonuya, Bora, Miraña, Andoke y Muinane.
Principal fuente de ingresos: agricultura y pesca.
Accesibilidad al sitio desde la capital o desde las principales ciudades cercanas: aéreo y  uvial.
Ubicación del sistema: latitud cercana a los 0°, longitud oeste entre los 71° 39´ y 72° 33´.
5
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAOSEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
II. DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA
“La chagra es la representación de una sociedad
sana, en la chagra se siembran diferentes espe-
cies y variedades de plantas para diferentes usos;
hay unas espinosas, otras amargas, otras rasqui-
ñosas, otras venenosas pero todas conviven en
un solo lugar sin ningún tipo de problema, ellas,
por el contrario, ofrecen muchos benefi cios: ali-
mento, medicina, bienestar, etc; la chagra es cu-
ración para la humanidad”: de nición elaborada
a partir de los diálogos de saberes en el Res-
guardo Indígena de Monochoa (SINCHI, 2012 en
Mendoza et al., 2017).
1. Importancia del sistema.
La región amazónica posee el 45% del bosque
tropical en el mundo, el 3% de la Amazonía co-
lombiana está representado en los departamen-
tos de Amazonas, Caquetá y Putumayo y el 50%
de la biodiversidad del país se encuentra en esta
región. Es una de las regiones más importan-
tes a nivel mundial, considerada como la ma-
yor reserva de recursos naturales en el mundo
y de gran importancia para regular el clima del
planeta. Es considerada como el pulmón del
mundo ya que “representa el 6% de la superfi -
cie del planeta y ocupa el 40% del territorio de
América Latina y el Caribe (…) Sus ríos aportan
aproximadamente 20% del agua dulce del planeta
en los océanos, cantidad mayor que los ríos Mis-
souri-Missisipi, Nilo e Yangtzê juntos. Su cuenca
posee 25 mil kilómetros de ríos navegables. El río
Amazonas tiene 6,9 mil kilómetros de extensión
y es el mayor del mundo. Cuenta con más de mil
afl uentes y alrededor de 220 mil metros cúbicos
de agua vertida por segundo
1
.
En la Amazonía colombiana se encuentran cerca
de 500 especies de peces, 241 de ellas reporta-
das en el rio Caquetá, por tanto, la pesca soste-
nible se constituye como una importante labor
tanto para el autoconsumo, como para la comer-
cialización.
En la región del medio Caquetá con uye la
enorme diversidad biológica, tanto de nichos
como de especies selváticas y domesticadas,
con una variedad de grupos étnicos que se re-
lacionan de diferentes formas con la naturaleza.
Esta región está cubierta en un 98% de bosques
de baja intervención y con alta diversidad, siendo
los bosques con buen drenaje los que poseen
más especies de árboles en comparación con
los planos inundables del río Caquetá.
La diversidad biológica junto a las variadas re-
presentaciones culturales, con guran una gran
complejidad ambiental. Las etnias que habitan
esta zona uitoto, okaina, nonuya, bora, miraña,
andoque y muinane, buscan a través de la imple-
mentación de sistemas agroforestales (chagras,
rastrojos y huertos habitacionales) emular los
procesos de sucesión en los bosques, integrando
los conocimientos sobre las plantas cultivadas,
las tecnologías adaptadas a las condiciones de
la selva y las  uctuaciones climáticas.
El territorio solo puede comprenderse si se en-
tiende el papel de la maloca, que es la unidad bá-
sica de ocupación del territorio, espiritualmente
todos dependen de ella, es el lugar desde donde
se conoce la historia y la palabra es la represen-
tación del pensamiento. En la maloca con u-
yen aspectos sociales, culturales, económicos
1 Ramírez, S. (Ed.) 2019. La Cooperación Amazónica. Desafíos y Oportunidades de la Cooperación Amazónica a través de la OTCA, Bogotá, 2012, 45 y 46.
disponible en: https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/ les/otca-libro-socorro-ramirez.pdf
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
6
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
y ceremoniales de la comunidad, desde ahí se
representa cómo se concibe y maneja el medio
ambiente. Más que un lugar físico es impor-
tante para comprender qué signi ca vivir bien
y mantener en orden al mundo (Van der Ham-
men, 1992; Gómez, 2002). El legado de estas
importantes prácticas culturales del manejo del
medio ambiente corre el riesgo de perderse con
los procesos de despoblamiento, relacionados
en parte con la ocupación de los colonos y los
consiguientes cambios ecológicos y culturales.
Históricamente el desarrollo sostenible de estos
sistemas se ha visto amenazado por diferentes
factores. En la primera mitad del siglo XVII fue-
ron los portugueses los primeros en colonizar el
bajo Caquetá a través de la explotación de vai-
nilla, zarzaparrilla, cacao y algodón, para lo cual
empleaban la fuerza de esclavos indígenas.
Luego se dio el auge de la economía del caucho
a inicios del siglo XX. Existen registros de las
primeras caucherías por 1890, época en la que
se establece la Casa Arana con cerca de 17 100
trabajadores, lo cual signi el sometimiento
de estos pueblos indígenas que fueron esclavi-
zados, desplazados, y sus tribus y clanes exter-
minados. Se calcula que la violencia y las epide-
mias causaron la muerte de 40 000 indígenas en
10 años. Las costumbres tradicionales también
se vieron afectadas con la congregación mul-
tiétnica en espacios geográ cos, lo cual alteraba
las formas de asentamiento tradicional de cada
grupo y con ello sus formas de relacionarse en-
tre sí y con la naturaleza.
La disminución de la demanda de caucho junto
con problemas asociados al transporte hacia
centros internacionales causó el decaimiento de
este producto y el inicio de la explotación de la
batata. En este nuevo escenario hubo desplaza-
mientos a nuevos lugares, lo cual permitió a los
indígenas conocer aspectos del mundo blanco,
pero también fomentó el abandono de la ma-
loca, la chagra y los rituales.
El con icto colombo peruano por los años 30
causó también la reducción de la población in-
dígena por enfermedades y epidemias, los pro-
cesos de evangelización de la iglesia cristiana
a través de la instalación de internados, la im-
posición del matrimonio católico y el descono-
cimiento de las formas propias de organización
indígena (Henao, 1990). También jugó un papel
en la pérdida de las tradiciones e inter rió en los
patrones de poblamiento, ya que por ejemplo,
las familias se instalaban cerca de los interna-
dos para mantener la cercanía con los hijos.
Cabe resaltar que algunos cambios provocados
por entes externos también fueron adoptados
por varias etnias, como en el caso de los yucuna,
que incluyeron las mercancías traídas por los
blancos como parte de su mitología.
De esta forma la economía extractiva no solo del
caucho sino también de pieles, de maderas, la
minería, la coca, así como el con icto armado
y otras presiones del mundo moderno, han cau-
sado deterioro y cambios en la vida de las co-
munidades indígenas, rupturas en sus formas
de organización y de relacionamiento social. El
exterminio y disminución drástica de las pobla-
ciones ha provocado que las generaciones que
aún se mantienen se denominen a sí mismas
como huérfanas.
Frente a esto, una parte de la población perma-
nece fortaleciendo las tradiciones culturales, así
como los procesos de identidad, buscando nue-
vas formas de articularse con la sociedad y evi-
tar su desintegración. Luchan por su autonomía
y el manejo del territorio bajo sus propias tradi-
ciones, y aseguran que mientras se mantenga el
espíritu del tabaco, la coca y la yuca dulce, pue-
den conservar viva la palabra, vivir bien y mante-
ner en orden al mundo.
En la región se disputan diferentes sistemas de
producción, dos formas radicalmente diferentes
de apropiación de la naturaleza, los sistemas
agroforestales tradicionales y los monocultivos
7
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
y la ganadería implantada por los colonos. Estos
talan y queman la selva para establecer cultivos
de ciclo corto como maíz y arroz de secano, con
periodos de descanso de dos a tres años, y se
repite el ciclo hasta que la capacidad productiva
disminuye y se establece ganadería. También se
dedican a actividades extractivas como quina,
caucho, pieles, pesca y cacería.
Los indígenas integran tres espacios de uso, el
río, el bosque y las áreas agrícolas, de acuerdo
con su cultura ancestral y con las condiciones
biofísicas, ecológicas y climáticas de la zona.
Existe una relación complementaria y profunda
entre los sistemas de producción en las chagras,
con la pesca, la caza y la recolección de alimen-
tos para el autoconsumo. La chagra se consti-
tuye en patrimonio tanto por la sustentabilidad
de las prácticas de cultivo como por su incon-
mensurable valor simbólico.
Las chagras amazónicas son uno de los mejo-
res ejemplos que existen en Colombia de las si-
nergias entre la humanidad y la naturaleza. Este
sistema ancestral, que se ha mantenido vivo por
milenios, es el lugar de conservación de muchas
especies endémicas de ora, puesto que con-
tiene una excepcionalmente alta diversidad de
especies, alrededor de un cuarto de las que exis-
ten en el mundo. Se ha estimado que contiene 30
mil especies de plantas vasculares, incluyendo de
cinco mil a 10 mil especies de árboles. Del total,
dos mil han sido clasifi cadas por su utilidad para
la alimentación, la medicina y otros fi nes
2
.”
La cosmovisión indígena que considera las
complejas interacciones entre la dimensiones
económica, social, ecosistémica y simbólica, se
ve representada en el uso y aprovechamiento de
los recursos naturales a partir de la chagra, que
más allá de ser un espacio de cultivo, representa
sus formas de organización, cohesión social y
relacionamiento con el mundo (Gómez, 2002).
El amplio acervo de conocimiento construido
a partir de la estrecha relación de las comuni-
dades indígenas con la naturaleza ha permitido
acumular conocimientos empíricos que han
derivado en saberes mágico-religiosos que fun-
damentan el funcionamiento en conjunto de los
sistemas tradicionales y las prácticas sociales.
La chagra es re ejo no solo del trabajo físico
sino espiritual (Román, 2007).
En la chagra los rituales y la mitología cobran
vida, puesto que para instaurar una chagra las
comunidades solicitan el permiso de la natura-
leza, permitiendo que el espíritu de la selva le dé
vida a los cultivos, por tanto no se requiere de
fertilizantes adicionales ni pesticidas químicos
para mantenerla, sino el conocimiento tradicio-
nal que se erige como la clave de la conservación.
Adicionalmente, la mitología está íntimamente
relacionada con las prácticas al interior de la
chagra, los roles de género, el trabajo colectivo,
la transmisión de conocimientos, la educación,
la protección del territorio, los alimentos, entre
otras. Según la mitología, la “gente de centro
3
considera que ha sido favorecida por el creador
al serles concedido un medio natural de condi-
ciones especiales.
Teniendo en cuenta lo anterior, la chagra no es
solo un sistema de producción alimentaria que
se construye a partir de la asociación de culti-
vos, sino que también es la representación tan-
gible de la cultura indígena, siendo la base de su
sociedad, puesto que en ella se organizan las
familias de la comunidad y se establecen los
roles de cada uno de sus miembros. Sin em-
bargo, las presiones externas han modi cado o
restringido las prácticas propias, causando ho-
mogenización de especies en la chagra (la diver-
sidad de especies tradicionales y de las plantas
medicinales ha disminuido a casi la mitad), en
detrimento del conocimiento asociado a ella, el
desplazamiento de las dietas tradicionales, au-
2 Ibíd.
3 La autodenominada “gente de centro se conforma de un conjunto de etnias amazónicas que poseen rasgos culturales comunes que los identi can como una
gran familia, cuyo entorno cultural gira alrededor de tres elementos fundamentales representados por tres especies vegetales: la coca (Erythroxylum coca Lam.),
el tabaco (Nicotiana tabacum L.) y la yuca dulce (Manihot esculenta Crantz), que actúan sobre un solo principio: la vida (Mendoza et al., 2017).
8
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
mentando la dependencia de productos exter-
nos y la pérdida de la identidad.
El reconocimiento de este sistema a nivel mun-
dial podría representar el mantenimiento de la di-
versidad biológica y cultural de estas comunida-
des, el fomento de diferentes formas de producir
acordes con las condiciones biológicas y las tra-
diciones del lugar. La valoración y promoción de
estos sistemas permitirá promover el desarrollo
de prácticas adaptadas a las condiciones de la
selva amazónica, bajo criterios de sostenibilidad
socio ecológica.
La comprensión y práctica de las chagras como
sistemas complejos, diversos e integrales con-
tribuye directamente al cumplimiento de varios
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en
tanto proporcionan estrategias de mitigación,
adaptación y resiliencia frente al cambio climá-
tico, mientras proveen de alimentos diversos, nu-
tritivos y adecuados, conservando los recursos
naturales. La conservación de estos sistemas
productivos también aporta en la reducción de
la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, agua
y energías limpias, comunidades sostenibles,
consumo y producción responsables y vida en
la tierra.
También son fundamentales en el manteni-
miento de la vida de las comunidades indígenas
de acuerdo con sus principios de vida y cosmovi-
sión. Los fundamentos e información provenien-
tes de estos sistemas son herramientas para el
desarrollo de la humanidad.
2. Características
2.1. Seguridad alimentaria y de los medios
de vida
Los indígenas utilizan tres tipos de sistemas
agroforestales: las chagras, que se componen
de cultivos transitorios de dos a tres años; ras-
trojos en los que se encuentran principalmente
árboles frutales y están en las mismas áreas de
las chagras, y huertos habitacionales, con una
amplia diversidad de especies (Vélez y Vélez,
1999).
El manejo de estos tres sistemas permite pro-
ducir alimentos durante todo el año, teniendo
en cuenta los cambios en el clima. Los tres pri-
meros años se produce yuca, hortalizas, piña
y coca, plátano, banano, tabaco, mafafa, caña,
ají, ñame, batata, maní y otros. Después de este
periodo se obtienen uva, guamos, maraca, agua-
cate, mano tigre y chontaduro. En rastrojos con
más de 20 años se establecen cultivos de ciclos
largos como guacure, ucuye, laurel y marañón.
Las chagras son unidades de agricultura familiar
indígena, de una o dos hectáreas de extensión,
que consisten en sistemas productivos diversi-
cados donde se cultivan especies transitorias y
perennes, intentando reproducir los procesos su-
cesionales del bosque, combinados con la pesca,
la cacería, la recolección y aprovechamiento de
especies maderables y no maderables”.
En la chagra se combina el desarrollo de acti-
vidades productivas con alta diversidad de cul-
tivos de varias edades y estratos, con manejos
del tiempo, el espacio y la espiritualidad. En este
espacio se cultiva de forma intercalada lo cual
facilita la retención de humedad del suelo, el
control ecológico de plagas, la regulación del mi-
croclima y el mantenimiento de la fauna edá ca,
lo cual denota el amplio conocimiento de las
comunidades indígenas sobre estos procesos e
interacciones. La forma en que están distribui-
dos los cultivos en el interior de la chagra corres-
ponde en parte a la forma en que está organi-
zada la maloca así: el frente masculino, la parte
trasera femenina, el centro sagrado, la periferia
doméstica, abajo femenino, arriba masculino,
izquierda aliados, derecha propia gente (Van der
Hammen, 1992).
Primero se siembra la yuca, luego la coca y des-
pués la piña entre las dos primeras de forma
9
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
lineal en relación con la zona en que se desen-
vuelven los bailes en la maloca (Gómez, 2002).
Dependiendo de la variedad de yuca se le asigna
un lugar hacia la periferia o el centro en concor-
dancia con las curaciones chamanísticas de
enfermedades de las mujeres. El chontaduro
se planta en la entrada principal de la maloca o
alrededor de ella. El guacure se encuentra en la
parte delantera, el guamo y caimo al ser árboles
se siembran en los bordes para evitar que por su
porte den sombra a los cultivos. De esta forma,
las relaciones sociales y simbólicas se ven re-
ejadas espacialmente. Para los uitoto el centro
de la chagra se utiliza para las especies conce-
bidas como alimento espiritual del mundo, ahí
se siembra la coca, que junto al ambil son parte
fundamental de la transmisión de conocimien-
tos (Briñez, 1996).
Al inicio de las lluvias se establece la chagra prin-
cipal, luego de un pequeño verano a mitad del
año, se instauran chagras de menor tamaño en
las cuales predomina la yuca brava. Para garan-
tizar la regeneración del bosque las chagras se
encuentran separadas y son temporales.
El proceso de la chagra incluye varios pasos que
se ejempli can en la Figura 1: la negociación
del terreno, escogencia del lugar, socola, tumba,
quema, siembra, desyerbe, cosecha, abandono y
devolución a los “dueños”. Los chamanes tienen
conocimiento de las áreas que son prohibidas o
sagradas y son los hombres los encargados de
escoger el lugar teniendo en cuenta su conoci-
miento sobre factores biofísicos y ecológicos.
Luego de ello, el chamán pide permiso a los
“dueños” o espíritus del lugar, ofreciendo coca,
cuando este proceso no se cumple es posible
que los miembros de la maloca contraigan en-
fermedades o sufran accidentes, esto se deno-
mina negociación y curación del terreno (Van der
Hammen, 1992).
La socola y tumba se trata de rozar o desbro-
zar las arvenses primero y luego se procede a la
tala de los árboles grandes, para este paso pue-
den organizarse mingas. En el momento de la
quema participa la pareja matrimonial, se realiza
en enero cuando hay un corto verano, posterior
a lo cual se deja enfriar varias semanas. Este
proceso se asocia con una desintoxicación que
dará lugar a una buena cosecha (Briñez, 1996;
Van der Hammen, 1992; Vélez y Vélez, 1999). A
partir de este momento la mujer interviene direc-
tamente en el terreno y la chagra queda bajo su
cuidado.
Durante el enfriamiento el chamán y su mujer
hacen conjuros y dan paso a la siembra. Antes
de la siembra es común que el chamán “cure”
las semillas y en ocasiones las mujeres realizan
una dieta previa para prevenir que algunos ani-
males se coman las cosechas. Lo primero que
se siembra es yuca con las primeras lluvias, esta
es una labor femenina, luego de ello los hombres
siembran coca, piña, chontaduro y guacure.
Toda mujer casada debe sembrar su chagra y el
cultivo de yuca se hace como un rito para que
sea rica en almidón, se realiza a partir de es-
quejes que se van poniendo en la tierra usando
como medida de distanciamiento el paso de la
mujer, luego se prenden fogatas pequeñas que
calientan la tierra, el número de fogatas se rela-
ciona con la cantidad de trabajo invertido en la
chagra. La siembra de la chagra corresponde a
una sola mujer para que la interferencia de otras
manos no baje su calidad; en cuanto a la yuca se
emplean diferentes variedades, algunas de ella
heredadas de las madres, lo que representa el
parentesco por vía femenina.
Después se realizan desyerbas esporádicas y se
controlan plagas de forma manual en el caso de
los gusanos de la coca o utilizando barbasco en
el caso de las hormigas. La primera planta que
se cosecha es la coca, cuya labor es masculina.
A medida que se cosecha la yuca, se van sem-
brando esquejes en el mismo lugar para garan-
tizar continuidad en la oferta de este importante
10
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
tubérculo (Briñez, 1996; Van der Hammen, 1992).
La cosecha y abandono consiste en dejar en-
montar la chagra, esto se decide cuando las
yucas producidas empiezan a ser de menor ta-
maño, lo que indica que el suelo ya carece de
los nutrientes necesarios para la producción. En
ese momento se siguen cosechando algunas
especies que aún producen y se obtiene leña del
lugar. Después el chamán devuelve el terreno a
los “dueños” cerrando así el ciclo de producción
de la chagra (Andoque y Castro, 2012).
Las etnias Huitoto, Muinane, Muinane-Nonuya
cultivan hasta 75 especies, de las cuales apro-
vechan las raíces, tubérculos, hojas, corteza y
frutos con un variado aporte nutricional (Vélez
y Vélez, 1992). Dentro de estas se destacan 56
clases de yuca brava, 20 de yuca dulce, 26 de
ají, ocho de mafafa, seis de plátano, cuatro de
maní y cuatro de ñame. En cuanto a los frutales
Vélez y Vélez (1992, 1993) reportaron 35 ecoti-
pos de piña, 20 de guacure, 13 de chontaduro,
ocho de macaca y seis de caimo.
las especies con mayor número de variedades:
52 de yuca, 22 de piña, 16 de plátano, 12 de ají,
cinco de batata y tres de ñame. Andrade (1990)
reporta hasta 25 variedades en una sola parcela
entre los andoke y uitoto en el medio Caquetá.
También se cultivan plantas medicinales como
azafrán, botoncillo, hierba protectora, ortiga, pin-
tura, achiote, albahaca y ají. De la chagra tam-
Lo anterior coincide parcialmente con datos
aportados por Van der Hammen (1992) sobre
bién se obtienen bras para tejer canastos, para
empacar masa o almidón y para amarrar las ca-
sas, a partir de diferentes bejucos.
Las variedades de yuca representan cerca del
97% del total de especies en la chagra, con ma-
yor proporción de yuca brava (Andoke y Castro,
2012). La alta diversidad de este cultivo se ex-
plica por las prácticas de los agricultores y las
agricultoras de mantener e intercambiar varie-
dades locales. Las relaciones sociales favorecen
o limitan la distribución de diferentes especies,
pues algunas de estas se mantienen en parte
por la herencia de diferentes variedades dadas
a las mujeres en el momento del matrimonio y
gracias al intercambio con otras etnias. Según
lo reportado por Peña et al. (2014) de las 173
variedades encontradas en su investigación, el
67% se obtuvo por esta forma de intercambio.
Figura 1. Desde la socola al rastrojo.
Figura 2. Diversidad de productos de la chagra.
Fuente: FAO
Fuente: autora Iris Andoque en Andoque y Castro (2012).
11
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Según la mitología la mandioca o yuca existía
antes que los humanos en forma de árbol de
paempa. Según los andoke la esposa de su dios
cortó ramas de este árbol, de ahí se despren-
dieron todas las variedades y cada grupo étnico
recibió diferentes especies con características
propias. La gente de centro posee más amplia
diversidad de variedades locales de yuca de alta
toxicidad que las comunidades ticunas (Peña et
al., 2014). Estas comunidades consideran que
un buen agricultor o agricultora es quién tiene
mayor agrobiodiversidad y no quién produce
más por hectárea.
Esta es la planta más utilizada en la preparación
de diferentes tipos de alimentos. Así como cada
grupo étnico conserva diferentes tipos de yuca,
las preparaciones también son particulares de-
pendiendo de la etnia. La manicuera es una be-
bida tradicional obtenida de la yuca dulce que
mitológicamente está relacionada con la resis-
tencia y el rol de las mujeres como conocedoras
y protectoras del territorio (Gómez, 2002). La
farinha se asocia con la yuca amarga, la gente
de centro menciona que estas preparaciones
fueron aprendidas en la época de la esclavitud
durante el auge del caucho (Peña et al., 2014).
La Tabla 1 muestra las recetas étnicas tradicio-
nales a base de yuca. A= Andoke, M= Munaine,
N= Nonuya, T= Ticuna, U= Uitoto. Las recetas
que no son exclusivas a un solo grupo se identi-
can con X.
Preparaciones étnicas
A
M N T U
Basado en mandiocas de manicuera
Manicuera (mandioca rallada y hervida para obtener un jugo de
mandioca dulce)
Basados en mandioca “para comer”
Arapata (mandioca cocinada y mezclada con banano)
Colada (almidón de mandioca cocido con agua y azúcar)
Casabe (pan redondo hecho con la raíz de mandioca)
Farinha (un granulado de mandioca fermentada y tostada)
Jutiroi (jugo de hojas de mandioca fermentadas hervidas)
Jugo de mandioca hervido con pescado
Masato (cerveza de mandioca obtenida de una mezcla de puré de
mandioca y batatas)
Monegú (mandioca hervida y amasada con pescado)
Payavarú (hojas de mandioca hervidas y exprimidas)
Vino de payavarú (payavarú fermentado)
Puruca (masato con banano)
A M N U
X X X X
U
T
T
T
T
T
T
T
X
X
Tabla 1. Recetas étnicas tradicionales a base de yuca: Andoke, Munaine, Nonuya, Ticuna y Uitoto.
12
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Almidón de casabe (pan redondo hecho de almidón de mandioca)
Tapioca (almidón granulado de mandioca tostado)
Unchará (pan de mandioca)
Basados de mandioca "para rallar"
Arepa (pan redondo al horno)
Caguana (almidón hervido y mezclado con jugo de frutas)
Colada
Farinha
Jugo de mandioca hervido con pescado
Almidón de casabe
Tamal (raíz de mandioca envasada en hojas de plátano y cocida al
vapor)
Tapioca
Basado en mandiocas amargas amarillas
Arepa
Caguana
Colada
Casabe seco
Jugo de mandioca hervido con pescado
Farinha
Tucupí (jugo de mandioca amarga cocinado y fermentada con chiles
picantes
Jukui (tucupí con pescado y / o camarones)
Mingao (farinha mezclada y agua)
Starch casabe
Tapioca
Tamal
X X X X
X X X
X X X X
A M
X X X X
X X X X
X X X X
X X X X
X X X X X
X X X X U
X X N U
N U
U
X
X M X X
T
T
X
X
X
X
X
X
Fuente: Peña-Venegas (2014)
13
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Las yucas para “rallar” son el grupo de varie-
dades tradicionales más utilizado en el medio
Caquetá, este proceso se realiza para obtener
el almidón, mientras que las yucas amarillas
amargas pasan por un proceso de fermenta-
ción antes de ser cocinadas para eliminar los
compuestos cianogénicos. Algunas recetas
como el casabe seco y el tucupí toman varios
días en ser preparadas (Henao, 1990).
Entre los andoke es común el uso de ciertas
dietas para tratar enfermedades según la edad
de la persona. Por ejemplo, las mujeres emba-
razadas no pueden comer ñame ni batata, ya
que esto puede causar problemas para cami-
nar en los niños o las niñas. Algunos tubérculos
y comidas de sal son ofrecidos desde los tres
o cuatro años en adelante. Es común asar algu-
nas clases de piña antes de ofrecerla a niños,
niñas o mujeres que estén criando. Antes de
consumir caimo se conjura alejando el mal o
peligro al decir cuál es su origen, después de
lo cual puede consumirse (Andoque y Castro,
2012).
La yuca se procesa para obtener almidón y pos-
teriormente preparar casabe, con base en el al-
midón también se obtiene arepa, tamal, fariña
de almidón y una bebida llamada cahuana. Este
es un proceso largo que puede tomar un día e
implica pelar, lavar, rallar, colar y dejar en reposo
la yuca. La yuca amarilla se deja madurar en el
río dos o tres días y luego se machaca para pre-
parar con su jugo una bebida denominada tu-
cupí o preparar arepas, tamales y casabe seco
(Rodríguez, 2014; Henao, 1990).
En cuanto al tabaco se siembra junto a la yuca,
ya que los dos poseen “veneno” de forma inter-
calada, con sus hojas se extrae ambil que es
chupado y se prepara en vasijas de barro. Tam-
bién podría fumarse la hoja seca o aspirarse el
polvo para nes medicinales. Mujeres y hom-
bres pueden sembrarlo, pero son los hombres
los encargados de prepararlo. Después de la
siembra los hombres deben cumplir una dieta
en la que no deben consumir mojojoy, hormiga
arriera, comején, ni nada salado, para garanti-
zar la productividad del cultivo (Henao, 1990).
La coca se recolecta durante todo el año, es la
representación del relámpago de donde vienen
todas las frutas. En la chagra se encuentra al
lado de la piña y la yuca para evitar la compe-
tencia por luz. Sus hojas se consumen en forma
de mambe, es decir, el resultado de tostarlas,
pilarlas y mezclarlas con hojas de ceniza de ya-
rumo; después se cierne hasta que se consigue
un polvo  no. Se utiliza para diferentes afeccio-
nes como cólicos, dolores de estómago, dolo-
res de garganta, entre otros. Para los uitotos,
la coca, la yuca y el tabaco son la base de sus
rituales.
El cuidado y conservación de las semillas es
muy importante tanto en lo simbólico como en
lo productivo, ya que las semillas están carga-
das de signi cados y representaciones. Según
la mitología el padre entregó una gran variedad
de semillas a sus descendientes para garan-
tizar la abundancia a toda la humanidad. Los
chamanes poseen el conocimiento sobre las
semillas y los pensamientos asociados a ellas;
sin embargo, cada vez más son las mujeres las
encargadas de buscar, manejar y conservar las
semillas, y de mantener la alta diversidad gra-
cias al intercambio entre etnias, con vecinos y
familiares. La semilla del tabaco se conserva
para el siguiente cultivo, cuidándola de la hu-
medad al colgar la planta y usándola solo en el
momento de la siembra.
Más del 70% de los productos obtenidos en las
chagras son destinados para el autoconsumo
de la comunidad y la yuca es la base de la ali-
mentación de la población.
El 30% restante se intercambia o comercializa
para obtener otros productos alimenticios, tales
como la sal, el azúcar o el arroz o por elemen-
14
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
tos de aseo personal como jabones y algunos
artículos para sus malocas o casas, tales como
fósforos, velas, combustible o incluso utensi-
lios de cocina y del hogar, incluidas las hama-
cas. Muchos productos propios son comercia-
lizados y el intercambio de productos permite
tener acceso físico y económico a otros alimen-
tos que no se producen en la comunidad.
Parte de lo producido en la chagra es empleado
en la realización de bailes tradicionales y aun-
que el principal objetivo es abastecer de ali-
mentos a la familia, una parte se destina a la
comercialización, lo cual tiende a monetizar la
economía local. Cada vez las comunidades de-
mandan más productos externos (Acosta et al.,
2011; Gómez, 2002), lo cual implica que se in-
vierta cada vez más energía en la producción de
excedentes para la venta que en las labores de
producción tradicionales, lo cual pone en riesgo
su seguridad alimentaria, la conservación de
semillas y la diversidad biológica y cultural.
Debido a la demanda del mercado por la yuca
amarilla, que es de la que se obtiene la fariña,
los patrones y las cantidades de siembra se
han modi cado, al darle prioridad a esta varie-
dad y así poder comercializarla para adquirir
en el mercado otros productos. En este mismo
sentido, las comunidades que participan del
mercado regional emplean los suelos más fér-
tiles para la producción de alimentos comercia-
lizables (Peña et al., 2014).
Estos sistemas agroforestales son más produc-
tivos que los monocultivos, más estables y sos-
tenibles, y pueden mantener la productividad en
el tiempo y adaptarse mejor ante condiciones
climáticas o socioeconómicas adversas. La se-
cuencia de parcelas de diferentes edades que
posee cada familia provee alimentos durante
todo el año, con alta variedad de nutrientes.
Es importante señalar que el autoconsumo
se complementa con las actividades de caza,
pesca y recolección de frutos del bosque, de los
que se obtienen carbohidratos, vitaminas, gra-
sas y minerales.
Proteger este sistema es de vital importancia
para garantizar la nutrición adecuada de las
comunidades, puesto que “las familias indíge-
nas son cada vez menos autosufi cientes y más
dependientes del mercado, a expensas de su
calidad de vida. Cuando ellos mismos siembran,
cazan, pescan y colectan obtienen alimentos y
recursos de excelente calidad, cuando no pue-
den hacerlo compran alimentos generalmente
de baja calidad que inciden en su salud y desa-
rrollo
5
. Se evidencia así, que salvaguardar las
chagras es apostar por la seguridad alimentaria
y los medios de vida de las comunidades ama-
zónicas.
5 Riaño, E., Salazar, C.A. 2018. Habitar la Amazonía. Ciudades y Asentamientos sostenibles. Bogotá. Instituto Amazónico de Investigaciones Cientí cas. SINCHI.
2.2. Agrobiodiversidad y servicios ecosistémicos
El manejo de la agrobiodiversidad en las cha-
gras provee varios servicios ecosistémicos,
gracias a las prácticas de manejo de la diver-
sidad cultivada y circundante. Se destacan ser-
vicios de suministro, culturales, de regulación y
soporte. Los culturales están relacionados con
los procesos de conocimiento, las experiencias,
la re exión, los símbolos y la espiritualidad que
se desarrollan más a profundidad en otra parte
del documento. La conservación de la agrobio-
diversidad de las chagras es importante para
reproducir las manifestaciones culturales de
las diferentes etnias, así como para satisfacer
sus necesidades básicas y preservar la selva
tropical, clave para regular el clima global.
El establecimiento de las chagras implica co-
nocimiento de los ciclos biológicos de la fauna
y ora, de los ciclos climáticos y sus transfor-
maciones a través del año y con base en ello,
se de ne el tipo de actividad que debe desarro-
llarse. La agrobiodiversidad no tiene solo nes
alimenticios, también tiene usos rituales y sirve
para la reproducción de la cultura. El manejo del
medio está vinculado con prácticas espirituales
15
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
basadas en la utilización del tabaco, la coca y
la yuca dulce. Como parte de ello la gente de
centro conoce como usar y manejar adecuada-
mente los recursos naturales y agradecen con
bailes tradicionales y rituales a la naturaleza por
los servicios ecosistémicos que esta les brinda.
La concepción amplia de la naturaleza permite
reconocer el suelo no solo como un medio de
soporte biofísico, sino en sus relaciones cultu-
rales, como soporte de la vida, como la madre
tierra. “El suelo es concebido como el pecho,
donde la madre arrulla a sus hijos, que son todos
los seres de la naturaleza, de allí se alimentan
todos los seres vivos con el zumo de su cuerpo y
con su aire les da vida, para que se reproduzcan,
lleven una buena vida y logren multiplicarse
6
Los suelos tienen un lugar en los mitos de la
creación, son considerados la matriz de la mu-
jer que da lugar a nueva vida. Las comunidades
identi can los suelos productivos de los que
no lo son, dentro de los productivos los uitoto
y muinane diferencian tres tipos aptos para la
producción de distintas especies. También son
clasi cados de acuerdo a su color (negro, rojo,
blanco y azul), consistencia, presencia de raí-
ces y hojarasca y tipo de vegetación, factores
que en conjunto son representativos de su ferti-
lidad. En una misma chagra se encuentran dife-
rentes tipos de suelo que son aprovechados se-
gún sus características para cultivar diferentes
especies que se adapten a cada uno. Por ejem-
plo, los suelos arcillosos son aptos para el cul-
tivo de plátano, los suelos negros para la yuca
y los arenosos para la piña. Los suelos azules
denominados “nógohora”, no son productivos,
pero son empleados para la elaboración de pla-
tos y vasijas. Los yucuna diferencian tres tipos
de suelos aptos para producir colorantes.
Las cenizas producto de la quema de árboles que permanecen en el suelo sirven como abono, así
como las hojas, troncos y materia orgánica que se va descomponiendo. Los montes rmes per-
miten el establecimiento de chagras de mayor duración, ya que la competencia por arvenses es
baja, mientras que estas ofrecen mayor competencia en rastrojos por lo que son empleados para
ciclos productivos más cortos o para obtener solo una cosecha. El proceso de quema acelera la
liberación de nutrientes y elimina ciertas semillas del suelo, es un mecanismo para controlar la
competencia por arvenses, disminuyendo así la labor de las mujeres en el desyerbe.
Tabla 2. Clasificación yucuna de los suelos con fines agronómicos
Fuente: Van der Hammen, 1992
Nombre yucuna Significado en español
Kapiná
Kamepené
Keepé
Jewapene
Isutá
Kamepene-Keepé
Tierra arcillosa
Tierra negra
Tierra arenosa
Tierra roja
Tierra amarilla
Antiguo lecho del río
Tierra negra-arenosa
16
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Los suelos bien conservados con buena estruc-
tura retienen agua y proporcionan nutrientes
a las plantas, además de capturar carbono y
mantener una alta diversidad de fauna edá ca,
clave en el reciclaje de materia orgánica y la fer-
tilidad. Un componente de esta fauna son las
micorrizas, que son asociaciones planta-hongo
conocidas por facilitar el acceso de la planta
a nutrientes, en particular fósforo, que en los
suelos amazónicos es limitado. Las micorrizas
también protegen a las plantas de patógenos y
permiten ampliar el campo de exploración de
las raíces contribuyendo a mejorar la estructura
del suelo. Las micorrizas son fundamentales
para la productividad de los cultivos, así como
para los procesos de regulación de los bosques.
En la Amazonía se han encontrado 12 de los
18 géneros de hongos formadores de micorri-
zas, donde Glomus y Acaulospora son los más
abundantes. Destaca la presencia de Ambis-
pora fennica en suelos amazónicos, que había
sido reportada como especie endémica de Fin-
landia (Peña- Venegas et al., 2015).
La yuca posee alta a nidad para establecer re-
lación con micorrizas y se encontró que estaba
asociada con 16 especies diferentes de estos
hongos, mientras que las especies silvestres
podían tener en promedio hasta 18 asociacio-
nes y las domesticadas cinco (Öpik et al. 2006).
De esta forma las chagras promueven la di-
versidad de micorrizas y con ello los servicios
ecosistémicos asociados a ellas, contrario a lo
que sucede en pasturas o monocultivos donde
la diversidad y frecuencia de estos hongos dis-
minuye.
La razón de la amplia variedad cultivada en las
chagras tiene un componente simbólico en el
que cada cultivo tiene un uso y un papel al in-
terior de la chagra. La Tabla 3 ilustra algunos
de los productos más importantes reportados
por Andoke y Castro (2012) y en la Tabla 4 se
encuentran las principales plantas cultivadas
de acuerdo con Vélez y Vélez (1992).
Producto Variedad
Coca
Tabaco
Yuca
Bore
Dale dale
Ñame
Batata
Maní
Uva caimarona
Maraca
Guama
Marañón
Guacurí
Caimo
Aguacate
Cocuy
Guama peluda
Piña
Plátano
Ají
Coca de palo de mochilero
Coca de sardina
Yuca brava (yuca de boruga, de guara,
de ratón, de tintín, de gusano, de asaí,
de rana, de boa, de piedra de candela)
Yuca dulce (yuca de andoque, yuca de
paloma y yuca de camarón)
Bore
Bore pequeño
Ñame arenoso
Ñame de totuma
Ñame diablo
Ñame patedanta
Ñame morado
Batata morada
Batata grande
Maní conguilla
Maní
Guama grande
Guama pequeña
Guacurí anaranjado
Guacurí verde
Guacurí amarilo
Guacurí morado
Guacurí negro
Guacurí verde pequeño
Guacurí negro alargado
Guacurí verde alargado
Piña de canasto
Piña de cusumbe
Piña bejuco rasquiñoso
Piña de sabana
Piña de canasto ojón
Piña de babilla
Piña de trampa para pescar
Ají de andoque
Ají de perro de monte
Ají de gusano tornillo
Ají aromático
Ají de guacamayo amarillo
Ají de hormiga
Ají de diente de culebra
Banano bajito
Píldoro pequeño
Parecido al hartón
Parecido al hartón pero pequeño
Yuca de manicuera
Tabla 3. Productos más importantes de la chagra.
17
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Producto Variedad
Coca
Tabaco
Yuca
Bore
Dale dale
Ñame
Batata
Maní
Uva caimarona
Maraca
Guama
Marañón
Guacurí
Caimo
Aguacate
Cocuy
Guama peluda
Piña
Plátano
Ají
Coca de palo de mochilero
Coca de sardina
Yuca brava (yuca de boruga, de guara,
de ratón, de tintín, de gusano, de asaí,
de rana, de boa, de piedra de candela)
Yuca dulce (yuca de andoque, yuca de
paloma y yuca de camarón)
Bore
Bore pequeño
Ñame arenoso
Ñame de totuma
Ñame diablo
Ñame patedanta
Ñame morado
Batata morada
Batata grande
Maní conguilla
Maní
Guama grande
Guama pequeña
Guacurí anaranjado
Guacurí verde
Guacurí amarilo
Guacurí morado
Guacurí negro
Guacurí verde pequeño
Guacurí negro alargado
Guacurí verde alargado
Piña de canasto
Piña de cusumbe
Piña bejuco rasquiñoso
Piña de sabana
Piña de canasto ojón
Piña de babilla
Piña de trampa para pescar
Ají de andoque
Ají de perro de monte
Ají de gusano tornillo
Ají aromático
Ají de guacamayo amarillo
Ají de hormiga
Ají de diente de culebra
Banano bajito
Píldoro pequeño
Parecido al hartón
Parecido al hartón pero pequeño
Yuca de manicuera
18
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Producto Variedad
Coca
Tabaco
Yuca
Bore
Dale dale
Ñame
Batata
Maní
Uva caimarona
Maraca
Guama
Marañón
Guacurí
Caimo
Aguacate
Cocuy
Guama peluda
Piña
Plátano
Ají
Coca de palo de mochilero
Coca de sardina
Yuca brava (yuca de boruga, de guara,
de ratón, de tintín, de gusano, de asaí,
de rana, de boa, de piedra de candela)
Yuca dulce (yuca de andoque, yuca de
paloma y yuca de camarón)
Bore
Bore pequeño
Ñame arenoso
Ñame de totuma
Ñame diablo
Ñame patedanta
Ñame morado
Batata morada
Batata grande
Maní conguilla
Maní
Guama grande
Guama pequeña
Guacurí anaranjado
Guacurí verde
Guacurí amarilo
Guacurí morado
Guacurí negro
Guacurí verde pequeño
Guacurí negro alargado
Guacurí verde alargado
Piña de canasto
Piña de cusumbe
Piña bejuco rasquiñoso
Piña de sabana
Piña de canasto ojón
Piña de babilla
Piña de trampa para pescar
Ají de andoque
Ají de perro de monte
Ají de gusano tornillo
Ají aromático
Ají de guacamayo amarillo
Ají de hormiga
Ají de diente de culebra
Banano bajito
Píldoro pequeño
Parecido al hartón
Parecido al hartón pero pequeño
Yuca de manicuera
Fuente: elaboración propia a partir de Andoque y Castro (2012).
19
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Raíz
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo. Hoja
Tubérculo. Hoja
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Cormo
Cormo
Cormo
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Hoja, Inflorescencia
Hoja
Hoja
Corteza
Raíz
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Látex
Fruto
Fruto
Manihot esculenta Craniz
Manihot esculenta Craniz
Iponioea batatas Poir
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Colocasia sp
Colocasia sp
Alocasia sp
Dioscorrea trifada L.f
Dioscorrea alatta
Canna coccinea
Canna sp
Heliconia hirsuta L.f
Callatea allousia
Pachyrrhizus tuberosas
Marantha rouziana
II. Condimentos
Marantha sp
Capsicum chinense Jacq.
III. Rituales, medicinales y tóxicas
Nicoíana tabacum L.
Erithroxilum coca I am
Bixa orellana L
Urera urtica
Ocimum basilicum I
ceeropia sp.
Banisteriopsis sp.
longchocarpus nicou (Aubl) D.C.
IV. Granos
Zea mays L
Coix lacrima jobi
Arachis hipogea L
Phaseolus sp.
V. Frutales
a. productores de proteínas y grasas
Bactris gasipaes H.B.K.
Poraqueiba ericea Tul.
Anacardium giganteuni (H. ex. E)
Anacardium occidentale I.
Theodroma bicolor (H.B.K.)
Rotocarpus amazonicus Fosberg
Tetragastris SP.
Persea americana I.
Mauritia flexuosa L.f.
Plukenetia voluvilis L.
b. Productoras de vitaminas minerales y azúcar
Solanum topiro (H y B)
Ananas comosus L.
Macoubea witotorum Shult.
Pouroma cecropiifolia Mart.
Inga edulis Mart.
Igna cetifera D.C.
Igna macrophilla Humb. Y Bomp. W.
Rollinia mucosa Baill
Anona muricata L.
Pouteria caimito Raldk
Carica papaya L.
Phemakospermum guayannense
VI. Otros alimentos
Musa paradisiaca L.
Musa sapientum L.
Saccharum officinale Salish
VII. Cultivadas con menor intensidad
a. Condimentos
Licopersicum esculentum Willd.
Capsicum annum L.
Culiandrum sativum L.
Allium fistulosum
b. Frutales
(ricas en vitaminas, carbohidratos y azúcares)
Psidium guayaba
Magnifera indica
Cirus comunis L.
Cirus limonum Rissso
Cirus limetta
Cirus novilis Lour
Eugenia malasensis L.
Theobroma cacao L.
c. Otros usos
Oriza sativa L.
Vicia faba L.
Citrullus vulgaris L.
Creccentia cujete L.
Couma macrocrapa Baub.
Hevea sp.
Oenocarpus bacaba Mart.
Artocarpus sp
Yuca dulce
Yuca brava
Batata
Mafafa mojojoi
Mafafa blanca
Mafafa cangrejo
Mafafa de hoja
Mafafa babosa
Mafafa panguana
Ñame
Ñame
Achira morada
Achira verde
Platanillo
Dale-Dale
Frijol tubérculo
Azafrán
Ají
Tabaco
Coca
Achiote
Ortiga
Albahaca
Yarumo
Yagé
Barbasco
Maíz
Trigo amazónico
Maní
Fríjol
Chontaduro
Guacure
Marañón gigante
Marañón pequeño
Maraca
Mano de tigre
Laurol Amaceyl
Aguacate
Canangucha
Lulo
Piña
Ucuye
Uva caimarona
Guamo largo
Guamilla
Guamo hembra
Anón amazónico
Guanábano
Caimo
Papaya
Platanillo
Plátano
Banano
Caña
Tomate
Pimentón
Cilantro
Cebolla de tallo
Guayaba
Mango
Naranja
Limón
Lima
Mandarina
Pomarroso
Cacao
Arroz
Habichuela
Sandía
Totumo
Juansoco
Caucho
Milpesillo
Árbol del pan
Nombre vulgarNombre científico
Parte Aprovechable
I. Raíces y tubérculos
(Productos de almidón)
Tabla 4. Principales plantas cultivadas por las comunidades indígenas del medio Caquetá. Amazonía
colombiana.
20
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Raíz
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo. Hoja
Tubérculo. Hoja
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Cormo
Cormo
Cormo
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Hoja, Inflorescencia
Hoja
Hoja
Corteza
Raíz
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Látex
Fruto
Fruto
Manihot esculenta Craniz
Manihot esculenta Craniz
Iponioea batatas Poir
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Colocasia sp
Colocasia sp
Alocasia sp
Dioscorrea trifada L.f
Dioscorrea alatta
Canna coccinea
Canna sp
Heliconia hirsuta L.f
Callatea allousia
Pachyrrhizus tuberosas
Marantha rouziana
II. Condimentos
Marantha sp
Capsicum chinense Jacq.
III. Rituales, medicinales y tóxicas
Nicoíana tabacum L.
Erithroxilum coca I am
Bixa orellana L
Urera urtica
Ocimum basilicum I
ceeropia sp.
Banisteriopsis sp.
longchocarpus nicou (Aubl) D.C.
IV. Granos
Zea mays L
Coix lacrima jobi
Arachis hipogea L
Phaseolus sp.
V. Frutales
a. productores de proteínas y grasas
Bactris gasipaes H.B.K.
Poraqueiba ericea Tul.
Anacardium giganteuni (H. ex. E)
Anacardium occidentale I.
Theodroma bicolor (H.B.K.)
Rotocarpus amazonicus Fosberg
Tetragastris SP.
Persea americana I.
Mauritia flexuosa L.f.
Plukenetia voluvilis L.
b. Productoras de vitaminas minerales y azúcar
Solanum topiro (H y B)
Ananas comosus L.
Macoubea witotorum Shult.
Pouroma cecropiifolia Mart.
Inga edulis Mart.
Igna cetifera D.C.
Igna macrophilla Humb. Y Bomp. W.
Rollinia mucosa Baill
Anona muricata L.
Pouteria caimito Raldk
Carica papaya L.
Phemakospermum guayannense
VI. Otros alimentos
Musa paradisiaca L.
Musa sapientum L.
Saccharum officinale Salish
VII. Cultivadas con menor intensidad
a. Condimentos
Licopersicum esculentum Willd.
Capsicum annum L.
Culiandrum sativum L.
Allium fistulosum
b. Frutales
(ricas en vitaminas, carbohidratos y azúcares)
Psidium guayaba
Magnifera indica
Cirus comunis L.
Cirus limonum Rissso
Cirus limetta
Cirus novilis Lour
Eugenia malasensis L.
Theobroma cacao L.
c. Otros usos
Oriza sativa L.
Vicia faba L.
Citrullus vulgaris L.
Creccentia cujete L.
Couma macrocrapa Baub.
Hevea sp.
Oenocarpus bacaba Mart.
Artocarpus sp
Yuca dulce
Yuca brava
Batata
Mafafa mojojoi
Mafafa blanca
Mafafa cangrejo
Mafafa de hoja
Mafafa babosa
Mafafa panguana
Ñame
Ñame
Achira morada
Achira verde
Platanillo
Dale-Dale
Frijol tubérculo
Azafrán
Ají
Tabaco
Coca
Achiote
Ortiga
Albahaca
Yarumo
Yagé
Barbasco
Maíz
Trigo amazónico
Maní
Fríjol
Chontaduro
Guacure
Marañón gigante
Marañón pequeño
Maraca
Mano de tigre
Laurol Amaceyl
Aguacate
Canangucha
Lulo
Piña
Ucuye
Uva caimarona
Guamo largo
Guamilla
Guamo hembra
Anón amazónico
Guanábano
Caimo
Papaya
Platanillo
Plátano
Banano
Caña
Tomate
Pimentón
Cilantro
Cebolla de tallo
Guayaba
Mango
Naranja
Limón
Lima
Mandarina
Pomarroso
Cacao
Arroz
Habichuela
Sandía
Totumo
Juansoco
Caucho
Milpesillo
Árbol del pan
Nombre vulgarNombre científico
Parte Aprovechable
I. Raíces y tubérculos
(Productos de almidón)
21
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Raíz
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo. Hoja
Tubérculo. Hoja
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Cormo
Cormo
Cormo
Raíz
Tubérculo
Tubérculo
Tubérculo
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Hoja, Inflorescencia
Hoja
Hoja
Corteza
Raíz
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Hoja
Hoja
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Fruto
Látex
Fruto
Fruto
Manihot esculenta Craniz
Manihot esculenta Craniz
Iponioea batatas Poir
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Xanthosoma sp
Colocasia sp
Colocasia sp
Alocasia sp
Dioscorrea trifada L.f
Dioscorrea alatta
Canna coccinea
Canna sp
Heliconia hirsuta L.f
Callatea allousia
Pachyrrhizus tuberosas
Marantha rouziana
II. Condimentos
Marantha sp
Capsicum chinense Jacq.
III. Rituales, medicinales y tóxicas
Nicoíana tabacum L.
Erithroxilum coca I am
Bixa orellana L
Urera urtica
Ocimum basilicum I
ceeropia sp.
Banisteriopsis sp.
longchocarpus nicou (Aubl) D.C.
IV. Granos
Zea mays L
Coix lacrima jobi
Arachis hipogea L
Phaseolus sp.
V. Frutales
a. productores de proteínas y grasas
Bactris gasipaes H.B.K.
Poraqueiba ericea Tul.
Anacardium giganteuni (H. ex. E)
Anacardium occidentale I.
Theodroma bicolor (H.B.K.)
Rotocarpus amazonicus Fosberg
Tetragastris SP.
Persea americana I.
Mauritia flexuosa L.f.
Plukenetia voluvilis L.
b. Productoras de vitaminas minerales y azúcar
Solanum topiro (H y B)
Ananas comosus L.
Macoubea witotorum Shult.
Pouroma cecropiifolia Mart.
Inga edulis Mart.
Igna cetifera D.C.
Igna macrophilla Humb. Y Bomp. W.
Rollinia mucosa Baill
Anona muricata L.
Pouteria caimito Raldk
Carica papaya L.
Phemakospermum guayannense
VI. Otros alimentos
Musa paradisiaca L.
Musa sapientum L.
Saccharum officinale Salish
VII. Cultivadas con menor intensidad
a. Condimentos
Licopersicum esculentum Willd.
Capsicum annum L.
Culiandrum sativum L.
Allium fistulosum
b. Frutales
(ricas en vitaminas, carbohidratos y azúcares)
Psidium guayaba
Magnifera indica
Cirus comunis L.
Cirus limonum Rissso
Cirus limetta
Cirus novilis Lour
Eugenia malasensis L.
Theobroma cacao L.
c. Otros usos
Oriza sativa L.
Vicia faba L.
Citrullus vulgaris L.
Creccentia cujete L.
Couma macrocrapa Baub.
Hevea sp.
Oenocarpus bacaba Mart.
Artocarpus sp
Yuca dulce
Yuca brava
Batata
Mafafa mojojoi
Mafafa blanca
Mafafa cangrejo
Mafafa de hoja
Mafafa babosa
Mafafa panguana
Ñame
Ñame
Achira morada
Achira verde
Platanillo
Dale-Dale
Frijol tubérculo
Azafrán
Ají
Tabaco
Coca
Achiote
Ortiga
Albahaca
Yarumo
Yagé
Barbasco
Maíz
Trigo amazónico
Maní
Fríjol
Chontaduro
Guacure
Marañón gigante
Marañón pequeño
Maraca
Mano de tigre
Laurol Amaceyl
Aguacate
Canangucha
Lulo
Piña
Ucuye
Uva caimarona
Guamo largo
Guamilla
Guamo hembra
Anón amazónico
Guanábano
Caimo
Papaya
Platanillo
Plátano
Banano
Caña
Tomate
Pimentón
Cilantro
Cebolla de tallo
Guayaba
Mango
Naranja
Limón
Lima
Mandarina
Pomarroso
Cacao
Arroz
Habichuela
Sandía
Totumo
Juansoco
Caucho
Milpesillo
Árbol del pan
Nombre vulgarNombre científico
Parte Aprovechable
I. Raíces y tubérculos
(Productos de almidón)
Fuente: Vélez y Vélez (1992)
22
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Tabla 5. Diversidad de plantas en la Chagra.
23
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
24
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
25
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
YUCAS
ÑAMES
ACHIRAS
BATATAS
MAFAFAS
PIÑAS
UNARI
UNARI
UNARI
GUAMOS
Alimentos
Frutales
Uibirari
Laurel
Laurel
Am+o
Ají
Maní
Maíz
Caña
Achiote
Totumo
Azafrán
Guaduilla
Giayuco
Colorantes
Hoja
Raíz
Ortigas
Coca
Tabaco
Otras
Fruto
Achiote
Totumo
Raíz y tallo
Fríjol
Plátano
Chontaduro
Aguacate
Venenos
Medicinales
Culturales
Utensilios y materiales
GRUPO NOMBRE VULGAR
Yuca Brava
Y.b. de venado yauda
Y.b. negra
Y.b. amarilla
Y.b. andoke
Y.b. de bora
Y.b. de piedra
Y.b. de rallar
Y.b. de danta
Y.b. amarilla
Y.b. propia
Y.b. de nico erizo
Y.b. morada
Y.b. perro de sonte
Y.b. de pájaro chikua
Y.b. de rico perico
Y.b. de anciana
Y.b. de hueso de boa
Y.b. de ambil
Y.b. bajita
Y.b. de guamo
Y.b. de chontaduro
Y.b. de hacha
Y.b. de borugo
Y.b. de garza
Y.b. de estrellita
Y.b. de palma real
Y.b. de hormiga
Y.b. de tintin
Y.b. de caloche
Y.b. de rallar de bora
Y.b. de juna
Yuca de coser
Yuca de sapito
Yuca isana
Yuca de comer de camarón
Yuca de colibrí
Yuca de paloma
Yuca de caimán
Yuca de comer propia
Yuca de avelino
Yuca de arrocoi
Yuca de acuatera
Yuca de Putumayo
Yuca alta
Yuca de borugo
Yuca de caimán
Yuca de asar
Yuca de comer negra
Yuca dulce
Yuca dulce roja
Yuca dulce de tomar
Yuca dulce de pintadillo
Yuca dulce de luna
Yuca de aico erizo
Árbol de abundancia
Madre de yuca
Cidadora de chagra
Yuca de monte
Ñame dorado
Ñame rosado
Ñame redondito
Ñame de oso hormiguero
Ñame del diablo
Achiras
Achira blanca
Achira roja
Achira dorada
Achira verde
Achira simple
Batatas
Batata blanca
Batata amarilla
Batata acrada
Mafafa
Mafafa propia
Mafafa de murciélago
Mafafa de tortuga
Mafafa de vifeno
Mafafa de manicuera
Piña
Piña de anguila
Piña de paujil
Piña pez nekano
Piña bora
Piña guacamayo
Piña de caimán blanco
Piña de venado chonta
Piña de rico perico
Piña muslo de la madre
Piña de panguana
Piña de sabana
Piña de cuzabo
Piña de ojo de búho
Piña de nasa de pescar
Piña de sapo enano
Piña de olla bang
Piña de libélula
Piña de tortuga
Piña de cangrejo
Piña de boruga
Piña de hormiga que pica
Piña de caimán
Piña de boa
Piña de danta
Piña de perro de monte
Unari verde aceitoso
Unari N. verde
Unari N. amarillo colibrí
Unari N. iyuina
Unari N. negro
Unari N. de animales
Unari N. de danta
Unari N. de panguanita
Unari N. negro colibrí
Unari N. verde colibrí
Unari dulce
Unari Hem. amarillo
Unari Hem. dorado
Unari Hem. de tigre
Unari Hem.
Guacuri rojo
Unari Hem. verde azul
Unari Hem. brazo linlin
Unari de culebra
Unari
Unari de grillo dorado
Unari de sarampión negro
Unari de sarampión verde
Unari de murciélago
Unari de venado colorado
Unari aceitoso
Unari G. café
Unari G. café oscuro
Unari G. verde
Unari G. cabeza lagarto
Marañón
Marañón rojo pequeño
Marañón amarillo
Marañón de sangre pequeño
Marañón de sangre grande
Marañón rojo
Guamo
Guamo macho
Guamo de oso hormiguero
Guamo femenino
Guamo
Guamito
Caimo de borugo
Caimo verde amarillo
Caimo
Corazón de jitoma
Caimo de monte
Uibirai de tigre
Uibirai de zambico
Uibirai de danta
Aguacate
Aguacate de jusi
Aguacate de danta
Aguacate de fantasma
Aguacate cabeza de mico perico
Laurel
Laurel propio
Laurel pequeño
Chontaduro
Chontaduro aceitoso
Chontaduro sin semilla
Chontaduro de pez lana
Chontaduro de pelar
Chontaduro de caimán
Chontaduro de venado colorado
Chontaduro de pez uifeno
Chontaduro de mico perico
Chontaduro de anestesia
Chontaduro rojo
Chontaduro de palma ritoj+
Chontaduro de área b+g+
Cananguche
Plátano
Plátano de oso hormiguero
Plátano de mico cotudo
Plátano manchoso
Plátano propio
Plátano pecoso
Plátano quebradiço
Plátano quemadura verde
Plátano engañador
Plátano beyaco
Plátano de panguana
Plátano de costilla
Plátano osito hormiguero
Am+o juzi (yuca)
Am+o de boa
Am+o de culebra jobai
Ají
Ají de chuzo
Ají de tribu jiaua+
Ají aromático
Ají ojo de sapo jin+no
Ají de blanco-picón
Ají ojo de tortuga
Ají de culebra amarillo
Ají de castaño
Ají de sapo grande
Ají de blanco picón largo
Maní
Maní rojo
Maní blanco
Maní simple
Maní liso
Maíz
Maíz rojo
Maíz de murui
Fríjol
Caña de azúcar
Caña de azúcar propia
Caña perro de monte
Caña que da lombriz
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Azafrán
Guaduilla
Carguero
Muscílago
Color corado (dorado o coral)
Barbasco de hoja
Barbasco
Barbasco de lagartija
Barbasco de fantasma
Barbasco de costilla
Barbasco de armadillo
Ortiga de flor
Ortiga de hoja
Ortiga de búho
Albahaca
Remedio de serpiente de la salud
Remedio de serpiente
Remedia de gripa
Remedio de serpiente
Remedio de nayit+
Coca
Coca propia
Coca de zambito
Tabaco
Yage
Achiote
Achiote rojo
Achiote verde
Totumo
Totumo mediano
Totumo grande
Totumo pequeño
Fuente: Henao, 1990.
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
A continuación, se presentan algunas de las
variedades más representativas: la coca y el
tabaco, que se siembran asociados y tienen su
origen en la creación. El tabaco se siembra en
suelos arcillosos medio arenosos y solo se cul-
tiva una variedad, su cosecha está asociada a la
fabricación de canasto y matafrío, se consume
solo la hoja y se siembran juntos el macho y la
hembra, no debe tener plantas invasoras cerca
por lo cual hay que desyerbar continuamente.
Por su parte, la coca es cultivada en suelos arci-
llosos, oscuros, se siembra por estaca, también
requiere mantenerse libre de invasoras y des-
pués de tres años se pueden obtener esquejes
de la planta adulta.
El ají se cosecha todo el año, en intervalos de
cuatro meses durante dos años, se siembra en
suelo húmedo arcilloso y oscuro al lado de la
yuca, plátano y caña. Se consume fresco como
alimento y para conservarlo se prepara con el
jugo de la yuca brava o se ahúma o se alma-
cena en polvo, tradicionalmente se preparaba
en olla de barro para acompañar la yuca. Otra
forma de consumirlo es mezclado con jugo de
la yuca brava, hormigas, pescado o comején.
También es usado como medicina para dolores
de cabeza o problemas de locura y es mane-
jado principalmente por la mujer. Las asocia-
ciones con ajíes hacen el papel de pesticidas,
actuando como barreras naturales para que los
cultivos crezcan sanos, y de esta manera evi-
tar el uso de químicos que puedan afectar la
fauna ecosistémica presente en Amazonas y
especies en peligro de extinción como el delfín
rosado, el oso andino y el jaguar.
Batata y ñame son buena fuente de vitaminas.
Se consume el tubérculo, las hojas y el tallo; el
suelo para la batata debe ser húmedo y arcilloso
y debe estar cerca de un árbol para sostener el
bejuco. El ñame se consume ocasionalmente,
frito, asado o en sopa. A veces se prepara en
colada.
La piña se clasi ca en función de la producción
de almidón, se usa para la producción de gua-
rapo y en curaciones.
Muchos frutales son usados en los rituales, el
guacure y el chontaduro en bailes ceremonia-
les. La chagra también ofrece colorantes como
el achiote que sirve para proteger de enferme-
dades y picaduras de culebra (Van der Ham-
men, 1992).
El control ecológico de plagas se logra gracias a
la diversidad de cultivos intercalados que busca
mantener la estructura de la selva. Muchas de
las plantas nativas en un proceso coevolutivo
han desarrollado tolerancia a plagas y enferme-
dades, razón por la cual estos sistemas tienen
pocos problemas tosanitarios que pongan
en riesgo la totalidad de la parcela. Los daños
causados por insectos son bajos, se presenta
predación por zorros, micos y aves. Cerca a los
cultivos se mantienen poblaciones de animales
que son potencialmente cazados, siguiendo la
tradición cultural que indica que debe hacerse
un intercambio entre algunos productos de la
chagra y parte de la cría de algunos animales
(Vélez y Vélez, 1999).
El desarrollo escalonado de chagras facilita
los procesos de regeneración del bosque (por
ejemplo, con especies como umari y guamo),
que a su vez están asociados con la conser-
vación de especies endémicas que favorecen
el equilibrio de estos ecosistemas. En la Ama-
zonía se encuentran 211 especies vegetales
endémicas representadas centralmente en las
familias Bromeliaceae, (16), Melastomataceae
(15), Acanthaceae (12), Asteraceae (12) y Pipe-
raceae (12). También se encuentran cuatro es-
pecies endémicas de aves y tres especies raras.
En Caquetá se encuentran además el 51% de
la riqueza de especies de serpientes y de ellas
se registran para la Amazonía ocho endémicas
(SINA, 2015).
27
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Tanto los procesos de reforestación, como la
fertilización orgánica del suelo, la búsqueda de
sistemas alternativos de riego, la diversidad de
cultivos en edades y especies que favorece el
microclima, ofrecen estrategias de adaptación
y mitigación al cambio climático (Andoque y
Castro, 2012).
Estos sistemas agroforestales permiten la ex-
tracción de materiales para artesanías. Muchos
bejucos son usados para elaborar canastos y
los más usados son los que no tienen nudos
ni están enrollados, también se utilizan para
empacar masa o almidón. De allí se obtienen
maderas para la construcción de viviendas y
se emplea el barro para elaborar cerámicas y
platos necesarios en la preparación del mambe
y de alimentos, y para guardar la caguana para
elaborar casabe. Adicionalmente, facilitan la
conservación de semillas tradicionales y genera
ingresos económicos para satisfacer otras ne-
cesidades de la familia.
2.3. Sistemas de conocimientos locales y
tradicionales
Vélez y Vélez (1999) reportan que según la
clasi cación de Nair (1989) estos sistemas
pueden clasi carse como agrosilviculturales
desde el punto de vista estructural. Si se con-
sidera el tiempo de componentes y su asocia-
ción en tiempo y espacio podrían considerarse
como sistemas agroforestales secuenciales y
simultáneos (Ots, 1986). Los rastrojos son se-
cuenciales y los huertos familiares podrían ser
simultáneos.
La chagra es un sistema agroforestal dinámico,
con largos períodos de utilización, que involu-
cran estrategias tecnológicas sustentables y
sostenibles adaptadas a las condiciones de la
selva amazónica
7
. Producto de la adaptación
de las comunidades al ambiente, las comuni-
dades indígenas han creado un calendario eco-
lógico, que divide las actividades del cultivo de
Figura 3. Ciclo anual muina (verdadera
denominación de la etnia uitoto).
época de veranos falsos;
época de verano y cosecha;
época de reproducción;
época e inverno y enfriajes.
acuerdo a las condiciones climatológicas, hi-
drográ cas, edá cas y ambientales. Este calen-
dario integra a todos los seres de la naturaleza
y sus procesos y permite el control armónico
de la naturaleza, por lo cual también tiene repre-
sentaciones simbólicas.
Según Makuriitofe y Castro (2008), las fases de
la luna marcan los momentos de recolección
de fruta, abundancia de animales, oportunida-
des de siembra etc., según lo cual los uitotos
plani can sus actividades.
Época de veranos falsos. Es el inicio del ciclo
anual, se presentan extremos de verano y llu-
vias y aparecen gran cantidad de gusanos, lo
cual se relaciona con un momento de contami-
nación o enfermedad.
7 Ibíd.
sistemas alternativos de riego, la diversidad de
cultivos en edades y especies que favorece el
microclima, ofrecen estrategias de adaptación
y mitigación al cambio climático (Andoque y
Estos sistemas agroforestales permiten la ex-
tracción de materiales para artesanías. Muchos
bejucos son usados para elaborar canastos y
los más usados son los que no tienen nudos
ni están enrollados, también se utilizan para
empacar masa o almidón. De allí se obtienen
maderas para la construcción de viviendas y
se emplea el barro para elaborar cerámicas y
platos necesarios en la preparación del mambe
y de alimentos, y para guardar la caguana para
elaborar casabe. Adicionalmente, facilitan la
conservación de semillas tradicionales y genera
Fuente: Makuriitofe y Castro, 2008.
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Época de verano y cosechas. Inicia con lluvias
en las cuales orecen las palmas seguidas del
chontaduro y luego viene un verano que permite
la maduración del emaye y guacarí amarillo.
También es una época en que abundan micos,
hormigas, peces, sapos y aves.
Época de reproducción. Hay abundancia de
animales y frutas en medio de un verano con-
tinuo.
Época de invierno y enfriaje. Es un momento
marcado por friajes (caída brusca de tempera-
tura con fuertes vientos) y se asocia a pestes y
enfermedades.
Este calendario de los uitoto también habla
de XII soles lunares de enfriaje: sol lunar de
gusano y (mayadoma); sol lunar de cucarrón
astilla de chonta (yaridoma); sol lunar de la
oración de palmas (yamatdoma); sol lunar
de emayo (emafcfoma); sol lunar de guacuri
amarillo (y+taicfoma); sol lunar de uva calma-
ron a o+r+kodoma); sol lunar de uva calmaron
a o+r+kodoma); sol lunar de kukuy (ukudoma);
sol lunar de guacuri verde (nekadoma); sol lunar
de tabaco (d+odoma); sol lunar de aguacero
(nok+bui); sol lunar de enfriajes (rotikodoma).
Cada uno de ellos está asociado a una fase de
la luna, a la presencia de lluvia o verano, los ci-
clos biológicos de las plantas, la aparición de
enfermedades y las formas de tratarlas, la ma-
duración de los frutos,  oración y senescencia,
los periodos de desove y subienda de los peces,
la creciente de los ríos, la aparición de insectos
y las enfermedades humanas.
Por su parte los yucuna emplean indicadores
parecidos y comprenden que cada estación
tiene uno o varios “dueños” a quienes los cha-
manes piden permiso a través de bailes y ri-
tuales para negociar con ellos y garantizar que
estén contentos. La maduración escalonada
de frutos permite disponibilidad en diferentes
momentos y también facilita que los rituales
no se realicen todos al tiempo, lo cual permite
que sean preparados con anterioridad. Reichel
(1987) citada en Van der Hammen (1992) evi-
dencia que el calendario anual de los yucuna
tiene 13 ciclos lunares, inicia en agosto-sep-
tiembre y está enmarcado en dos periodos con
subdivisiones: el lluvioso y el verano (Van der
Hammen, 1992).
En el verano inicia el ciclo anual, aparecen
gusanos, luego chicharras y después el sapo
pumarú, que marca un momento de enferme-
dades, después de esto inicia el verano que se
considera sano. Existen veranos en diferentes
grados: verano de piña, verano de uva de monte
(estimado como el mejor, es el momento en
donde se desarrolla mejor la chagra), verano
de uva cultivada, verano de caimo (momento
de postura de las tortugas charaoa), verano
de chontaduro (coincide con el nacimiento de
las tortugas). Después aparece el invierno en
donde inicia la producción de frutas silvestres,
en este periodo de friaje no se encuentran ani-
males de monte.
En los momentos de transición de invierno a
verano el chamán debe curar el tiempo para
evitar enfermedades y muertes. Esto signi ca
que el chamán negocia con los dueños de cada
momento cada transición del calendario para
poder acceder a los recursos y poder vivir bien;
por ejemplo, en caso de requerir la llegada del
verano se debe hablar con el dueño del tabaco
Lichimari. Los rituales varían entre grupos; sin
embargo, hay uno importante en relación con
la agricultura, el ritual del tambor, que se aso-
cia con la transición de los productos silvestres
a los cultivados y el paso de lo masculino a lo
femenino.
Así el calendario ecológico se presenta como
“una herramienta de ordenamiento del territorio,
también les indica cuándo realizar los trabajos
de la chagra como socolar, tumbar o sembrar.
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
También les ayuda a prevenir enfermedades aso-
ciadas a ciertas fechas, a aprovechar la oferta
ambiental, a purifi carse física y espiritualmente;
es decir, es una guía para conservar todos los
tipos de vida que conviven en el territorio. En
el calendario, cada época indica la cosecha de
ciertos frutos, la abundancia de animales para
la cacería y de peces para la pesca, así como las
variaciones climáticas de sequía o lluvia para la
realización de actividades
8
. Este un producto
creado especí camente por las comunidades
cómo una tecnología adaptada que se trasmite
de generación en generación para garantizar la
conservación del ecosistema amazónico.
Las chagras emplean diferentes tecnologías
adaptativas para gestionar los recursos de
forma sustentable sin la utilización de agro-
químicos, sino a través de prácticas de ma-
nejo agroecológicas. Andoque y Castro (2012)
caracterizan tres tipos de chagra, las chagras
de vega son muy comunes y se establecen en
espacios donde predominan arboles pequeños,
ahí se siembran en orden: plátano, luego tubér-
culos como ñame, dale dale, batata en diferen-
tes variedades, mafafa, caña y maíz, papaya,
lulo, piña y sandía, estas últimas se ubican ha-
cia la parte central.
En los bordes se siembra yuca dulce y amarga
blanca, y al interior, amarga amarilla, luego van
las diferentes clases de ají y por último el hom-
bre siembra el tabaco. Inicia con un semillero en
la parte con mayor humedad y más quemada
para luego proceder al trasplante. Una vez el ta-
baco alcance buena altura se siembra el maní.
Se identi can los tipos de suelos más favora-
bles para cada cultivo, así los suelos gredosos
colorados sirven para el plátano, pero después
de haber sido su cientemente quemados. La
tierra amarilla es apta para el ají, en este tipo de
chagra no se encuentran suelos colorados y el
proceso de deshierba se da tres veces durante
el año.
En la chagra de monte rme los mejores sue-
los son arenosos y negros aptos para la piña,
ñame, yuca, etc, para la siembra es necesario
esperar tres meses después de la tumba y es-
tablecer varias hogueras para secar todos los
árboles talados. Cuando la quema no se hace
bien la producción dura solo un año, si se rea-
liza correctamente dura dos años, con dos mo-
mentos de limpieza de arvenses. La yuca ama-
rilla se desarrolla mejor en esta que en las otras
chagras, pero no es así para otros tubérculos ni
para los primeros frutales sembrados que su-
fren varias enfermedades.
En la chagra de rastrojo el orden del cultivo
es el mismo que en la chagra de vela, pero en
lugar de sembrar en los bordes es necesario
identi car los sitios húmedos. Se da prioridad
al plátano que requiere mayor humedad, luego
se siembran tubérculos y ají en las hogueras.
La yuca dulce se cultiva primero y por eso se
siembra alrededor, en el centro quedan las yu-
cas amarillas y la yuca de manicuera, junto con
la coca, la cual se produce bien en este tipo de
chagra.
La siembra de frutales escalonados es caracte-
rística de esta chagra, sobresalen el caimo, la
uva camarona, el cocuy, la guama, las guami-
llas, el aguacate, el marañón pequeño y grande,
la maraca, el laurel, la mano de tigre, el guacurí,
entre otros. Se siembran al lado de troncos que-
mados para acceder a nutrientes y se ubican
en parejas, para facilitar ciertas labores como
en el caso del guacurí y el chontaduro, pues al
ser este último de gran porte, el primero sirve
de escalera para el momento de la cosecha del
chontaduro. Este sistema de siembra de fruta-
les ayuda a regenerar el bosque a largo plazo.
También es común encontrar barbasco, plan-
tas medicinales y plantas que producen tintes.
Son suelos fértiles cuyos productos empiezan
a salir a los siete meses y el promedio de des-
yerbas es cuatro por año.
8 Fundación Gaia. el calendario ecológico - cultural: guía para manejar el territorio indígena en la Amazonía. (disponible en: https://www.gaiaamazonas.org/
noticias/75/)
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
Un variado grupo de actividades agrícolas alter-
nativas sirven para aumentar la productividad
de las chagras: se hacen biopreparados para
combatir las plagas; los residuos de cosecha,
de arvenses y arbustos producto de las limpie-
zas son utilizados como abonos verdes; las ce-
nizas provenientes del fogón de la cocina o de
la quema del terreno se emplean como abono
y como repelente de cucarrones, grillos, y para
evitar el crecimiento de bacterias y hongos. El
humo generado por las quemas se usa para re-
peler insectos; los palos podridos sirven como
abono de frutales, y la tierra negra se usa para
fertilizar los tubérculos (Acosta et al., 2011).
Muchas plagas se controlan a través de ritos
que denotan amplio conocimiento de los pro-
cesos de control biológico, de esta forma el
ambil media los acuerdos con el reino de las
abejas, hormigas y avispas para que controlen
los herbívoros, centralmente el gusano que
ataca los cultivos. Para el control de gusanos,
larvas e insectos herbívoros es común que la
ceniza sea rezada para luego ser rociada ma-
nualmente, también se puede inhibir el daño
por medio de una dieta especí ca que el dueño
o la dueña de la chagra debe realizar durante el
establecimiento de la misma. Otro método es
el control manual de especies como el gusano
tornillo que ataca al plátano, la caña, la mafafa,
el maíz y la col.
Se han identi cado algunas especies de hor-
migas que atacan los cultivos. La arriera negra
se alimenta de casi todas las especies cultiva-
das excepto las que contienen resinas como el
plátano, el caimo y el bore. Aunque se concibe
que ningún reino animal ejerce control sobre
esta especie, se puede ahuyentar haciendo una
recolección de hormigas del nido por mujeres
menstruantes o en embarazo, cuyo calor las re-
pele; sin embargo, esta es una práctica que casi
no se emplea en la actualidad. Otras formas de
control son golpear el nido con un palo mien-
tras truena o poner fariña salada sobre el nido.
Esta especie hace parte de la alimentación en
comunidades de la Chorrera.
La arriera rojiza se alimenta de hojas de coca,
yuca, hortalizas, se controla quemando el nido
y se puede consumir en preparaciones como
el casaramá y el caldo de hormiga. La arriera
del nido en el árbol también ataca en general
los cultivos, se controla quemando el nido y el
residuo de este proceso puede usarse como
abono, no es una especie comestible. La hor-
miga cabeciroja peluda nocturna pre ere la
coca y la yuca se regula a través de un baile (pi-
sada del Yadico) que se hace sobre un tronco,
generando vibraciones que la ahuyentan, tam-
bién es una especie comestible. El comején
ataca raíces, tubérculos y tallos, y se controla
con ceniza rezada.
Para el control de roedores como la guara y el
cerrilo, se han identi cado plantas como el ai-
yago o se cazan utilizando trampas, perros o
escopetas para luego ser usados como
parte de la alimentación. El uso de escopetas
es una introducción del “hombre blanco” que
está cada vez más diseminada.
Las prácticas de manejo que combinan la in-
tegración de diferentes especies adaptadas a
la selva amazónica y mantienen la complejidad
en la composición vegetal de microorganismos
y fauna asociada permite no solo el control -
tosanitario a través del control ecológico de
plagas, sino que además mejora la fertilidad
del suelo, favorece los procesos de reciclaje
de nutrientes, la regulación del microclima, la
conservación del agua, el aprovechamiento de
la luz y nutrientes, y permite la pervivencia de
tradiciones culturales de manejo de las diferen-
tes etnias.
Actualmente el uso de prácticas tradicionales
ha disminuido, a lo que se suma el desconoci-
miento o falta de interés por los rituales y tradi-
ciones. Los modelos de organización productiva
y social se han transformado con la llegada de
31
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
herramientas, ideas y necesidades del mundo
de los blancos. La subsistencia del acervo de
conocimientos de la chagra en sus aspectos
agronómicos y culturales es fundamental para
la subsistencia de las comunidades que habi-
tan estas zonas y para garantizar su seguridad
alimentaria e identidad. En este sentido es re-
levante conocer los diferentes tipos de chagra,
con sus particulares técnicas de siembra y de
manejo simbólico, que les permiten amentar la
producción, conservar la biodiversidad y cons-
truir resiliencia frente al cambio climático.
2.4. Culturas, sistemas de valores y
organizaciones sociales
La chagra es la base de la identidad y organi-
zación de los pueblos indígenas, las plantas
cultivadas y sus particulares formas de manejo
otorgan a cada grupo características distinti-
vas, además representan la cantidad de años
que cada familia ha vivido en la comunidad y
su posición dentro de ella. La diversidad culti-
vada está estrechamente relacionada con cada
grupo étnico, algunos cultivos están asociados
a bailes, otros a usos chamanísticos, otros a
curaciones o remedios y cada etnia posee co-
nocimiento sobre estas particularidades y sus
formas de manejo. Sin embargo, hay que reco-
nocer que la identidad no es estática, sino que
se transforma con el contexto histórico y las
nuevas relaciones que se establecen tanto con
el mundo del hombre blanco como con otras
etnias (Gómez, 2002).
Hay un fuerte arraigo por el territorio de donde
procede todo: las canciones, la historia, lo cuen-
tos, de ahí el deseo de permanecer en la tierra,
de reproducir el pensamiento y criar los hijos
bajo las tradiciones. Para los andoque la idea
de “ser gente”, “ser humanidad” y “multiplicarse”
se mantiene gracias a las rutinas ceremoniales,
los bailes, las reuniones en la maloca, las bebi-
das y alimentos rituales como la caguana, ma-
nicuera, casabe, frutas, carne de cacería, coca,
ambil, etc., la existencia de un líder tradicional y
la protección del territorio.
Parte importante de los sistemas rituales son
los bailes y reuniones que sirven para congre-
gar, pensar en sí mismos y proyectarse. Son un
medio de comunicación en donde lo ancianos
cuentan historias, tradiciones y cuentos, en los
que se explica a los jóvenes las normas básicas
para vivir. En las ceremonias la gente va adqui-
riendo sentido de pertenencia y revive el cono-
cimiento de los viejos con las contribuciones
de los jóvenes, en donde los ancianos recalcan
la necesidad de la coherencia para mantener el
orden: “todo lo que se dice debe hacerse”.
Para la realización de los bailes es necesario
seguir una serie de pasos rituales, primero
se hace una invitación varios días antes a los
miembros de otra maloca, se envía coca, ambil
y sal, así los invitados empiezan a prepararse.
Cada baile tiene un propósito diferente, para
proteger el territorio, defensa, salud y enferme-
dad. De esta forma, se establece comunicación
con los dioses para negociar y lograr acuerdos.
Esta comunicación se establece a partir de la
manicuera, la caguana, la coca y el ambil, ya
que estos son los cuatro elementos que conec-
tan la tierra, al agua, el monte y el  rmamento.
Los bailes requieren cierta preparación y los
hombres y las mujeres tienen papeles de nidos
que deben cumplirse con alegría para cumplir
con el objetivo del baile. Durante este se desen-
vuelven adivinanzas por los invitados y las in-
vitadas que deben ser respondidas adecuada-
mente por el an trión y sus colaboradores “es
un verdadero torneo de conocimiento y exige
una gran dosis de seguridad” (Urbina 1987, en
Gómez, 2002).
El dueño del baile y sus ayudantes preparan
todo, la sal, la coca, ambil y traen leña, mien-
tras las mujeres cocinan casabe caguana y
manicuera (Pineda, 1984). Debido a la disminu-
32
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
ción de productividad de las chagras se hacen
menos bailes y reuniones por escasez de yuca
o chontaduro, pues para realizarlos adecua-
damente se debe contar con gran cantidad de
comida. Los grupos familiares encargados de
la preparación de las celebraciones están cada
vez más dispersos y solo algunas mujeres con-
tinúan rayando la yuca durante varios días, para
exprimirla y preparar casabe y manicuera.
Pocos jóvenes salen a recoger hoja de coca o
a traer la sal para hacer el ambil y algunos des-
conocen cómo se prepara. Los invitados deben
llevar cacería y otros alimentos, pero al contra-
rio de lo que se acostumbraba, ya no se llevan
animales de monte y pescado, ahora se llevan
tortas de casabe, almidón deshidratado, pan,
café y galletas.
Las labores colectivas son importantes en mu-
chos ámbitos de la vida de estas comunidades,
desde los intercambios de alimentos entre ma-
locas, la preparación y consumo de bebidas
fermentadas y el desarrollo de mingas, lo cual
a anza las relaciones de solidaridad, con anza,
fraternidad y parentesco.
La minga es un trabajo asociado y comunitario
que fortalece la organización y el bienestar de
la comunidad, para ello la familia dueña de la
chagra invita a vecinos o vecinas cercanas, o
si se trata de una minga más grande participan
otros clanes o grupos; la mano de obra de los
invitados se utiliza en labores como la socola y
la tumba, y se ofrece a cambio mambe, ambil,
alimentos y bebidas.
El trabajo colectivo también hace más e ciente
el establecimiento de la parcela, esta labor que
podría tomar a una sola persona entre 13 y 100
días dependiendo de la vegetación, podría redu-
cirse a un solo día si se realiza mediante minga
(Peña et al., 2014). Más que hacer e cientes las
labores de la chagra, la minga sirve para trans-
mitir y poner en práctica los conocimientos, así
como para mantener un sistema de símbolos
(Van der Hammen, 1992).
Cuando inician las labores de roza los dueños
de la chagra ofrecen sal y ambil, al tiempo las
mujeres rallan la yuca como base para algu-
nas preparaciones, luego un grupo diferente
participa de la tumba a quienes también se les
ofrece mambe, ambil y caguana, pero no se
ofrece comida aún. Mientras tanto se prepara
el baile que se desarrollará al nal de la minga
junto con la guarapiada (espacio para compar-
tir una bebida fermentada llamada guarapo).
En el siguiente año se vuelve a organizar la
minga, en esta se ofrece lo producido por la pri-
mera chagra y cada participante puede tomar
frutas cuando haya cosecha, eso abre un diá-
logo entre lo que se hizo y el trabajo futuro.
El papel de las mujeres es fundamental en la
chagra, que ha sido de nido desde la mitolo-
gía. El proceso de la yuca es femenino y está
asociado con su capacidad de reproducción.
Ellas conocen sobre las semillas, las técnicas
de siembra, la transformación de lo cosechado
y las preparaciones, de manera que son claves
en la seguridad alimentaria. Pero su importan-
cia no se limita a la chagra, sino a todos los
aspectos de la vida, es la encargada en el ho-
gar de transmitir conocimientos, tradiciones y
lenguaje a los hijos (Serrano, 2008) y tiene un
rol central en los ritos, las ceremonias y la ela-
boración de artesanías. Ellas ayudan a mante-
ner la estructura social y la conservación de la
agrobiodiversidad de la selva amazónica.
En la chagra es ella quien decide sobre cómo se
cosechan, almacenan y gastan los productos y
quien enseña a los niños las labores prácticas
de manejo. Las mujeres dan vida a la chagra,
una chagra diversa y productiva otorga estatus
a la mujer, ellas son las encargadas de “garan-
tizar la alimentación durante todo el tiempo de
trabajo a cada participante. Sin embargo, su
33
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
rol principal se aplica desde la siembra hasta
la cosecha y aprovechamiento de los produc-
tos, donde están involucrados un sinnúmero de
técnicas y conocimientos representativos de la
mujer; mujer de abundancia; razón por la cual
se considera que es la mujer quien mantiene la
custodia del conocimiento sobre el manejo, uso
y aprovechamiento de la chagra
9
” .
Fotografía 4. Mujer en la chagra
Para mantener el equilibrio y concepción de la
naturaleza, garantizar el vivir bien y el bienes-
tar de la comunidad, hombres y mujeres tienen
roles especí cos en cada aspecto de la vida
social. El papel de los hombres consiste en
“garantizar los elementos tradicionales para el
relacionamiento espiritual y entre las personas,
como la sal vegetal, el tabaco para el ambil, y
la coca para el mambe. De igual manera tienen
la responsabilidad del suministro de proteína
mediante la pesca y la cacería, también deben
seleccionar el lugar de la chagra y realizar las
labores de la tumba y la quema, las cuales son
aprobadas por los chamanes mayores de la
comunidad, que son los encargados de bende-
cir el lugar y preparar los brebajes para que las
semillas sean productivas, y garantizar de esta
manera que se cumpla la ley de origen, princi-
pio espiritual que rige a la chagra.
En cuanto a las mujeres existe un prototipo de
conducta de lo que signi ca ser buena mujer.
Esto está relacionado con que ellas deben ser
ejemplo de trabajo hacendoso para la comuni-
dad, se considera por ejemplo, que el momento
del desyerbe tiene una relación mitológica con
la necesidad de que la mujer permanezca ocu-
pada.
En este contexto, la mujer es denominada
diosa del trabajo. La buena mujer es la que está
siempre dispuesta a desarrollar las actividades
con entusiasmo y quien mantiene la armonía
del hogar y la comunidad. La belleza de las mu-
jeres está asociada a su capacidad de trabajo
y a la abundancia que esto produce, por el con-
trario, la pereza es sinónimo de desgracia. Son
madres en muchos sentidos, como cuidadoras
de los hijos, así como las que proporcionan ali-
mento a la comunidad, madres de la naturaleza
por el cuidado de la biodiversidad y madres del
pueblo por su ejemplo de trabajo, bondad y sen-
cillez en la comunidad.
Desde pequeñas las mujeres acompañan a la
madre para conocer las tradiciones de la cha-
gra, si los hijos son muy pequeños se quedan
en pequeñas casitas junto a la chagra donde
los niños mayores cuidan los menores. Los
niños acompañan a su madre hasta los siete
años y las niñas hasta el matrimonio.
En cuanto a la organización social la gente de
centro tiene un jefe por cada clan y auxiliares
de descendencia patrilineal. Este líder es la per-
sona con conocimientos para aconsejar sobre
aspectos relacionados con el trabajo, las enfer-
medades, los rituales, entre otros. Ellos garan-
tizan el buen uso de los recursos y la armonía
en las relaciones humanas bajo parámetros
establecidos en los mitos, son quienes se co-
Fuente: FAO
9 Instituto amazónico de investigaciones cientí cas – SINCHI. Moniya ringo Mujer de Abundancia y reproducción. 2017
10 Ibíd.
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
munican con los “dueños” de la naturaleza para
negociar o solicitar el uso de algún recurso, y si
este proceso no se realiza es posible que se su-
fran enfermedades o disminución de la produc-
ción, malos tiempos y hasta la muerte (SINCHI;
2012). Los mayores consideran que no conocer
las palabras, bailes, ritos, mitos es evidencia de
debilidad física y espiritual.
El mambeadero es el lugar de discusión de
todos estos asuntos, que se con gura como
espacio de uni cación social y espiritual. Los
hombres en la noche se reúnen para preparar
y consumir mambe, ambil y manicuera, y las
mujeres participan en la plani cación de activi-
dades desde la cocina.
En 1998 las comunidades del medio del río Ca-
quetá, conformaron la Asociación Consejo Re-
gional Indígena del Medio Amazonas (Crima),
que los representa frente al Estado y otras
instancias. Está conformado por 16 comunida-
des de los pueblos uitoto, munaine, andoke y
nonuya y de ende los principios de autonomía,
unidad, cultura y territorio.
Por otra parte, en la Amazonía varias institucio-
nes académicas e investigativas han desarro-
llado diferentes tipos de acercamientos al terri-
torio y las comunidades, entre ellas destacan
Tropenbos Internacional Colombia y el SINCHI.
La primera de ellas ha desarrollado varias pu-
blicaciones en conjunto con personas conoce-
doras indígenas, con el n de documentar sa-
beres asociados al manejo y conservación del
bosque, incluyendo las prácticas de manejo y
la concepciones simbólicas para comprender
cómo se maneja el mundo para las propias co-
munidades y para el mundo blanco.
Hay muchas ONG con las que se realizan inter-
cambios para desarrollar investigaciones parti-
cipativas, en donde las comunidades planteen
las preguntas de investigación, hagan parte
de su desarrollo y también cumplan el rol de
mediar con entidades estatales. Sin embargo,
según Gómez (2002) algunas de estas organi-
zaciones imponen proyectos que no responden
a las necesidades de las comunidades y mani-
esta que es necesario encontrar complemen-
tariedad entra las que se dedican a proyectos
de investigación cientí ca y las que acompañan
procesos propios.
Existen múltiples presiones ideológicas y eco-
nómicas que ejercen in uencia sobre las for-
mas de organización local y re ejan una lucha
de poderes en torno al signi cado de identidad
de las diferentes etnias. “… La palabra nunca se
va a acabar porque aún existen los nietos del
tabaco, la coca y la yuca dulce, pero se necesita
de un mayor compromiso de nosotros los adul-
tos y de los ancianos hacia la juventud, también
de las instituciones y otras entidades para que
esta base social logre sostener nuestra cultura
para un buen futuro”, mani esta el conocedor
Eusebio Mendoza, en salida pedagógica (SIN-
CHI, 2012).
2.5. Paisajes terrestres y marinos.
Además de ser el pulmón del mundo y con-
centrar la mayor parte de bosque tropical del
planeta, la región amazónica en 2018, a través
de una sentencia de la Corte Constitucional co-
lombiana, fue reconocida como una “entidad,
sujeto de derechos”, titular de la protección, de
la conservación, mantenimiento y restauración a
cargo del Estado y las entidades territoriales que
la integran
11
.
Adicional a esto, este ecosistema es único en
el mundo, por un lado debido a sus caracterís-
ticas abióticas en tanto que “el río Amazonas
tiene 6,9 mil kilómetros de extensión y es el ma-
yor del mundo. Cuenta con más de mil afl uentes
y alrededor de 220 mil metros cúbicos de agua
vertida por segundo
12
,” y por el otro, por sus
11 Corte Constitucional colombiana. Sentencia STC4360-2018 del 5 de abril de 2018.
12 Ramírez, S. (Ed.), La Cooperación Amazónica. Desafíos y Oportunidades de la Cooperación Amazónica a través de la OTCA, Bogotá, 2012. pp. 45 y 46.
disponible en: https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/ les/otca-libro-socorro-ramirez.pdf. Acceso: 16 de julio de 2019
35
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
componentes bióticos puesto que es el hábitat
de muchas especies de fauna silvestre, inclui-
dos algunas en peligro de extinción cómo el
delfín rosado, el oso andino y el jaguar.
Estos factores, junto con la coadaptación de
las comunidades indígenas, erigen a la región
amazónica colombiana como un santuario de
biodiversidad y cultura en la que la mano de la
humanidad se combina armoniosamente con
los ríos y las selvas, construyendo un sistema
único en el mundo, en el que la tradición y el
respeto se convierten en los arquitectos del
paisaje de una de las regiones más exóticas y
místicas del mundo.
Fotografía 5. Panorámica del paisaje de la selva
amazónica
Figura 4. Ubicación de los paisajes y tipos de
suelo en relación con el nivel del río
La Amazonía posee una vegetación clasi cada
como selva húmeda con alta pluviosidad y hu-
medad. Las tierras altas y las llanuras foresta-
les son dos tipos de paisaje presentes que son
aptos para la agricultura. En las tierras altas
la mayoría de los suelos son ácidos y de baja
fertilidad, por lo que no es posible desarrollar
agricultura intensiva, también se encuentran
algunos parches con tierras negras de mayor
fertilidad. En las llanuras aluviales los ríos apor-
tan sedimentos que se pueden inundar una o
varias veces al año, y se dan monocultivos de
yuca dulce.
En suelos fértiles las yucas amargas al ser más
voluminosas requieren menos desyerbe y son
menos atacadas por plagas; sin embargo, las
yucas dulces requieren menos trabajo al no te-
ner que ser desintoxicadas. No obstante, el fac-
tor que determina el tipo de yuca a cultivar co-
rresponde más a razones culturales. La gura
ejempli ca la relación entre paisajes y tipos de
suelo.
Los procesos de tala y quema coinciden con
el inicio del verano, es común que después de
dos o tres años de cosecha de yuca, los terre-
nos se dejen en barbecho durante 40-50 años.
En los lugares donde la densidad de población
es baja y se practica centralmente agricultura
de subsistencia, existen grandes unidades de
paisaje sin intervenirse desde hace 100 años y
bosques secundarios de más de 40 años (Pe-
ña-Venegas, 2017). Estos largos periodos de
barbecho permiten acumular biomasa y restau-
rar la fauna del suelo, de manera que proveen
su cientes nutrientes para el mantenimiento de
los cultivos en las tierras de alta y baja fertili-
dad. La edad del barbecho también facilita el
control de semillas de arvenses que compiten
con el cultivo por nutrientes o sol.
En el medio Caquetá solo se cultiva en las lla-
nuras uviales altas. En las zonas donde las
inundaciones se dan cada cinco o 10 años,
los campos se abren cuando el río empieza a
retroceder, de forma similar la tala, limpieza y
Fuente: Peña-Venegas, 2017.
Fuente: FAO
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SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
corte siguen la dinámica del río, por ejemplo, la
cosecha de la yuca se adelanta si el nivel del río
empieza a subir.
La selección del lugar en donde se establecerá
la chagra esta mediada por el conocimiento que
se tiene sobre el terreno, se identi ca el mejor
tipo de suelo para el cultivo y las especies de
árboles en el monte bravo.
En un estudio realizado por Mendoza et al
(2017) se identi caron 17 tipos de cobertura, la
más extensa fue el bosque denso alto de tierra
rme y bosques densos bajos de tierra rme
(80,12%) el resto de las áreas son no produc-
tivas (herbazales y pastizales sobre rocas), un
2,0% de bosque inundable temporalmente uti-
lizable y un 1,0% de vegetación secundaria en
transición.
Las zonas a la orilla de los ríos y las faldas de
los montes son altamente fértiles debido al
arrastre de materia orgánica, estas zonas re-
presentan el 17,2% del territorio y corresponden
a zonas de bosque denso con aptitud de uno
forestal protector de muy baja a baja fertilidad.
Otro factor importante para el establecimiento
de chagras es la cercanía a centros poblados y
a los ríos. El 80% de las chagras muestreadas
en este estudio están en vegetación secunda-
ria, que están en recuperación y fueron degra-
dadas en la época de la colonia.
Figura 7. Mapa de unidades de suelo con
potencial uso para chagras.
Figura 8. Mapa de suelos Caquetá.
Fuente: Tomado de IGAC y Corpoamazonía, 2003.
Fuente: Tomado de IGAC y Corpoamazonía, 2003,
citado en Mendoza et al, 2017.
37
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
El paisaje ha sido un continuo de trasformacio-
nes que se han desenvuelto según los yucuna
como parte de la intervención de ancestros y
seres mitológicos. Las comunidades se apro-
pian, adaptan y transforman el paisaje, al pa-
sar por las afectaciones económicas, políticas
e ideológicas. Así el territorio es re ejo de las
tensiones de poder en donde las comunidades
contraponen su derecho a la identidad y auto-
nomía.
38
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
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III. PLAN DE ACCIÓN PARA LA
SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA
Un plan de acción que considera los principales desafíos y las formas de enfrentarlos por parte
de las comunidades, podría considerar algunos de los siguientes aspectos, algunos de los
cuales se encuentran en el Estatuto Tradicional de la Gente del Hacha, cuyo objetivo central es el
fortalecimiento del gobierno propio bajo principios de autonomía, cultura e identidad y defensa
del territorio.
Desarrollo de espacios de investigación, documentación y difusión de los conocimientos
tradicionales.
Promoción de mecanismos para que la juventud acceda al conocimiento y costumbres.
Es indispensable el apoyo estatal para apoyar los procesos de educación propia, bilingüe y
bicultural.
Recuperación de la biodiversidad tradicional cultivada, conservando los valores culturales
propios de las distintas etnias.
Fomentar los intercambios de semillas entre comunidades, así como los conocimientos sobre
las prácticas de manejo asociadas a ellas. Crear banco de semillas.
Limitar la in uencia extractivista sobre el territorio, regulación de insumos de síntesis química
y regular la expansión de monocultivos.
Implementación de procesos de recuperación de recetas y otros usos que reúnan a jóvenes
y ancianos.
Ordenar el uso, manejo y control de los recursos naturales.
Fortalecer los procesos de formación sobre la extracción de recursos, la extracción y demás
afectaciones sobre el territorio, así como el conocimiento de las formas de participación y
decisión política.
Proponer, vigilar e intervenir sobre los programas de gobierno sobre el territorio.
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
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ANEXOS
Tomado de: https://www.leisa-al.org/web/
index.php/volumen-35-numero-2/3891-
semillas-y-buen-vivir-estrategias-locales-
para-la-recuperacion-de-semillas-de-la-
chagra-en-la-amazonia-colombiana
Tomado de: https://www.elcampesino.co/
empoderamiento-de-las-mujeres-indigenas-
en-el-corazon-de-la-amazonia/
Tomado de: https://www.gaiaamazonas.org/
noticias/2019-07-09_la-yuca-identidad-y-
alimento-para-la-amazonia/
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