
cola, que debe adentrarse en el estudio de in-
YJWFHHNTSJX HTRUQJOFX WJGFXFSIT JQ JSKTVZJ
mecanicista y reduccionista, en busca de una
[NXNखS JHTXNXYऍRNHF HFUF_ IJ NIJSYNܪHFW ^ UWT-
piciar efectos integradores para el rediseño de
sistemas (Gutiérrrez-Cedillo, Aguilera-Gómez
y González-Esquivel, 2008). El enfoque sisté-
mico, como marco epistemológico de la inves-
tigación en agroecología, tiene como propósito
la comprensión de los fenómenos en un lugar
y tiempo (dimensión temporal-espacial) y por
tanto, estos fenómenos no son susceptibles de
ser generalizados, comprendiendo estas dimen-
siones desde una base transdisciplinaria donde
QFFUWT]NRFHNखSFQTGOJYTIJJXYZINTUZJIJMF-
cerse desde múltiples metodologías (Álvarez,
Polanco y Ríos, 2014).
Ahora bien, aunque el enfoque agroecológico es
considerado como un enfoque innovador, la in-
versión destinada a la investigación ha sido me-
nor que la destinada a otros enfoques también
considerados innovadores, lo que ha resultado
en lagunas de conocimiento en diversas áreas
como los resultados de las prácticas agroeco-
lógicas en comparación con otras alternativas;
la vinculación de la agroecología a la política pú-
blica; el impacto económico y social del enfoque
agroecológico; el efecto en el incremento de la
resiliencia frente al cambio climático, y la gestión
de apoyos para las transiciones a sistemas ali-
mentarios con enfoque agroecológico. Sumado
a lo anterior, la destinación de las inversiones
mundiales en Investigación y Desarrollo (I+D) en
el sistema agroalimentario, resultan ser mayo-
ritariamente en los países del G20 y enfocadas
en unos cuantos cultivos, lo cual hace evidente
la imperiosa necesidad de prestar atención más
allá de los cultivos básicos principales (HLPE,
2019). Así, resulta determinante el apoyo a la
NS[JXYNLFHNखS ^ QF WJHTSܪLZWFHNखS IJ QF LJSJ-
ración y el intercambio de conocimientos para
NRUZQXFWJQFUWJSIN_FOJHTSOZSYT-15*
En el contexto colombiano existen una serie de
políticas e instrumentos que sientan las bases
de manera preliminar para el desarrollo del en-
foque agroecológico en la investigación e in-
ST[FHNखS HTS JQ TGOJYT IJ QTLWFW QTX HFRGNTX
estructurales en las instituciones, los planes, los
programas, y sobre todo, en la transición hacia
sistemas agroalimentarios sostenibles.
Como marco orientador de la política de ciencia,
tecnología e innovación para el sector agrope-
cuario, el país cuenta con el Plan Estratégico de
Ciencia, Tecnología e Innovación Agropecuaria
5*(9.&MJWWFRNJSYF IJ UQFSNܪHFHNखSVZJ IJ-
ܪSJ QTX TGOJYN[TX JXYWFYऍLNHTX JXYWFYJLNFX ^ Qऑ-
neas de acción en materia de ciencia, tecnología
e innovación sectorial para aumentar la compe-
YNYN[NIFIQFXTXYJSNGNQNIFI^JQRJOTWFRNJSYTIJ
las condiciones de vida de la población; también
HZJSYFHTSQF&LJSIF)NSअRNHF3FHNTSFQIJ.S-
vestigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación
Agropecuaria (Agenda I+D+i) que hace parte in-
tegral del PECTIA y corresponde al instrumento
IJ UQFSNܪHFHNखS ^ LJXYNखS UFWF QF KTHFQN_FHNखS
de recursos y de acciones de I+D+i tendientes
al fortalecimiento, dinamización y optimización
IJQ8NXYJRF3FHNTSFQIJ.SST[FHNखS&LWTUJHZF-
WNF 83.& JS YTWST FQ RJOTWFRNJSYT IJ QFUWT-
ductividad y competitividad sectorial (Congreso
de Colombia, 2017).
Estos a su vez se constituyen como instrumen-
tos de política para el desarrollo y gestión de la
innovación, lo cual cobra mayor valor y vigencia
a partir de la creación de la Ley 1876 de 2017
como herramienta de articulación entre la in-
vestigación y el desarrollo tecnológico sectorial
con el servicio de extensión agropecuaria para
asegurar una oferta tecnológica orientada a la
innovación y pertinente a las necesidades de
personas productoras y demás actores involu-
crados en las cadenas de valor agropecuarias,
así como con las acciones de formación y capa-
HNYFHNखSIJQ8NXYJRF3FHNTSFQIJ*IZHFHNखSJS
aras de contribuir con la generación de capaci-
dades y competencias en innovación de todos
los actores del sector agropecuario (Congreso
de Colombia, 2017).
SEMBRANDO CAPACIDADES / COOPERACIÓN BRASIL - COLOMBIA- FAO
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